Tras un plenario tenso, La Libertad Avanza y los bloques dialoguistas firmaron el despacho de mayoría. El texto, que se debatirá este jueves en el recinto, establece penas de prisión como “último recurso” y fija un sistema de escalas reducidas para los menores de 15 años. El dictamen completo.
En un trámite exprés que no estuvo exento de fuertes cruces políticos, el oficialismo, acompañado por el PRO, la UCR y bloques federales, consiguió este miércoles por la tarde el dictamen de mayoría para reformar el Régimen Penal Juvenil. El proyecto, que baja la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años, quedó listo para ser tratado en la sesión especial convocada para mañana jueves.
Si bien el Poder Ejecutivo había intentado a último momento fijar el piso en los 13 años, finalmente primó el consenso legislativo sobre el texto de 2025, que establece la responsabilidad penal a partir de los 14 años. La iniciativa cosechó 78 firmas en el plenario de las comisiones de Legislación Penal, Familias, Justicia y Presupuesto, mientras que Unión por la Patria y la Izquierda presentaron dictámenes de rechazo.
Los puntos clave del dictamen
El texto aprobado, denominado “Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil”, introduce cambios profundos en cómo el Estado juzgará a los adolescentes. A continuación, los ejes principales de la letra chica acordada:
• Edad de imputabilidad: El régimen abarca a adolescentes desde los 14 años hasta los 18 años. Los menores de 14 quedan exentos de responsabilidad penal y deben ser derivados a los sistemas de protección integral de derechos.
• Escalas penales reducidas: El dictamen establece un sistema progresivo.
◦ Para los imputados de 14 años, la escala penal del delito se reduce a la mitad (tanto el mínimo como el máximo).
◦ Para los imputados de 15 años, la reducción es de un tercio.
◦ Para los de 16 y 17 años, no hay reducción de escala, salvo el límite máximo previsto en la ley.
• Prisión como “último recurso”: La privación de la libertad se define como una medida excepcional. Solo podrá aplicarse en casos de delitos graves: homicidios dolosos, delitos contra la integridad sexual, robo con arma apta para el disparo, robo con violencia física excesiva y secuestros extorsivos.
• Límites a la condena: El dictamen es taxativo en prohibir las penas perpetuas. Además, establece que en ningún caso la pena privativa de libertad podrá exceder los 10 años, incluso si hay concurso de delitos. Los adolescentes deberán alojarse en centros especializados, separados de los adultos y nunca en dependencias policiales o penitenciarias.
• Sanciones alternativas: Para delitos menores o como sustitución de la prisión, el juez podrá ordenar desde la reparación del daño y pedidos de disculpas a la víctima, hasta trabajos comunitarios, prohibición de conducir, o privación de la libertad de «fin de semana» o domiciliaria.
• Prescripción: La acción penal prescribirá a los dos años para delitos que no habiliten prisión, buscando celeridad en los procesos.
• Mediación Penal: Se podrá solicitar en cualquier etapa del proceso para delitos que no impliquen penas de prisión de cumplimiento efectivo. Si hay acuerdo entre la víctima y el adolescente (y se cumple lo pactado), se extingue la acción penal.
• Suspensión del juicio a prueba: El juez podrá suspender el proceso por un plazo de uno a tres años si el adolescente cumple con ciertas pautas de conducta (ir a la escuela, aprender un oficio, tratamiento psicológico). Si cumple satisfactoriamente, no le queda registro de condena.
• Prohibiciones dentro de los centros cerrados. El artículo 33 establece un catálogo de sanciones disciplinarias prohibidas dentro de los institutos especializados, vetando expresamente:
• Castigos corporales.
• Reclusión en celdas oscuras o aislamiento en solitario.
• Reducción de alimentos.
• Prohibición de contacto con familiares como forma de castigo.
• Sanciones colectivas.
Además, se garantiza la supervisión externa de estos lugares por parte de la Defensoría de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura.
• Borrón y cuenta nueva en los antecedentes. Un punto clave para la reinserción es el manejo del registro criminal. El dictamen establece que las condenas impuestas a menores no podrán ser tenidas en cuenta en el futuro si la persona comete delitos siendo adulta (no generan reincidencia en el sistema de adultos). Además, los registros de las sentencias se cancelarán (borrarán) después de cierto tiempo: 10 años para penas de prisión y tres años para penas menores tras su cumplimiento.

El debate político: “Justicia” vs. “Demagogia”
Durante el plenario en el Anexo C, el debate reflejó dos visiones contrapuestas. Cristian Ritondo (PRO) defendió la baja de edad argumentando que “a los 14 años cualquier chico tiene comprensión del acto ilegal que está cometiendo” y que la ley busca terminar con la “puerta giratoria”. Desde el oficialismo, Silvana Giudici (LLA) destacó que el proyecto alinea a la Argentina con países como Chile y Brasil, y aseguró que se incluye una asignación presupuestaria para garantizar la infraestructura necesaria, un reclamo clave de los gobernadores.
En la vereda opuesta, Victoria Tolosa Paz (UP) calificó la iniciativa de “mamarracho legislativo” y “punitivismo marketinero”, advirtiendo que los centros especializados terminarán siendo “cárceles para niños”. Por su parte, Myriam Bregman (FIT) acusó al Gobierno de querer “ocultar las desigualdades reales” mediante el aumento del poder punitivo del Estado.

El termómetro social
La reforma llega al recinto impulsada por un clima de opinión pública favorable al endurecimiento de las penas. Un sondeo de la consultora Giacobbe de febrero de 2026 indica que el 63,6% de los encuestados pedía bajar la edad incluso a los 13 años, mientras que un 9,5% apoya los 14 años que finalmente se votarán. Solo un 20% prefería mantener el límite en 16 años.
El proyecto también contempla la creación de un equipo multidisciplinario desde el inicio del proceso y refuerza el rol de la víctima, quien podrá ser escuchada y participar en procesos de mediación. Con el dictamen firmado, la Cámara baja se prepara para una sesión que promete ser maratónica este jueves.
