“Es trascendental tener una justicia cercana”

Así lo afirmó la jueza Nacional en lo Criminal y Correccional y miembro del Consejo de la Magistratura de la Nación Alejandra Provítola en una charla con Quórum durante la cual realizó un balance de su gestión, habló de sus proyectos, adelantó sus expectativas para el 2024 y resaltó la necesidad de poner la mirada en las habilidades que debe tener un juez para ser eficiente.

Se define como una jueza de a pie y eso se nota durante la entrevista. Cuidadosa de las palabras que utiliza a la hora de declarar, asegura que si bien sabe que hay proyectos para que los miembros del Consejo de la Magistratura tengan dedicación exclusiva, si se concreta la iniciativa ella se alejaría de cumplir un doble rol que lejos de limitarla, la ayuda a no perder el norte. 

Es que Alejandra Provítola además de haber sido elegida por sus pares para ocupar un lugar en el Consejo de la Magistratura por Compromiso Judicial -la agrupación que integra y que busca abrirse camino entre los judiciales-, es Jueza Nacional en lo Criminal y Correccional, con todo lo que eso implica.

Durante una extensa charla con Quórum, Provítola explicó qué significa para ella ser “una jueza de a pie”. En ese sentido, señaló: “Tiene que ver con el conocimiento vivo de lo que hacemos todos los días. Yo soy jueza criminal y correccional. Estoy todos los días en el juzgado. Conozco cada rincón de lo que significa el trabajo. Visito a los colegas en sus despachos, verifico cuáles son las necesidades. Tratamos de hablar con los empleados, con los funcionarios, con los colegas magistrados. De buscar la manera de poder llevar a la práctica cuestiones que tienen que ver con eso, con nuestra rutina, con todos los días que se replica tanto en esto, en las propuestas, en las necesidades reales de quien sabe lo que lo que implica trabajar todos los días en un juzgado, como también cómo transmitir eso hacia la comunidad”.

– ¿Qué implica ser una jueza penal en la Argentina?
Implica una enorme vocación que vaya a saber uno en qué momento de la carrera universitaria surgió con tanta fuerza. Significa un enorme compromiso con poder resolver problemas graves y de tremenda sensibilidad hacia otro ser humano. Cada vez que uno resuelve un caso criminal, uno está transitando y atravesando la vida de una víctima que se vio absolutamente acechada por un problema a veces irreparable. Pero también atraviesa la vida del imputado y de todo su entorno familiar, que muchas veces transita el mismo dolor y el mismo padecimiento como persona, como ser humano, que el que vive la víctima. Tenemos el enorme desafío a veces de poder llegar a tiempo para contenerlo. Porque aún con todos los conocimientos, con todo el estudio, con toda la preparación, con toda la dedicación que uno pone, nos genera esa enorme adrenalina, desafío, impotencia, voluntad y decisión de poder llegar antes de que esa situación acontezca.

– Imagino que eso requiere de una búsqueda constante de un equilibrio emocional también.
Uno se va preparando todos los días desde que entra a Tribunales. La carrera judicial, que es hermosa, tiene muchísimos desafíos y por eso la importancia de que cada eslabón del grupo humano dentro de los juzgados reconozca la importancia de ese trabajo que hace cotidiano. Desde que uno ingresa a la mesa de entradas hay mesa virtual de trabajo hasta que accede a la magistratura. Transita un montón de situaciones, un montón de cargos y responsabilidades y decide, en mayor o menor medida, tantos casos que se va preparando y se va fortaleciendo para poder tomar esos enormes desafíos. Por supuesto, la realidad siempre nos termina sorprendiendo, pero creo que la carrera judicial nos permite recolectar herramientas que nos ayudan a tomar esas decisiones con profesionalismo pero con humanidad al mismo tiempo.

