El juez federal consideró que la mano derecha del ex ministro Julio De Vido en el Ministerio de Planificación tuvo un incremento patrimonial no justificado de al menos 4,2 millones de pesos a valores de origen, y que parte de los bienes quedó a nombre de su madre y de su esposa.
El juez Julián Ercolini procesó a Roberto Baratta, ex subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Federal, por enriquecimiento ilícito y ordenó embargar sus bienes hasta cubrir 1.500 millones de pesos. El fallo se refiere al período entre mayo de 2003 y diciembre de 2017, que incluye los dos años posteriores a su salida del cargo.
Ercolini sostiene que Baratta incrementó su patrimonio de manera apreciable y sin justificación. Para medirlo, la pericia oficial reconstruyó año por año los ingresos legítimos del ex funcionario y los confrontó con el destino de sus fondos. Con las correcciones a favor del imputado, el desfasaje quedó en 4.294.425,90 pesos a valores de origen, es decir, sin actualizar por inflación.
El juez le atribuye bienes registrados a su nombre y a nombre de terceros: departamentos y cocheras en la Ciudad, autos, plazos fijos, viajes, expensas y cuotas del colegio de sus hijos. También cuenta 27.500 euros y 25.276 dólares secuestrados en su casa durante un allanamiento en otra causa.
La casa del country Mapuche
El juez puso especial énfasis en el lote en el Mapuche Country Club, en Pilar, comprado en 2012 por 70.000 dólares en efectivo y a nombre de la madre de Baratta, Marta Rosa Girola, y la casa de unos 380 metros cuadrados que se construyó en el predio.
El arquitecto Diego Manuel Gómez declaró que trataba directamente con Baratta y que cobró unos 3.700.000 pesos en alrededor de treinta entregas, en pesos y dólares, siempre en efectivo. Los pagos los hacía el propio Baratta o su secretario privado, Nelson Javier Lazarte.
En el fallo Ercolini recuerda que la madre de Baratta ofreció donarle el inmueble a su hijo en 2013. El peso de esta propiedad en el cuadro general de los bienes del ex funcionario es tal que el juez escribió: “La controversia central no es aritmética. Depende de si el lote y la vivienda de Mapuche deben ser considerados una manifestación patrimonial de Baratta”.

Las explicaciones de Baratta
El ex funcionario sostuvo en su indagatoria que todo se explica por sus sueldos, los ingresos de su esposa y los recursos de sus padres, en especial la indemnización de su padre, Palmino Baratta, al dejar EDENOR. También dijo que el efectivo secuestrado en el expediente era de su suegra, Susana Murguía, a la vez que rechazó validar la indagatoria porque estimó que el juez no fue imparcial.
Ercolini reconoció que esos ingresos existieron, pero no encontró prueba de que se aplicaran a estas compras. Sobre el dinero atribuido a la suegra, “no se incorporó documentación que permita verificar esa explicación”. Y le marcó a la defensa tres versiones distintas sobre el destino de los fondos del padre, que, escribe, “provienen de la misma parte y recaen sobre el mismo hecho”.
El juez observó que las operaciones más importantes se pagaron en efectivo y que los bienes de mayor valor se registraron siempre a nombre de familiares. Además, rechazó nuevas medidas de prueba y un peritaje contable adicional, propuestos por la defensa.
