Mujeres que hacen historia: liderazgo, equidad y justicia en clave contemporánea

En el marco del Mes de la Mujer, la Embajada de Francia en Argentina y la Association Avocats Franco-Argentins reunieron a referentes del ámbito judicial, político y empresarial para reflexionar sobre los desafíos del liderazgo femenino y la construcción de una equidad real.

En una jornada atravesada por los valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad, la Embajada de Francia en Argentina y la Association Avocats Franco-Argentins organizaron el encuentro “Mujeres que Hacen Historia: El Legado de la Construcción de la Equidad”, un espacio de diálogo orientado a repensar el ejercicio del poder y el liderazgo femenino en contextos institucionales contemporáneos.

El evento convocó a tres figuras de distintos ámbitos Marcela De Langhe (judicial), Isela Costantini (empresarial) y Pilar Ramírez (político), quienes compartieron miradas complementarias sobre los desafíos de la toma de decisiones, el acceso a espacios de liderazgo y la necesidad de incorporar la perspectiva de género en la transformación institucional.

La apertura estuvo a cargo del presidente de la Asociación, Dr. Julio M. Raffaghello, y del embajador de Francia en Argentina, Romain Nadal, quienes destacaron el valor del encuentro como instancia de cooperación franco-argentina y reflexión colectiva.

En ese marco, Raffaghello trajo a cuenta la figura de Marianne (figura alegórica y símbolo nacional de la República Francesa, personificando la libertad, igualdad y fraternidad; cuyo nombre identifica programas franceses de diplomacia feminista que apoyan a defensoras de derechos humanos en el mundo) y puso en valor a las “mujeres que transforman estructuras, alzan su voz y construyen por la justicia”, convocando a “reflexionar y reconocer el rol fundamental de las mujeres” en la construcción de sociedades más equitativas y comprometidas con los valores democráticos.

El presidente de la Asociación Avocats Franco-Argentins, Dr. Julio M. Raffaghello.

Diplomacia feminista y equidad como exigencia de justicia

Durante su intervención, el embajador Romain Nadal subrayó el compromiso de Francia con la igualdad de género y advirtió sobre las brechas aún persistentes: “Promover la igualdad entre mujeres y hombres es ante todo una exigencia de justicia”.

Si bien destacó avances en acceso al trabajo, la inversión y marcos normativos contra la violencia y la discriminación, remarcó que estos logros no deben invisibilizar desigualdades estructurales: “Las disparidades salariales persisten… las mujeres siguen estando subrepresentadas en los puestos de decisión y continúan enfrentando violencia”.

Desde esta perspectiva, planteó la igualdad como condición para el desarrollo: “Una sociedad más igualitaria es una sociedad más fuerte, más innovadora y más equilibrada”.

Asimismo, presentó la diplomacia feminista como eje de la política exterior francesa: “La diplomacia feminista consiste en integrar la promoción de los derechos de las mujeres entre nuestras principales prioridades”.

En ese sentido, enfatizó la necesidad de escuchar activamente a las mujeres y promover su participación efectiva: “Actuar en favor de los derechos de las mujeres exige, en primer lugar, que escuchemos a quienes los defienden con valentía”.

También reivindicó el valor de los modelos inspiradores: “Las mujeres que hacen historia no son solo aquellas que aparecen en los libros, también son las que encontramos todos los días”.

Y dejó planteado el desafío de época: “El reto es que se conviertan en la norma”.

El embajador de Francia en Argentina, Romain Nadal.

De la norma a la equidad: el rol del Poder Judicial

La exposición de Marcela De Langhe, jueza del Tribunal Superior de Justicia de la ciudad de Buenos Aires, se centró en una pregunta estructural: cómo construir instituciones más justas, representativas y eficaces. Para ello, propuso repensar el vínculo entre derecho y justicia: “¿Qué es la justicia? ¿Cuál es la relación entre normas y justicia? ¿Puede haber normas injustas?”.

Si bien afirmó que las normas son el pilar de las democracias modernas advirtió que la igualdad formal no alcanza: “La igualdad formal no trae aparejada necesariamente igualdad sustancial, real, material”.

Desde allí, planteó la necesidad de avanzar hacia una “cultura de la equidad”, donde los derechos no sólo sean reconocidos: “El gran desafío… es garantizar la efectiva vigencia de los derechos ya reconocidos”.

En este proceso, el Poder Judicial cumple un rol clave, ya que la aplicación de la ley implica necesariamente interpretación: “Aplicar la ley… está muy lejos de ser una operación automática o mecánica”.

Sin embargo, marcó límites claros: “La interpretación no autoriza la discrecionalidad”.