– ¿Y cómo se puede compatibilizar una tarea tan ardua con ser miembro del Consejo de la Magistratura?
Otro enorme desafío. Cuando tuve el honor de que la lista Compromiso Judicial pensara en mi candidatura para representar a los jueces de Argentina en el Consejo de la Magistratura, justamente pensé no sólo en esa relevancia, en ese alto honor que implica ese cargo de representación. Yo soy representante de los colegas en ese organismo, sino también la importancia de poder mantener y vincular ese día a día como jueza con las tareas del juzgado con las tareas del Consejo. Si bien hay algunos proyectos que indican la necesidad de tener una dedicación exclusiva -que de hecho la tengo aún manteniéndome en funciones en el juzgado porque no he pedido licencia- creo que tienen que ver con eso, con mantener la idiosincrasia y los pies bien afirmados en la tarea jurisdiccional. Para mí, representando a los jueces en un colegiado con tanta diversificación de estamentos poder mantenerme en el trabajo cotidiano en el juzgado y vinculada al día a día de la justicia es muy importante para poder llevar la voz, las propuestas y la representación de manera adecuada, solvente y sobre todo, con los pies en la tierra.

– Si bien el cambio de Gobierno es demasiado reciente, uno de los proyectos que estaría analizando el flamante Ministro de Justicia tendría que ver con una dedicación exclusiva para los miembros del Consejo…
Creo que un sistema de dedicación exclusiva, por supuesto, tiene sus grandes ventajas que seguramente se están analizando y me parece que es importante que todos los estamentos tengan esa disponibilidad de rendimiento al 100 para que le demos el fruto que el organismo de la Constitución requiere y poder achicar los tiempos de respuesta. Dicho sea de paso, nosotros hemos hecho una estadística vinculada con el tiempo de respuesta de los concursos que transitan dentro del Consejo de la Magistratura, que nos muestra que siempre es necesario hacer algunos retoques. Sin embargo, con el diseño que hoy transitamos, ha sido mi decisión mantenerme junto al equipo de trabajo del juzgado y al mismo al mismo tiempo al 100% de rendimiento con el equipo de trabajo de la Vocalía del Consejo de la Magistratura, en el entendimiento de que el corazón como jueza esté próximo a las necesidades que la justicia requiere en un momento donde hay una alta incidencia de vacancias.

– ¿Cuál consideras que ha sido tu aporte en esta función que consideras tan importante dentro del Consejo?
Este año ha sido un año muy interesante. Como todo primer año de variación de un órgano colegiado, es un año de conocimiento, de integración, de estrechar lazos, de establecer propuestas comunes en las distintas áreas. En lo particular, hemos hecho relevantes propuestas que algunas todavía están en curso y otras han tenido éxito y hemos andado un camino, por suerte, de consenso, que tienen que ver con cuestiones que hacen justamente al tránsito de los juzgados en todos los días. Hemos integrado el Comité de Infraestructura y Alquileres, por ejemplo, dando inicio a importantes obras dentro de lo que es la estructura del Poder Judicial de la Nación, como el Polo Judicial de Rosario; dando cobertura y ayuda a los juzgados que tienen tantas necesidades edilicias; haciendo propuestas determinadas para mejora de los sistemas de gestión del sistema y de gestión de calidad; también en propuestas vinculadas con la reglamentación de leyes de necesario tránsito para la justicia. Hemos hecho distintas propuestas que creemos respondieron a las necesidades de este año y hemos logrado los consensos suficientes también en materia de procesos disciplinarios. Hemos hecho un interesante aporte vinculado con la necesaria protección a la decisión jurisdiccional y que esta no sea siempre foco de avasallamientos. La protección de la sentencia judicial dentro del dictado regular de la misma hace a la garantía de la seguridad jurídica de un Estado y por ende, hemos dado un interesante aporte desde nuestro estamento a la unidad de esa decisión dentro del marco de la regularidad, entre otras propuestas.

– Si tuvieras que hablar sobre el trabajo en general del Consejo de la Magistratura, un órgano a veces muy cuestionado, ¿cuál sería tu balance?
Me parece muy importante la pregunta y también poder disipar esas ideas que transitan. Creo que es muy sano para una democracia y para una república contar con un organismo colegiado donde los consensos interseccionales de los distintos estamentos logren trazar políticas públicas sostenidas dentro de lo que es el Poder Judicial. Reconozco como altamente positivo en este sentido que la Presidencia del Consejo la ocupe el Presidente de la Corte Suprema. Es un dato interesante frente a un organismo con distintos estamentos que nos permite mantener el eje en que esas políticas tienen que ser para el Poder Judicial de la Nación, que a veces no tiene las mismas lógicas que otros poderes de la Constitución y también creo que la representatividad amplia de los colegas abogados, de los colegas académicos, de los colegas, de los otros poderes es sana para el intercambio y para crecer.

