En su alegato final, la representante de la Procuración, Analía Duarte, acusó a la jueza Julieta Makintach de cometer siete infracciones y tres delitos por su participación en el documental “Justicia Divina”. La defensa negó las imputaciones y cuestionó la validez de las pruebas. El veredicto se conocerá el próximo martes 18.
En una audiencia clave del jury de enjuiciamiento contra la jueza Julieta Makintach, la representante de la Procuración General bonaerense, Analía Duarte, pidió su destitución al sostener que la acusada “ha perdido las condiciones que exige la Constitución para el ejercicio de la magistratura”.
Duarte encabeza la acusación contra ex integrante del Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro por su rol en el juicio por la muerte de Diego Maradona y por la filmación del documental “Justicia Divina”. En su alegato, la funcionaria acusó a Makintach por siete infracciones a la Ley de Magistrados y tres delitos del Código Penal: malversación de fondos públicos, incumplimiento de los deberes de funcionario público y violación de secreto.
“Quedó probado que la doctora ingresó al edificio y que lo hizo con un equipo de filmación entre productores de renombre y maquilladora a comenzar a grabar lo que sería una miniserie”, afirmó Duarte. Y agregó: “Se puede negar todo, lo que no se puede negar es la evidencia, y la evidencia está clara”.
Para la representante de la Procuración, “Makintach conocía el trailer. Que el guion ya estaba agregado en febrero. En marzo ya estaban los seis títulos de los seis capítulos. Ya estaba el título ‘La Justicia y la sentencia’”.
Duarte citó además el testimonio de uno de los productores: “El testigo Arnal dijo textual ‘era una miniserie sobre el juicio por Maradona y nosotros teníamos a la jueza’. Es decir, todo esto no se podría haber llevado a cabo sin la doctora Makintach”.

“Mintió, presionó, manipuló. Makintach no se tropezó con ninguna piedra. Arrojó piedras a la familia, a la Justicia, a las víctimas. Por eso hay que apartar la piedra del camino”, concluyó Duarte, antes de pedir formalmente la destitución.
El alegato de la defensa
Los abogados Darío Saldaño, Juan Martín Cerolini y Nicolás Urrutia reclamaron la absolución de su defendida y apuntaron contra la fiscalía por “falta de pruebas” y “errores en la imputación”.
“Está probado que la cámara estaba. Todos los testigos que pasaron por acá la vieron. El único que no la vio fue Savarino (N. de R. integrante del TOC 3 de San Isidro junto a Di Tomasso). ¿Es raro, no?”, sostuvo Urrutia, quien también cuestionó que “tras la declaración de Savarino, desistieron de la declaración de la jueza Di Tomasso, no vaya a ser cosa que diga algo que lo contradiga y se caiga todo”.
Por su parte, Cerolini afirmó: “La evidencia es que la señora Makintach no infringió ninguna norma en su deber. No tenía que pedir autorización para entrar ninguna cámara. La acusación fue carente de elementos probatorios. Nada ha sido probado, pero ni remotamente”.
En el mismo sentido, Saldaño señaló que “no se la puede imputar por lo que no pudo conocer ni evitar”. “La Fiscalía tendría que haber probado que no solo Makintach conocía el proyecto, sino también que su amiga María Lía Vidal o el productor Arnal compartían información sobre el juicio”, indicó.

Los defensores insistieron en que no existió violación de norma alguna. “Es cierto que no había normas permisivas, pero tampoco prohibitivas, y, sin embargo, se la imputa. Lo más parecido es un cartel que decía ‘no filmar’, pero también había carteles que decían que había que usar barbijo y tienen el mismo valor”, argumentaron.
Las últimas palabras de Makintach
Antes del cierre del proceso, la jueza volvió dirigirse al jurado de enjuiciamiento. “Hace cinco meses que no puedo hablar. Todos hablan por mí, me atribuyen cosas y yo no puedo”, dijo. “Se ha dicho tanto y me han difamado tanto durante tanto tiempo. Los ataques fueron para todos lados”.
Y agregó: “Los jueces mintieron deliberadamente, mintieron en todos lados, y yo me quedé callada para que el juicio pudiera seguir. Yo sufrí espionaje ilegal. Es mucho más importante si le pido colaboración a mi custodia porque no me dan las manos”.
Finalmente, y visiblemente afectada, sostuvo siempre mantuvo su versión. “Nunca en mi relato cambié una palabra de lo que dije. Mi pregunta es: ¿de verdad creen en lo que están diciendo? ¿De verdad el fiscal cree que había plata o interés? Ojalá me crean, porque yo no mentí”, dijo en el cierre de la audiencia.
El veredicto del jury se dará a conocer el próximo martes 18 de noviembre a las 10 hs en el Anexo del Senado bonaerense, donde se definirá el futuro de la magistrada.
