El Juzgado de Garantías de Tigre elevó a juicio la causa contra el ex medallista Federico Molinari, acusado de ciberacoso sexual infantil. La denuncia fue realizada por la madre de una alumna de su escuela de gimnasia.
El ex gimnasta y medallista olímpico Federico Martín Molinari será juzgado por el delito de grooming contra una adolescente que asistía a su escuela de gimnasia ubicada en Don Torcuato.
La decisión fue adoptada por el Juzgado de Garantías Nº 5 de Tigre que finalmente elevó a juicio oral la causa penal, al considerar que existen elementos suficientes para presumir la existencia del hecho y su encuadre legal bajo el artículo 131 del Código Penal, que reprime el uso de medios tecnológicos para contactar a menores con fines sexuales.
La acusación fue impulsada por el fiscal Gonzalo Acosta, a cargo de la Fiscalía Especializada en Delitos de Explotación Sexual Infantil y Conexos al de Trata de Personas. En abril pasado, había pedido la elevación del expediente luego de que Molinari prestara declaración indagatoria en diciembre del año anterior sin poder “desvirtuar el cúmulo de pruebas reunidas en su contra”.
El hecho por el cual será juzgado se remonta a 2021. Según la denuncia presentada por la madre de la víctima, una joven de 16 años oriunda de Mendoza, el acoso comenzó a través de la red social Instagram mientras ambas se encontraban en Buenos Aires. La menor había sido llevada por su madre desde Mendoza para continuar su formación deportiva en la escuela de Molinari, con el objetivo de competir a nivel nacional.
En los chats que forman parte de la causa, quedó a la vista que Molinari no habló en tono profesional con la joven atleta. “Un fuego”, “Cuando te vea en el gimnasio me voy a poner rojo como un tomate” y “¿Querés que te cuide un día de estos? Creo que me animo jajaja”, son algunos de los mensajes atribuidos al entrenador.


En uno de ellos, incluso le sugiere que active el modo efímero de Instagram: “Poné esto en efímero porque si no estoy al horno”, reconociendo que podía a excederse en sus comentarios.
La denunciante relató que el contacto inapropiado se prolongó durante casi un año, hasta que su hija habló con su psicólogo y le confesó la situación. A partir de allí, la madre enfrentó al ex gimnasta, quien -según su testimonio- intentó negociar para que el caso no trascendiera. Le ofreció supuestos beneficios deportivos y “sólo pedía que su mujer no se enterara”.
Además del proceso judicial, Molinari tuvo que dar un paso al costado de su cargo en la Federación Bonaerense de Gimnasia. En mayo de 2023, Molinari rompió el silencio con un comunicado en redes sociales junto a su mujer. Negó las acusaciones, afirmó estar a disposición de la Justicia y sostuvo que “los entrenamientos son abiertos a los padres”, acusando a la denunciante de tener antecedentes de conflicto con otras instituciones. También aseguró que los contactos con la menor fueron para “acompañarla y levantarle el ánimo” y que la denuncia “tergiversa la realidad”.