– ¿Qué tan necesaria es que la justicia sea una justicia cercana?
Es trascendental. Merece hacer el Poder Judicial una gran autocrítica. En los últimos años todo aquello que se ha manifestado a la opinión pública, a la comunidad en general, ha sido siempre de la boca de otras personas distintas a la justicia. Nosotros como Poder Judicial tenemos que aprender a comunicar seriamente. Se ha empezado a hacer un camino donde la profesionalización de la comunicación es parte de lo que yo llamo las habilidades del juez, que me parece que es lo que viene y un poco perder el miedo a poder comunicar la gestión. Entendiendo que no vamos a hablar de casos particulares porque nos está vedado y justamente la seguridad jurídica de la comunidad tiene que reposar en la garantía de que uno silencia hacia el afuera las cuestiones inherentes a un proceso en particular, como corresponde. Pero sí comunicar gestión, sí comunicar cómo vive, cómo transita un juzgado en particular y si comunicar cómo se ve la gestión integral del Poder Judicial, cuál es el rendimiento, dónde está la cercanía. Los números de la cantidad de trabajo y la calidad de trabajo que se hace en el Poder Judicial muchas veces son desconocidos. Eso es algo que creo hemos empezado a transitar, pero todavía nos debemos un largo camino de profesionalización.

– ¿Qué significa la docencia en tu vida?
Mucho. No solamente porque pasé como alumna en todos los claustros de grado, posgrado, doctorado como investigadora, cursos de post universitarios, estudios permanentes para poder concursar, para acceder a la magistratura y para seguir perfeccionándose como jueza y acceder seguramente en el futuro a otros cargos, según lo que lo que impongan el destino de mi carrera judicial. Pero además soy docente de grado y de posgrado de dos universidades y la verdad es que creo que si uno pudiera tan sólo transmitir ese amor por el estudio del derecho y esa pasión por el trabajo cotidiano dentro de la justicia o en lo que es la profesión particular, sería lo máximo. Es lo más gratificante poder escuchar a un alumno que se sienta motivado o apasionado por estudiar un caso, por un tema, por investigar un asunto desde el punto de vista jurídico, desde el punto de vista académico. Ver que uno pudo prender una pequeña chispa que tenía dentro de su interior para trabajar en esto que a mí me encanta y que tengo la suerte de poder haber accedido, que es un trabajo dentro de administración de justicia. 

¿Qué es para vos un juez eficiente?
Un juez eficiente es aquel que llega a tiempo. Para contener a la víctima; resguardar la escena del hecho, los bienes y la prueba; y poder tomar las medidas cautelares sin temblar el pulso cuando fuere necesario, con la prueba suficiente para poder dar seguridad a la víctima y a la sociedad de que el fin del proceso se va a cumplir con también la tranquilidad y la seguridad de que el imputado tiene a su disposición todos los elementos de juicio para poder comprender por qué se está tomando esa medida. También es el que puede lograr que el equipo con el que trabaja pueda entender cómo se está trabajando, de qué manera se está haciendo, con qué protocolo. Que un caso sencillo no tiene el mismo diseño de investigación que un caso complejo o que un caso económico. Que no tiene el mismo diseño de investigación que un caso que atenta contra la vida o contra la integridad sexual de alguien que un caso de corrupción no se investiga de la misma manera que una estafa entre particulares. Un juez eficiente es el que puede reconocerse tomando decisiones todos los días, sabiendo que son peticiones fuertes, importantes, trascendentes, que no tienen vuelta atrás y que aún en esa soledad de esa decisión, el mayor convencimiento que pueda darse está encaminado en toda la preparación que tuvo, tranquilo de que está haciendo las cosas para lograr devolver los equilibrios perdidos y rotos.

