La Cámara de Apelaciones de Roca ratificó el rechazo de una acción por daños tras un choque en Villa Regina y cuestionó la actuación de las abogadas de la demandante, que incluyeron precedentes inexistentes atribuidos a “alucinaciones” de inteligencia artificial.
La Cámara de Apelaciones de General Roca confirmó el rechazo de una demanda por daños y perjuicios iniciada por una motociclista a raíz de un siniestro vial y dejó una severa advertencia sobre el uso irresponsable de herramientas de inteligencia artificial en escritos judiciales. El tribunal sostuvo que el planteo de la actora fue confuso y contradictorio desde su origen y advirtió que, en la instancia de apelación, se citaron fallos inexistentes de la Corte Suprema y del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro.
El caso se originó en un accidente ocurrido en la intersección de las calles Juan XXIII y Araucanos, en la ciudad de Villa Regina. La mujer, que circulaba en una moto, promovió una demanda contra el conductor de un Peugeot y afirmó que el vehículo intentó girar a la izquierda de manera intempestiva. Sin embargo, las pericias incorporadas al expediente indicaron que fue la moto la que intentó sobrepasar al auto instantes antes de llegar a la esquina.
En primera instancia, la jueza interviniente rechazó la acción al considerar que el relato de los hechos carecía de precisión y coherencia. El fallo remarcó que ni siquiera resultaba claro si la demandante viajaba como conductora o como acompañante del rodado y señaló inconsistencias relevantes en la descripción del lugar del hecho y de los daños sufridos. Según se indicó, la versión incluía calles inexistentes en la zona y daños que no coincidían con los informes policiales.
“Resulta muy difícil dilucidar el relato de los hechos de la actora, pues se presenta contradictoria y confusa su redacción lo que impide tratar de realizar una representación de cómo sucedieron los hechos, en una primera aproximación. De su estricta lectura, tal como observó la magistrada de grado, no hubiera habido contacto alguno entre los vehículos involucrados”, sostuvo la sentencia confirmada por la Cámara.
Al analizar la apelación, el tribunal detectó además un elemento de especial gravedad: la invocación de jurisprudencia y doctrina inexistentes en el escrito de expresión de agravios presentado por las abogadas de la mujer. Tras verificar los precedentes citados en los registros oficiales, los jueces concluyeron que no figuraban ni en la Corte Suprema ni en el Superior Tribunal provincial.
La resolución atribuyó esas referencias falsas al uso de herramientas de Inteligencia Artificial Generativa sin un adecuado control humano, fenómeno que describió como “alucinaciones”. En ese sentido, la Cámara subrayó que la utilización de tecnologías de apoyo no exime a los profesionales de su deber de verificación y de su responsabilidad ética y procesal.
Finalmente, el tribunal formuló un “llamado de atención” a las letradas intervinientes por la gravedad de la conducta y recordó que, de acuerdo con la Acordada 22/2025 del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro, el uso inadecuado de inteligencia artificial en el ámbito judicial puede derivar en la aplicación de sanciones correctivas.
