El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz condenó a tres años de prisión en suspenso al excapitán de navío Claudio Villamide por estrago culposo y absolvió al excontralmirante Luis López Mazzeo y a los exoficiales Héctor Alonso y Hugo Correa. La querella apelará el fallo una vez que se conozcan los fundamentos.
El juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, ocurrido el 15 de noviembre de 2017 en el Atlántico Sur y que provocó la muerte de sus 44 tripulantes, llegó a su fin. Tras más de cuatro meses de audiencias, el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz condenó al ex capitán de navío Claudio Villamide a tres años de prisión de ejecución condicional por el delito de estrago culposo, y absolvió al ex contralmirante Luis Enrique López Mazzeo y a los ex oficiales Héctor Alonso y Hugo Correa.
La pena impuesta a Villamide no implica que deba cumplir prisión efectiva, ya que se trata de una condena en suspenso. En cambio, Mazzeo fue absuelto por unanimidad de los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y estrago culposo, decisión que también alcanzó a Alonso y Correa.
El proceso oral comenzó el 3 de marzo pasado en Río Gallegos y se extendió durante más de cuatro meses, con 30 audiencias en las que declararon decenas de testigos y especialistas. Tanto la fiscalía como las querellas sostuvieron que la tragedia era previsible debido al estado operativo del submarino y atribuyeron responsabilidades a la cadena de mando por decisiones adoptadas antes de la última navegación.

Tras conocerse el veredicto, las representantes de los familiares de las víctimas, Valeria Carreras y Lorena Arias, destacaron que “es la primera vez en la historia argentina que un jefe naval es condenado penalmente por la muerte de su propia tripulación en tiempos de paz”. No obstante, cuestionaron las absoluciones y la magnitud de la pena impuesta, por lo que adelantaron que recurrirán la sentencia cuando el tribunal difunda sus fundamentos, previstos para el próximo 21 de agosto.
“Durante casi nueve años la explicación oficial fue que el mar es riesgoso y los accidentes ocurren. Hoy la Justicia dijo lo contrario: no fue el mar el que hundió el submarino, fueron decisiones y omisiones humanas”, señalaron las abogadas.
La posición de la defensa
Durante el juicio, la defensa de Villamide sostuvo que nunca pudo acreditarse qué ocurrió en las últimas horas del ARA San Juan y rechazó que existieran pruebas para responsabilizar penalmente a los altos mandos de la Armada por el trágico desenlace de la misión.
En una entrevista concedida a Quorum mientras se desarrollaba el debate oral, el abogado Juan Pablo Vigliero afirmó que este juicio no era para “buscar la verdad” y sostuvo que nadie sabe lo qué provocó que la tripulación perdiera el control de la nave.
Según explicó, durante la madrugada del 15 de noviembre de 2017 el comandante del submarino informó el ingreso de agua por el sistema de ventilación y un principio de incendio en el sector de baterías, aunque aseguró que la situación estaba controlada y que la embarcación continuaba navegando. A partir de esa comunicación, Villamide ordenó suspender la patrulla y regresar a puerto.
Para la defensa, ese intercambio demostraba que la tripulación mantenía el control del submarino hasta poco antes de la implosión. “¿Cómo desde un escritorio le vas a decir a un comandante en medio de una tormenta lo que tiene que hacer? Si ese comandante no se declara en emergencia y te dice que tiene control de la nave, ¿por qué vas a pensar lo contrario?”, planteó Vigliero durante la entrevista.
El abogado también rechazó la hipótesis de que el ARA San Juan hubiera zarpado en malas condiciones. “Si implosionó a más de 600 metros, eso demuestra que la estructura estaba en buen estado. Decir que el submarino estaba en malas condiciones no es inexacto; es mentira”, sostuvo antes del fallo.