Contanos qué es Compromiso Judicial…
Compromiso judicial es un espacio profesional de jueces, de funcionarios, de amantes de la administración de justicia dentro del estamento del Poder Judicial que procura dar soluciones a los problemas reales de una manera eficiente, rápida, ajustada y revalorizando el capital humano de cada uno de sus integrantes. Es un espacio que reconoce a la alternancia en la política judicial como un valor agregado, aún estableciendo sus prioridades, sus metas, sus objetivos y su propia identidad. Es un espacio que reconoce que por el diseño constitucional a los jueces los nombra el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado y que, por ende, necesita trazar acuerdos sin prurito con los estamentos pero sin recibir determinadas líneas de trabajo, sino manteniendo el diálogo, el consenso y los acuerdos permanentes que sean necesarios para lograr esos objetivos de lo que creemos una justicia joven, eficiente, transparente, con ansias de comunicación. Solemos juntarnos muy seguido para transmitir a los integrantes del colectivo ideas, escuchar propuestas, visitarlos a sus despachos, recopilar esas necesidades, llevarlas a la práctica, integrar grupos de trabajo. Creemos que somos la propuesta más cercana a lo que significa el futuro de la justicia, que en definitiva es lo que la sociedad y los otros estamentos están reclamando como una justicia cercana y humana.

– ¿Cuáles son tus proyectos en líneas generales para el 2024?
En primer lugar, en lo que tiene que ver con el juzgado, por supuesto avanzar en el camino del diseño, de las investigaciones y de reconocimiento de los derechos como como estábamos dialogando recién, mantener las normas de calidad y al mismo tiempo siempre mejorar el lápiz en dar resoluciones de alta calidad jurídica para que las partes las puedan acceder. Y en lo que es el Consejo de la Magistratura, es fundamental lograr espacios de acuerdo para poder de una vez empezar a llenar las vacantes que hay dentro de la justicia. Es muy importante que nos sentemos cuando lo disponga las autoridades entrantes a conversar sobre las distintas jurisdicciones para brindar un mejor servicio a toda la comunidad. En segundo lugar, seguir transitando en que los procesos disciplinarios den la garantía a la sociedad de que tienen un lugar para denunciar si es que consideran que un juez ha cometido un error, pero siempre con la idea de que sean procesos ágiles, efectivos, rápidos, para dar también esa tranquilidad al ciudadano de que el juez que está firmando decisiones lo hace correctamente. También me parece que es muy importante transitar un camino y empezar a pensar en capacitarnos y en poner la mirada hacia las habilidades. Creo que es fundamental que el Consejo de la Magistratura se siga fortaleciendo en propuestas que miren a las habilidades del juez o del futuro juez como aquello que no se no se imparte en las universidades y en las carreras habituales de grado y que se requieren. Ser enmarcados para dar una performance de un juez absolutamente eficiente, comprometido y humano. Habilidades que tienen que ver con las normas de gestión de calidad, con cuestiones vinculadas con la forma de comunicar, con la transparencia, con cuestiones que hacen a los códigos de ética si se quiere y la posibilidad de transitarlos en un sistema disciplinario también bien objetivo. 

– Leí que para vos es importante o necesario construir una agenda republicana. ¿A qué te referías?
Nosotros tenemos un diseño constitucional que muchas veces por los vaivenes cotidianos se olvida, se soslaya. Somos tres poderes de la Constitución, cada uno tiene sus misiones y sus funciones y todos debemos aprender a transitar un camino donde podamos generar los consensos necesarios para cumplir las misiones que tenemos. Por otra parte, el Consejo de la Magistratura es otro organismo que prevé la Constitución que requiere de una necesidad de consenso. Tenemos que avanzar en una agenda común con planes de corto, mediano y largo plazo, con metas y objetivos. La sociedad está necesitando que generemos las mejores políticas públicas que sean sustentables para el Poder Judicial y sostenibles en el tiempo. 

– ¿Qué expectativas tenés con el cambio de gobierno?
Como todo ciudadano en democracia respetamos el voto y los resultados que corresponden a las mayorías. Siempre es un camino, es una mirada de optimismo, de predisposición, de puesta a disposición de los esfuerzos que individuales que puedo tener como persona, como magistrado, como como parte parte de Argentina y también del colectivo de mis grupos de trabajo para ponerme a disposición para generar los mejores caminos que que sean aquellos que nos dejen un país como todos merecemos, como todos queremos y podemos lograr llegando a estos consensos que son necesarios.

 

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