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Hacia un cambio de paradigma tecnológico por una justicia más humana que favorezca la economía procesal

Se aproxima el fin del retardo de justicia y el colapso del sistema judicial argentino.

Por Antonella Cáceres*

 

INTRODUCCIÓN

En el presente artículo abordaré en forma global algunas cuestiones sobre los nuevos desafíos tecnológicos que, por supuesto, son un amplio campo de estudio multidisciplinario e interdisciplinario dentro de esta cuarta revolución industrial y tecnológica en el futuro de la abogacía que nos encontramos atravesando.

Esto nos lleva a un nuevo cambio de paradigma, no solamente dentro de la praxis jurídica del abogado litigante, sino también dentro del sistema judicial argentino y los procesos judiciales. También para los ciudadanos cuando  acceden a la justicia. Es sumamente relevante mencionar que la situación de Pandemia Mundial por Covid-19 aceleró a pasos agigantados los procesos de formas electrónicas, informáticas, virtuales y de implementación de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TICS) sumado a  la Inteligencia Artificial.

Además, me gustaría detallar otros sucesos que incorporaron como es el leguaje claro en los escritos, proveídos y sentencias judiciales en algunos ámbitos y fueros de la Justicia. Esto tiene como fin una lectura clara y comprensible de lo que se quiere comunicar dejando atrás un lenguaje jurídico hermético, cerrado y arcaico. De este modo, todas las personas puedan comprender las sentencias judiciales más si se tiene en cuenta el nivel cognitivo de quien se para frente a ese texto reclamando derechos.

Como mencioné anteriormente en algunos fueros ya se implementaron sentencias en lenguaje claro para personas con discapacidad, sentencias judiciales en el fuero de familia, adopción a niños, niñas y adolescentes. Lo ideal sería que llegue a todos los procesos judiciales, ya que favorecería enormemente la economía procesal y la celeridad en la resolución de conflictos.

Otro de los problemas que hoy persisten está en la cantidad exagerada de escritos con este tipo de lenguaje cerrado, algo que no favorece en nada a la celeridad ya que los juzgados y el sistema judicial se encuentra colapsado de causas por resolver. Entonces al encontrarse con este volumen de demandas se dificulta entender cuál es la pretensión, reclamos o acción judicial, y qué tipo de derechos se está pidiendo que se subsanen. Sin ir más lejos se ha sancionado el Nuevo Código Procesal de Consumo en donde estos principios de economía procesal y celeridad tiene como fin utilizar las herramientas tecnológicas, desde su inicio hasta una audiencia en donde el Juez si así lo considera puede dictar sentencia en la misma audiencia o luego de celebrada la misma.

Entonces a modo de reflexión, ¿será posible poder contar con todas estas herramientas en conjunto en todo el sistema judicial argentino? ¿Llegaremos en algún momento a minimizar los procesos judiciales y resolverlos en forma extrajudicial y dejar los casos más relevantes en manos de la justicia tradicional?

Aunque lo clásico no pasa de moda, la nueva justicia tecnológica tomaría un papel trascendental y épico para todos los habitantes de la República Argentina, me refiero a Jueces, Fiscales, abogados litigantes, ciudadanos, etc. Quizás estamos frente a una nueva era que recién comienza y no nos damos cuenta de todos los beneficios por miedo a lo desconocido.

La nueva justicia tecnológica tomaría un papel trascendental y épico para todos los habitantes de la República Argentina

Otro de los puntos es incluir la neurociencia aplicada a la inteligencia artificial como asimismo al estudio del ser humano. Sin dudas la respuesta es seguir ampliando derechos y realizar las reformas necesarias en el ordenamiento jurídico como en los códigos procesales, de los que ya existen, de los nuevos que se crearon y de los que falta crear, como el nuevo anteproyecto de código procesal de las familias civil y comercial.

 

EL ABOGADO LITIGANTE FRENTE A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

Como bien mencioné es un desafío apasionante y un campo de estudio inter y multidisciplinario, lo cierto es que nos encontramos ante muchos cambios desde la forma de asesoramientos o consultas jurídicas, fuimos incorporando las Tics, es decir, trabajando en forma virtual y junto con ello vino aparejado nuevas figuras dentro del ámbito jurídico como por ejemplo las audiencias remotas y/o virtuales, notificaciones electrónicas, desde carta documentos, cedulas, oficios, demandas etc., en donde fuimos incorporando nuevas aplicaciones desde un lector QR, aprendiendo que existen pruebas electrónicas, informáticas, digitales, en fin, un mundo completamente nuevo y disruptivo, asimismo se han creado nuevas figuras delictivas (Ciberdelitos) con el uso de la tecnología. También ya en uso los nuevos activos digitales: criptomonedas, sistemas de blockchain, etc.

