Un médico deberá pagarle a su ex esposa siete millones de pesos porque resignó su carrera de abogada para ocuparse del hogar

La decisión fue adoptada por la Sala K de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. En primera instancia, había sido condenado a pagar 28 millones de pesos.

Un complejo divorcio entre un médico y una abogada terminó con un fallo polémico. Es que la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil resolvió que el hombre deberá abonar una compensación económica de siete millones de pesos a su ex mujer porque ella resignó su carrera profesional para dedicarse al hogar y al cuidado del hijo que tienen en común.

La decisión fue adoptada por unanimidad por la Sala K, que modificó parcialmente lo resuelto por el Juzgado Civil N° 87, que había fijado una suma inicial de 28 millones pesos y autorizado el pago en 36 cuotas.

Las juezas Silvia Patricia Bermejo y Lorena Fernanda Maggio coincidieron en que la mujer dejó pasar oportunidades laborales para dedicarse al hogar y al hijo en común, nacido en 2006, pero remarcaron que la cifra original no guardaba relación con el nivel de vida que la familia mantenía durante el matrimonio.

En ese sentido, la camarista Bermejo sostuvo que la compensación “no puede ser una fuente de enriquecimiento que admita un monto alejado de lo que era la forma o nivel de vida de la familia”. Y agregó que el objetivo del fallo es reparar un desequilibrio, no igualar patrimonios: “Una familia de dos profesionales jóvenes, que intentaron salir adelante, con un estilo de vida modesto, sin vacaciones costosas o bienes de fortuna, no puede ser tenida como parámetro para fijar sumas exorbitantes”.

El fallo destacó que la exesposa quedó a cargo de la mayor parte de las tareas de cuidado. Según testimonios, era ella quien asistía a las reuniones escolares y retiraba al niño de las actividades extracurriculares, mientras que el padre participaba de manera más acotada. “Durante el matrimonio la doctora A. postergó su desarrollo profesional para cuidar de su hijo, teniendo los esposos una vida de trabajo y de sacrificio”, señaló la sentencia.

Ambas partes habían apelado la resolución de primera instancia. La mujer pedía un monto superior y una tasa de interés más alta, al considerar que de lo contrario se incentivaba el incumplimiento en contextos de inflación. El médico, por su parte, cuestionó la procedencia misma de la compensación y sostuvo que no existía un desequilibrio real.

Si bien la Cámara reconoció que la abogada había realizado cursos de capacitación y ejercido en determinados períodos, entendió que la postergación parcial de su carrera justificaba la compensación. Sin embargo, ajustó el monto y dispuso que el pago sea en diez cuotas iguales y consecutivas con intereses, en lugar de las 36 previstas en primera instancia.

Finalmente, el tribunal subrayó el sentido de la figura prevista en el Código Civil y Comercial: “Aún cuando cada persona tiene la libertad de elegir qué vida desea para sí, incluso esa dinámica tradicional en la cual hay un miembro proveedor y otro ocupado del hogar, se debe ser consciente de las derivaciones de esa elección. La resignación de uno de ellos no puede ser ignorada por quien resultó beneficiado”.

Noticias relacionadas

Suscribite a nuestro newsletter

Para estar actualizado de las últimas noticias, informes especiales y recibir las ediciones digitales antes que nadie!

Últimas noticias