Finalmente, destacó el mandato constitucional de avanzar hacia una igualdad real: “Hoy el Estado debe entender la igualdad… como igualdad sustantiva de oportunidades”.

En este sentido, la equidad se presenta como el puente entre norma y justicia: “La misión del Poder Judicial es… traducir las normas en soluciones concretas… atendiendo a las desigualdades estructurales”.

Marcela De Langhe, jueza del Tribunal Superior de Justicia de CABA.

Liderazgo, símbolos y transformación cultural

Desde el ámbito empresarial, Isela Costantini, CEO de GST y miembro de Directorios, propuso una reflexión que articula historia, cultura y liderazgo. Partiendo de una paradoja, señaló que las mujeres han sido históricamente símbolo de valores como la libertad o la justicia, sin ocupar esos espacios en la práctica: “Una mujer representaba la libertad, una mujer representaba la justicia… ¿qué nos pasó como sociedad?”.

A partir de esa tensión, identificó tres factores clave que inciden en el acceso de las mujeres al liderazgo: oportunidades, formación y autoestima, señalando esta última como principal barrera: “Las mujeres se están preparando más… pero nunca creemos que somos suficientes”.

En el plano organizacional, describió un cambio de paradigma hacia liderazgos más conscientes y colaborativos: “No necesitamos líderes más fuertes, necesitamos líderes más conscientes”.

En ese contexto, las habilidades blandas adquieren centralidad: “El liderazgo se ha invertido… hoy las organizaciones buscan cada vez más esas capacidades”.

Estas capacidades -empatía, escucha, trabajo en equipo-, tradicionalmente asociadas a lo femenino, se proyectan como claves para el futuro: “Empiezan a jugar el futuro de las organizaciones”.

El cierre retoma la dimensión simbólica inicial, pero con un llamado a la acción: “Que nos sintamos parte de lo que significan esas imágenes… del futuro que tenemos que construir”.

Isela Costantini, CEO de GST y miembro de Directorios.

Política, libertad y autenticidad

Por su parte, Pilar Ramírez, legisladora de la ciudad de Buenos Aires, abordó el ejercicio de la política desde una perspectiva personal y generacional, hablando de cómo complementar el trabajo con la maternidad y proponiendo una práctica más humana y compatible con la vida cotidiana: “Creo profundamente en una política que sea compatible con la vida real”.

En esa línea, cuestionó modelos tradicionales basados en el desgaste y reivindicó una política orientada a resultados y coherente con las decisiones personales.

El eje central de su exposición fue la libertad en sentido pleno: “Defender la libertad es también permitir que una mujer pueda elegir su camino sin que nadie pretenda dictárselo. La libertad tiene que estar completa o no lo es”.

Asimismo, reconoció las dificultades del recorrido: “Sufrí muchísimas injusticias, pero lejos de amedrentarme, me fortalecieron”.

Y destacó la importancia de construir liderazgos desde la autenticidad y no desde la competencia: “No desde la competencia, sino desde la libertad y la autenticidad”.

En un plano más amplio, vinculó este proceso con un cambio cultural impulsado por nuevas generaciones: “Las transformaciones nacen cuando los ciudadanos deciden vivir de pie, con convicción y responsabilidad”.

Finalmente, reafirmó la necesidad de una política genuina: “La política se revitaliza cuando se la habita con autenticidad y no se copian los vicios del pasado”.

Pilar Ramírez, legisladora de la ciudad de Buenos Aires.

Un espacio de diálogo para una agenda en construcción

El encuentro se consolidó como un espacio de reflexión, intercambio y construcción colectiva, donde la equidad se plantea no sólo como un objetivo normativo, sino como un desafío cultural, institucional y político.

Desde distintas perspectivas, las expositoras coincidieron en un eje central: avanzar hacia una sociedad más justa no implica únicamente ampliar derechos, sino también garantizar su ejercicio efectivo, a través de liderazgos diversos, conscientes y comprometidos con una transformación real.

El cierre estuvo a cargo de Valeria Estela, Directora de Avocats Franco-Argentins, quien destacó: “Las mujeres que transforman la historia desde la justicia, el ámbito empresarial y el poder legislativo encarnan hoy los valores de libertad, igualdad y fraternidad, aún vigentes en cada liderazgo que impulsa el cambio. En ese marco, la Asociación y la Embajada reafirmaron su compromiso de seguir promoviendo espacios de diálogo, reflexión y construcción colectiva”.

La jornada concluyó con un espacio de intercambio y networking, orientado a fortalecer vínculos y continuar el diálogo entre los presentes.

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