Ahora bien siguiendo en este orden de ideas surgen también los inconvenientes y es sumamente necesario realizar capacitaciones en estas nuevas incumbencias profesionales. Lo cierto es que no todos los abogados son ciudadanos digitales, se encuentran muchas generaciones en este campo, como lo es también dentro del Poder Judicial.

Lo cierto es que no todos los abogados son ciudadanos digitales

Entonces para poder ejercer la profesión y no quedarse en el camino cuando la realidad es que estas nuevas tecnologías nos están avasallando debemos capacitarnos desde las universidades, colegios de abogados, Poder Judicial, etc.

Porque es la nueva abogacía del futuro LegalTech, cómo saber incorporar nuevos sistemas que ayuden a la labor del profesional diariamente y economicen los tiempos o cómo optimizar el rendimiento productivo en los estudios jurídicos. También es importante destacar el Marketing Jurídico que tan mal visto está por el código de ética (vale aclarar se encuentra obsoleto en algunos artículos), como los asesoramientos virtuales, lo cierto es que se deberían reformar muchas cuestiones atinentes a la realidad que vivimos y trabajamos.

Otras de las cuestiones es perder el miedo a lo desconocido y amigarnos con esta nueva revolución industrial para ofrecer el mejor servicio jurídico, junto a las capacitaciones y así elaborar mejores estrategias procesales a los litigios.

Hasta aquí me explayado en forma positiva pero no puedo dejar de mencionar la crítica a la realidad que vivimos con algunas reformas e implementaciones que aún faltan para lograr este nuevo paradigma. La verdad es que nos encontramos con muchas dificultades, como ciudadanos que no son digitales, o porque no todos tienen acceso a internet, es decir, nuestros potenciales clientes.

Esta revolución tecnológica no discrimina que generaciones que han crecido con esta nueva conectividad no cuentan con un acceso a internet, entonces es complicado llevar adelante todos estos cambios informáticos. Desafortunadamente se presume que todos tenemos acceso a internet pero existen sectores vulnerables que no pueden contar con ello. Ahí es donde se ponen de manifiesto las desigualdades que dejan de lado el principio de igualdad ante la ley consagrado por la Constitución nacional en su artículo 16 y que deben ser resueltas con urgencia.

Esta revolución tecnológica no discrimina que generaciones que han crecido con esta nueva conectividad no cuentan con un acceso a internet, entonces es complicado llevar adelante todos estos cambios informáticos.

 

CONCLUSIONES Y REFLEXIÓN

Citando a Nelson Mandela en una de sus frases célebres “Siempre parece imposible hasta que se hace”, es hora de empezar de dejar los temores, el miedo a lo desconocido, capacitarse como profesionales en estas maravillosas herramientas que nos brinda la tecnología y la informática para lograr una sociedad con un acceso a la justicia humana, transparente,  igualitaria y equitativa.

Hay que educar con capacitaciones sobre las TICS, como sus beneficios, no me queda ninguna duda sobre ello, donde existe el compromiso de cambiar y trabajar para lograrlo nos abre a infinitas oportunidades, pero por supuesto tiene que venir con reformas necesarias y la implementación de normativas de regulación a las tecnologías, e internet y contemplarlos como nuevos derechos humanos. Entonces cuantas más oportunidades haya para acercar a todos por igual sin ningún tipo discriminación social, cultural y económica de desarrollo podremos vivir en la nueva era tecnológica.

Cuantas más oportunidades haya para acercar a todos por igual sin ningún tipo discriminación social, cultural y económica de desarrollo podremos vivir en la nueva era tecnológica.

Asimismo con respecto a la implementación del lenguaje claro en todo el sistema judicial argentino, es otro de los grandes desafíos que tenemos por delante, en hacer referencia en el artículo 16 de la Constitución Nacional y no por emplear un lenguaje jurídico de difícil comprensión nos hace parecer más intelectuales. No es una lucha de conocimientos y de ego, sino todo lo contrario, la capacidad de poder escribir, hablar, comunicarse en forma clara a los ciudadanos, pone en relevancia el profesionalismo de llegar a las personas y en su entendimiento la sobre los procesos judiciales, como sus derechos y valga la redundancia debería ser contemplado también como un derecho humano.

Tenemos mucho camino por recorrer, desde el Poder Judicial, como los integrantes que lo componen hasta los abogados que ejercemos con orgullo y honor nuestra profesión.

 

* CV

Dra. Antonella Cáceres, abogada. Graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora Derecho, Coordinadora General de Tecnocalm en el Colegio de Abogados de La Matanza. Titular de Estudio Jurídico especialista en Derecho Informático.

 

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