Con equipamiento de última generación incorporado por la Corte Suprema, los informes histopatológicos que antes demoraban meses pasarán a entregarse en días y acelerarán miles de expedientes.
El ritmo de muchos procesos judiciales comenzará a cambiar a partir del año que viene. En la Morgue Judicial de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, cada corte microscópico, cada imagen y cada muestra tendrá una respuesta casi inmediata gracias a una renovación tecnológica que promete acortar drásticamente los tiempos periciales.
La mejora se debe a la incorporación de aparatología de última generación en el laboratorio de anatomía patológica. Gracias a este salto tecnológico, la dirección de un proyectil, una mala praxis quirúrgica o la existencia de una enfermedad preexistente podrán detectarse en cuestión de días y no de meses, como ocurre hasta ahora.
Aunque las autopsias se realizan el mismo día, hasta marzo de 2025 los informes histopatológicos que se remitían a juzgados penales, civiles o laborales podían tardar varios meses. Tras una reorganización interna y la incorporación de cuatro nuevos patólogos, dos técnicos preparadores de histología y personal administrativo, ese plazo ya se había reducido a tres meses. El nuevo equipamiento permitirá ahora llevar esa demora a apenas unos días.
La histopatología forense, clave en investigaciones penales y en causas por responsabilidad profesional, estudia microscópicamente los tejidos extraídos en autopsias o expedientes judiciales para determinar la causa y la mecánica de la muerte.


“La aparatología que se usaba hasta ahora tenía unos 25 años. Incorporamos seis microscopios alemanes de la marca Zeiss con cámara, un centro de inclusión modular Leica, una impresora de cassette Dakewe y un rotulador para portaobjetos, un microtomo de rotación semiautomático de última generación, dispensador de parafina y dos baños térmicos”, explicó Leonardo Ghioldi, decano del Cuerpo Médico Forense. “No hay nada mejor”, aseguró.
Se trata de tecnología poco frecuente en el país, que permite trabajar de manera simultánea en varias estaciones. Las muestras no solo se observan, sino que se digitalizan en el acto y pueden enviarse de inmediato a dispositivos móviles, incluso al del médico tanatólogo que realiza la autopsia. Ese sistema, según se informó, garantiza la calidad de la labor pericial, la trazabilidad y la cadena de custodia de cada pieza analizada.
“Gracias a la visión del Máximo Tribunal, con la incorporación de este nuevo equipamiento, a partir de marzo de 2026 se va a poder informar en menos de una semana tanto la autopsia como el informe”, celebró Ghioldi. Los dictámenes incluirán además todas las imágenes correspondientes, lo que facilitará su comprensión para jueces, fiscales y partes que no son especialistas en la materia.
