El fiscal federal que impulsó la investigación contra la ex presidenta Cristina Kirchner aseguró que el proceso “es una gran satisfacción desde lo personal” y destacó la figura de la fiscal de juicio Fabiana León: “Es una de las mejores de la Argentina”.
A pocos días del inicio del juicio oral por la causa Cuadernos, el fiscal federal Carlos Stornelli, quien encabezó la investigación que involucró a la ex presidenta Cristina Kirchner, funcionarios de su gobierno y empresarios por presuntos pagos de sobornos durante el kirchnerismo, brindó una entrevista en la que repasó los orígenes del caso y su impacto en la sociedad.
El debate comenzará el próximo jueves 6 de noviembre. Para Stornelli el inicio es “una gran satisfacción desde lo personal”, aunque reconoce que ”hubiera preferido que llegue antes a juicio”.
En diálogo con Infobae, destacó el trabajo y compromiso de la fiscal federal general Fabiana León: “Felizmente, tenemos a una de las mejores fiscales de Argentina, que es la doctora Fabiana León, que va a ser la que lleve la voz cantante en el debate. Ha ganado todos y cada uno de los planteos que han hecho las numerosísimas partes que hay y numerosos planteos. Llegó hasta la Corte y a la Casación en nulidades, recusaciones, denuncias y demás”.
El fiscal recordó además los costos personales que tuvo la investigación: “Yo mismo he tenido que soportar denuncias, procesos, persecuciones a mi familia, escraches y campamentos en mi casa y un sinfín de cosas que algún día voy a contar”.

Respecto a la base probatoria, explicó que “los arrepentidos le dieron algo de sustento más, pero ya estaba conformado un cuadro probatorio importante”. Y agregó: “Cuando Diego Cabot decide denunciarlo a la Justicia, Centeno ya estaba siendo investigado en la causa Gas Licuado. Hubo una tarea que duró meses, que se hizo en un secreto de sumario estricto, donde íbamos chequeando; los cuadernos de Centeno tenían miles de datos insignificantes, que nos fueron dando la pauta de que estamos frente a un relato cierto. Era imposible que estuviese fabricado”.
Sobre la figura del imputado colaborador, señaló: “Después hubo muchos que decidieron acogerse a la figura del imputado colaborador, obviamente para recibir algún beneficio, que es lo que establece la ley, ¿no? Bastante resistida en la Argentina… Y, bueno, tuvimos más de treinta. El primero fue el propio Centeno, que admitió cómo, cuándo y por qué había escrito esos cuadernos a lo largo de los años”.
“A Centeno siempre lo vi tranquilo, muy seguro”
Respecto a Centeno, recordó: “Lo noté siempre bien, muy convencido. Inmediatamente dijo: ‘Esto es mío, lo hice yo’. Tuvo su entrevista con su defensor y dijo que quería acogerse a la figura del imputado colaborador. Yo lo vi siempre tranquilo, lo vi siempre, siempre muy seguro”.
En relación con la repercusión política, sostuvo: “Cuando encaro una investigación, no tengo objetivos humanos. El objetivo es el descubrimiento de la verdad. A mí no me gusta hablar de nombres propios y menos de figuras políticas que son populares y que tienen apoyo popular, pero bueno, las pruebas nos fueron llevando a lo que, en definitiva, terminó, ¿no? Era una causa que tenía hasta, le podría decir, una dinámica propia”.
Stornelli enfatizó que “frente a tanta evidencia, es imposible no hacer otra cosa, digamos”. “Yo siempre lo digo, pocas veces en mi vida vi una causa con tanta prueba”, aseveró.
Sobre su vínculo con el fallecido juez Claudio Bonadio, recordó: “Hablábamos poco. Yo no tenía una gran relación con Bonadio. Era cordial, pero hasta ahí. Soy un convencido que la fiscalía debía tener su impronta propia”. Si bien admitió diferencias, resaltó que “fue una buena relación”.
“Yo rescato que él hizo una enorme tarea investigativa con el juzgado. Él sabía que se estaba muriendo. Ya no recibía gente. Fui a saludarlo para fin de año. La secretaria me dijo que no. Le digo: ‘Mirá, decile que es un minuto nada más, eh’, quería saludarlo. Yo me iba de vacaciones y accedió a recibirme, nos dimos un abrazo y fue la última vez que lo vi. Murió el 4 de febrero de 2020. Ya había elevado parte de la causa a juicio”, señaló.
Stornelli también destacó un aspecto inédito del expediente: “A la corrupción política estamos acostumbrados porque es nuestra competencia. Creo que la novedad en esta causa fue tener sentados frente a nosotros, como colaboradores de justicia, al establishment empresario argentino. Fue fuerte, novedoso, porque siempre quedan truncas las causas; solamente pagan los funcionarios”.
Sobre el impacto que tuvo el caso aseguró: “Fue fuertísimo, teniendo en cuenta los contragolpes, las represalias, las operaciones y lo que se había puesto, de alguna manera, en blanco y negro a ojos de la sociedad. Es un antes y un después”.
“Impacta por el volumen de lo desviado, por el volumen de imputados, por el volumen de lo que es la causa en sí, porque es enorme. Creo que no es todo lo que descubrimos. No alcanza a ser todo”, agregó.
Y concluyó: “Centeno hablaba de los recorridos, por ejemplo, de los martes y esto era de áreas específicas. Uno podría entender que otras áreas también podrían estar involucradas. Sería muy vanidoso yo si dijera que descubrimos toda la verdad. Creo que esto es una parte de la verdad, una parte quizás muy importante. Para mí es un antes y un después, no solo en mi vida profesional, sino también en lo que hace al quehacer judicial”.
