La Cámara baja modificó el texto que ya tenía media sanción y dejó afuera el polémico régimen de licencias por enfermedad. La iniciativa introduce nuevos criterios en indemnizaciones, vacaciones y jornada laboral.
En medio de un clima de fuerte tensión política y social, la Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral impulsada por el oficialismo, pero introdujo un cambio decisivo que obliga a que el proyecto regrese al Senado antes de convertirse en ley. El punto eliminado fue uno de los más cuestionados: el nuevo régimen de licencias por enfermedad, que reducía el porcentaje del salario a percibir durante ese período.
La votación en general se resolvió con 135 votos a favor y 115 en contra, en una sesión maratónica atravesada por el paro general convocado por la CGT y manifestaciones frente al Congreso. Aunque el núcleo de la reforma se mantuvo, la eliminación del artículo 44 alteró el texto aprobado previamente por la Cámara alta, por lo que el trámite legislativo deberá completarse con una nueva revisión en el Senado.
La versión original del texto disponía que el trabajador cobraría entre el 50% y el 75% del salario, según las circunstancias, durante un período limitado. Al ser retirado ese capítulo, seguirá vigente el sistema actual de la Ley de Contrato de Trabajo, que garantiza el cobro íntegro del sueldo durante la licencia.

Qué cambia
Más allá de ese cambio, la reforma introduce transformaciones profundas en aspectos centrales de la relación laboral. Por ejemplo, el nuevo régimen de vacaciones. El proyecto permite fraccionarlas en distintos períodos, siempre que cada tramo no sea inferior a una semana, y amplía el margen de negociación entre empleador y trabajador para fijar las fechas. También establece que cada empleado deberá acceder al menos una vez cada tres años a una licencia durante la temporada de verano.
Otro punto clave es la modificación en el cálculo de las indemnizaciones por despido. Se mantiene el criterio de un mes de sueldo por cada año trabajado, pero se excluyen del cálculo conceptos como el aguinaldo y premios extraordinarios. Además, se habilita la creación de sistemas alternativos, como fondos de cese laboral financiados por el empleador, que podrán reemplazar el esquema tradicional si así lo acuerdan los convenios colectivos.

El texto también incorpora la posibilidad de pagar indemnizaciones en cuotas cuando sean fijadas por sentencia judicial, con un máximo de seis pagos mensuales en grandes empresas y hasta doce en el caso de pymes, ajustados por inflación e interés.
En materia de jornada laboral, se crea el llamado “banco de horas”, un mecanismo que permite compensar horas extra con descansos o reducciones en otros días, mediante acuerdos entre las partes y con registro formal. Este sistema habilita una distribución más flexible del tiempo de trabajo, siempre dentro de los límites legales.
Con estas modificaciones, el proyecto quedó en condiciones de volver al Senado, que ahora deberá pronunciarse sobre los cambios introducidos por Diputados. En el oficialismo estiman que, si no se incorporan nuevas modificaciones, la reforma podría convertirse en ley en los próximos días.
