Campana de largada para el sistema acusatorio en Rosario

A partir de este lunes comenzó a implementarse de manera gradual el Código Procesal Penal Federal en la Jurisdicción Rosario. El ministro de Justicia de la Nación encabezó el acto formal mediante el cual quedó plasmada la voluntad política e institucional de avanzar con un sistema que tiene por objetivo principal agilizar la administración de justicia en una zona donde la violencia y el crimen organizado se han convertido en moneda corriente. 

El ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, junto con la ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich y el Consejo Asesor Interinstitucional de la Reforma Procesal Penal Federal -conformado por el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti; el procurador General, Eduardo Casal; la defensora General, Stella Maris Martínez; y el presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, Mariano Borinsky-, puso en marcha el nuevo Código Procesal Penal Federal en la Jurisdicción Rosario.

Los acompañaron el subsecretario de Política Criminal, Alberto Nanzer; el Gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; el intendente de Rosario, Pablo Javkin; los secretarios Juan Manuel Olima y Juan Manuel Casanovas por el Ministerio Público Fiscal; el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, Hernán Botta; el ex Ministro de Justicia Germán Garavano y los consejeros Agustina Díaz Cordero, Jimena de la Torre, Miguel Piedecasas, María Alejandra Provítola, Roxana Reyes y Diego Barroetaveña, entre otras autoridades nacionales, provinciales y locales.

El Sistema Acusatorio, cuya implementación fue dispuesta por la Ley 27.150 sancionada en 2015, pone la carga de la investigación en la cabeza del Ministerio Público Fiscal y brinda a los fiscales las herramientas necesarias para llevar a cabo investigaciones complejas contra la criminalidad organizada. La implementación del Código Procesal Penal Federal (CPPF) en la Justicia Federal y Nacional Penal depende del cronograma progresivo del Ministerio de Justicia, que prevé extenderlo a todo el país.

La agilidad y la rapidez son los mayores impactos con los que contará el nuevo sistema para administrar justicia. Sus resultados en materia de eficacia y garantía van dirigidos a disminuir cuantitativamente tanto las detenciones prolongadas como los procesos sin detenidos, caracterizándose por resoluciones prontas de los Tribunales que dan certeza a las partes.

Cuneo Libarona señaló: “Este Código supera al anterior en cuanto a oralidad, inmediación, celeridad, principio de oportunidad, alternativas de resolución de conflictos, juicios orales más rápidos, expedientes digitalizados, y tiempos más limitados. Sin dudas contribuirá a una mejor Argentina. Es un enorme desafío que hoy se lanza y vamos a seguir impulsando en todo el país”.

Por su parte, Bullrich explicó: “En Rosario nosotros hemos planteado un comando unificado y tres estrategias: la presencia permanente con un control muy fuerte, la tarea de inteligencia criminal que nos permite conocer qué bandas están actuando para tener una clara de persecución penal y este nuevo sistema acusatorio que nos va a traer una investigación más rápida. Para las causas que están abiertas, con el antiguo código, va a haber un equipo de jueces que las va a tener que cerrar lo antes posible”.

A continuación, Casal expresó: “Se termina la etapa de implementación y empieza la de consolidación del sistema acusatorio; desde el Ministerio Público Fiscal se seguirá acompañando este proceso en Rosario”.

Por su parte, Borinsky consideró: “Todo lo que puede resolverse en el marco de audiencias orales así se hará. Los plazos son perentorios y se prevén sanciones a jueces y fiscales que demoren más de lo que corresponda. Este sistema ya funciona en la justicia federal de Salta y Jujuy desde 2019 y desde entonces el 87% de los casos culminan dentro del año”.

Por último, Rosatti manifestó: “Hace dos años, haciendo foco en Rosario y su zona de influencia, dijimos que la indiferencia no era neutralidad sino complicidad y que nosotros queríamos saber de qué lado estaba cada uno. Era mucho lo que había por hacer, pero teníamos claro que una de las herramientas a llevar adelante para mejorar el estado de cosas era la aplicación del sistema acusatorio, que estaba jurídicamente vigente, pero no se aplicaba en la práctica”.

Por último, Martínez resaltó el entusiasmo de los defensores en Rosario y destacó los esfuerzos del Ministerio Público Fiscal de cara a la implementación del Código que consistieron en la reorganización del servicio de defensa pública, la constante capacitación sobre el sistema acusatorio, la adecuación de los inmuebles y la tramitación de los concursos para la cobertura de nuevos cargos de defensores.

La jurisdicción de Rosario está integrada por los tribunales federales que tienen asiento en las ciudades de Santa Fe, Rafaela, Rosario, Venado Tuerto y San Nicolás de los Arroyos.

Para hacer posible el inicio del sistema acusatorio se realizó una inversión de 450 millones de pesos en tecnología para cinco salas de audiencia digitales. Ello se suma a la inversión propia que realizó el Consejo, que posibilitará que los jueces en la jurisdicción de Rosario puedan contar con un total de ocho salas de audiencia de última tecnología, adaptadas para el sistema acusatorio: cuatro en la ciudad de Rosario, una en cada una de las ciudades restantes.

También el Consejo invirtió recursos humanos, logísticos y materiales, en los aspectos de infraestructura, tecnología y capacitación, de acuerdo a un plan trazado por los propios equipos técnicos del Poder Judicial, en base al conocimiento de la situación existente. Ello implicó involucrar más de 100 empleados, funcionarios y obreros, en áreas como la Dirección General de Infraestructura, Dirección General de Tecnología, la Dirección General de Seguridad Informática y la Escuela Judicial. 

Se han realizado viajes e incluso los obreros (albañiles, electricistas, carpinteros) del Consejo de la Magistratura, se han instalado varios días para realizar las refacciones con mano de obra propia.