La irrupción de Abogacía Activa, apoyada por consejeros, institutos y agrupaciones mayoritarias, profundizó la fractura interna del Colegio. La convocatoria reunió a un número de profesionales casi equivalente al total de votantes de la última elección.
La decisión del presidente del Colegio de Abogados de San Martín, Marcos Vilaplana, de buscar un quinto mandato consecutivo generó tensiones que terminaron dividiendo al Consejo Directivo y abrieron un escenario electoral de cara a los comicios previstos para mayo del año que viene.
La ruptura se formalizó cuando el vicepresidente, Roberto Amantía, expresó su desacuerdo con la continuidad de la actual conducción y con la falta de respuesta a los planteos de la matrícula. Su posicionamiento desencadenó el apoyo de la mitad del Consejo Directivo y de referentes de institutos y comisiones, así como de las agrupaciones colegiales con mayor peso interno, que reclaman renovar la conducción y fortalecer la independencia institucional.

Ese proceso derivó en la conformación de Abogacía Activa, un nuevo espacio que “plantea la necesidad de recuperar un ejercicio profesional autónomo y un Colegio más involucrado en la realidad de los tribunales”.
La convocatoria realizada el 31 de octubre marcó un punto de inflexión: más de 400 abogados asistieron al encuentro, una cifra que prácticamente iguala la cantidad total de votantes de la última elección y que exhibe un nivel de participación poco habitual, según informaron desde el nuevo espacio.

