La Asociación Civil que preside Diana Cohen Agrest pidió que el próximo defensor público de la Nación “cumpla con el mandato de la ley y haga justicia” y cuestionó un sistema que “sólo se ocupa de defender a los delincuentes y no a las víctimas”.
Usina de Justicia, la Asociación Civil por los Derechos de las Víctimas, reclamó que el próximo Defensor General de la Nación tenga una perspectiva de víctima y produzca un cambio profundo en el paradigma personal y de gestión de la defensa pública, al advertir que actualmente “toda la estructura del Estado (recursos humanos y financieros) solo se ocupa de defender a los delincuentes y no a las víctimas”.
“Desde Usina de Justicia, supliendo la responsabilidad del Estado en nombre de las cientos de víctimas que acompañamos, exigimos que el próximo defensor público de la Nación cumpla con el mandato de la ley y haga justicia”, plantearon desde la organización que preside Diana Cohen Agrest.
El planteo está dirigido al proceso de designación del nuevo titular del organismo, que deberá ser propuesto por el Poder Ejecutivo y aprobado por el Senado para asumir el cargo a partir del 1° de febrero de 2026. En ese marco, Usina de Justicia sostuvo que “es necesario que el perfil personal y de gestión del nuevo defensor público de la Nación cumpla con el mandato de la ley y haga justicia con las víctimas”.
Entre los puntos centrales del reclamo, la entidad consideró “imperiosa la inmediata designación de defensores públicos de víctimas en todas las jurisdicciones pendientes hasta equiparar la cobertura de las defensorías penales”, junto con “una reasignación presupuestaria urgente que refleje el mandato legal”.
También reclamó “un plan de fortalecimiento institucional que incluya la creación de unidades especializadas y la contratación de personal idóneo hasta alcanzar una planta equivalente a la de la defensa penal, junto con un informe que transparente la ejecución de los fondos”.
Además, advirtió, que “la justicia no puede reducirse a una aristocracia procesal donde una parte lo tiene todo y la otra mendiga atención”, y remarcó que “si el principio rector es ‘dar a cada uno lo suyo’, resulta intolerable que el sistema siga financiando la impunidad mientras condena a la víctima al destierro institucional”.
“No se trata meramente de equilibrar planillas de Excel, sino de restaurar la ética pública: mientras el Estado blinde al victimario y abandone al doliente, seguiremos atrapados en la lógica perversa de un Reino del Revés”, sostuvieron.
Finalmente, la organización concluyó que “es hora de que la balanza, oxidada por la desidia, vuelva, por fin, a pesar igual para todos”.
