Un Congreso digno de replicar pero difícil de igualar

El XVI Congreso Nacional del Secretariado, Función Judicial y Ministerios Públicos realizado en Jujuy no fue uno más. Este evento destacó no sólo por su excelente organización y la belleza del entorno jujeño, sino también por la relevancia y pertinencia de la temática elegida: el enfoque en las personas, el liderazgo, el bienestar laboral y la creación de equipos motivados. Fue la suma de todo lo que generó un ambiente que emociona y genera esperanza. 

El evento, organizado meticulosamente por la Federación Argentina de la Magistratura (FAM) y el Colegio de Magistrados y Funcionarios de Jujuy, reunió en San Salvador a profesionales de todo el país que compartieron sus experiencias y conocimientos, generando un ambiente de camaradería y esperanza. 

Este congreso no sólo ofreció un espacio para la reflexión y el aprendizaje, sino que también fue una plataforma para la inspiración y la renovación de compromisos hacia un servicio de justicia más humano y eficiente. 

Pero lo que hoy puede calificarse como absolutamente exitoso no fue sencillo de concretar. En primer lugar por la temática elegida. Las competencias denominadas “habilidades blandas” a veces están incluidas como un punto en los cronogramas de las diferentes jornadas, seminarios o congresos pero nunca giran en torno a ellas. 

En esta oportunidad, ambas jornadas hicieron eje en estos temas y eso responde, ni más ni menos, a una necesidad imperiosa de mejorar el servicio de justicia, abordando aspectos que a menudo se consideran secundarios pero que son fundamentales para el funcionamiento eficiente y humano del sistema judicial. 

La atención a las “habilidades blandas” como el liderazgo y el bienestar en el trabajo no sólo contribuye a un ambiente laboral más saludable, sino que también es indispensable para la formación de equipos motivados y comprometidos con su labor. 

Quórum, medio comprometido con la difusión de eventos significativos en el ámbito judicial, viajó a Jujuy para cubrir este congreso y puede afirmar, sin lugar a dudas, que se trató de una propuesta no sólo innovadora sino también evidentemente necesaria y sumamente sólida. 

Con el beneficio de la retrospectiva, es fácil adjudicarse un logro o unirse al carro ganador. Por eso, es necesario resaltar que el trabajo conjunto del Colegio de Magistrados y Funcionarios de Jujuy, encabezado por Alejandro Domínguez y con la impecable coordinación de Mercedes Hansen y Mercedes Zamorano; la FAM y el equipo de inLaw, liderado por Bárbara Filgueira, fue indispensable para que el cronograma no presentara prácticamente ninguna fisura.

Los expositores estuvieron a la altura de las circunstancias, lo cual fue clave para mantener al auditorio interesado, comprometido y receptivo. Estas condiciones fueron fundamentales para que las 300 personas que asistieron al Congreso no sólo disfrutaran del evento, sino que también se llevaran algunas herramientas prácticas para impulsar cambios positivos en su dinámica de trabajo.

En resumen, el XVI Congreso Nacional del Secretariado, Función Judicial y Ministerios Públicos en Jujuy no sólo cumplió con las expectativas sino que las superó, creando un impacto positivo en todos los participantes y dejando una huella que seguramente inspirará futuras ediciones.

Es imperativo replicar capacitaciones de este tipo para los diferentes actores del sistema judicial. De lo contrario, la creación de Oficinas de Bienestar Laboral servirá únicamente para recibir denuncias o inquietudes de quienes se animen a plantearlas. Para generar un verdadero impacto a nivel humano, quienes ocupan posiciones de liderazgo también deben redefinir su forma de conducción y adaptarse a las exigencias de una época en constante cambio.