Hernán Agustín Nuñez, de 25 años, fue sentenciado a un año de prisión condicional y dos de inhabilitación por abuso de autoridad. El caso se ventiló en un juicio oral en Santa Fe y reveló las falencias en los controles penitenciarios.
Un agente penitenciario fue condenado en Santa Fe por intentar ingresar clandestinamente una mochila cargada con teléfonos celulares, tarjetas SIM, dinero y hasta agujas para tatuar a la cárcel de Coronda.
El fallo fue dictado por el juez Nicolás Falkenberg durante un juicio oral y público que concluyó con una sentencia por abuso de autoridad.
El sábado 17 de junio de 2023, Hernán Agustín Nuñez, de 25 años, se presentó a trabajar en la unidad penitenciaria de Coronda. Al ser requerido para pasar su mochila por el escáner de seguridad, se negó al control y manifestó querer retirarse porque tenía un familiar enfermo, actitud que levantó sospechas.
Según el fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Ezequiel Hernández, a cargo de la investigación junto Marcelo Nessier, el guardiacárcel actuó de manera planificada. “El condenado sabía que, en esa época, era habitual que los fines de semana no se realizaran controles con escáner, información que utilizó para correr menos riesgo”, sostuvo durante el debate.
Sin embargo, ese día el control se aplicó. La actitud evasiva del agente alertó a sus superiores, quienes procedieron a revisar la mochila. Lo que encontraron fue contundente: 17 teléfonos celulares, 22 tarjetas SIM, 14 cargadores, ocho auriculares, dinero en efectivo, 25 agujas para tatuar y dos accesorios para máquinas de tatuajes, todos guardados en dos bolsas negras de nylon cerradas con cinta de embalar. El contenido estaba destinado a personas privadas de su libertad alojadas en esa unidad penitenciaria.
Por estos hechos, el tribunal condenó a Nuñez como autor penal responsable del delito de abuso de autoridad por no ejecutar las leyes cuyo cumplimiento le incumbe, y le impuso una pena de un año de prisión condicional junto con una inhabilitación especial por dos años para ejercer funciones en fuerzas de seguridad.
Desde el Ministerio Público destacaron el valor ejemplificador de la sentencia. “La pena impuesta se ajusta a la escala que prevé el delito de abuso de autoridad, que es por el cual fue acusado y condenado Nuñez”, explicó Hernández al finalizar el juicio. El fiscal también enfatizó la relevancia institucional del caso: “Entendemos que este caso es importante por la peligrosidad que representan los celulares ingresados clandestinamente en las cárceles”, y agregó: “Esta condena es un claro mensaje para quienes intenten delinquir de esta manera”.
Durante su alegato, Hernández subrayó que el agente “actuó a sabiendas de lo que estaba haciendo y de las leyes que estaba incumpliendo”, en referencia tanto a la Ley Orgánica del Servicio Penitenciario de Santa Fe como a la Ley 24.660, que prohíbe terminantemente la tenencia de dispositivos móviles por parte de los internos.
