Quirno abrió el debate sobre el futuro del Mercosur: planteó avanzar hacia una zona de libre comercio

Ante abogados, el canciller Pablo Quirno propuso revisar la estructura del bloque, dio precisiones sobre el acuerdo con Estados Unidos y habló de “blindar” la política monetaria.

Este jueves el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires fue sede de un almuerzo privado que reunió a 150 personas entre socios, invitados y representantes de la prensa. El encuentro tuvo como invitado especial a Pablo Quirno, ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación, quien compartió su visión sobre la actualidad y los principales desafíos de la política exterior argentina.

Mierez: seguridad jurídica, confianza e inserción internacional

María Fernanda Mierez, presidenta del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, abrió el encuentro destacando la importancia de generar espacios de diálogo con quienes ocupan responsabilidades relevantes en la vida pública, con el objetivo de conocer de primera mano sus perspectivas sobre los principales desafíos del país.

En ese marco, señaló que la conversación con el canciller adquiere especial relevancia frente a un escenario internacional atravesado por profundas transformaciones geopolíticas, comerciales, tecnológicas y regulatorias. Remarcó que estos cambios tienen un impacto directo en el ejercicio profesional, ya que las decisiones de inversión, comercio exterior, financiamiento y contratación internacional están condicionadas tanto por la situación económica local como por la inserción de la Argentina en el mundo.

Mierez puso especial énfasis en la necesidad de generar confianza para atraer inversiones y consolidar relaciones económicas sostenibles. “No alcanzan las oportunidades económicas; son también fundamentales la seguridad jurídica, reglas claras y previsibles, instituciones sólidas y respeto por los compromisos asumidos”, sostuvo, y destacó el aporte que los abogados pueden realizar en esa construcción.

Asimismo, subrayó que la política exterior excede la dimensión económica e involucra intereses permanentes de la Nación, entre ellos la cuestión Malvinas y la defensa de los derechos argentinos en los ámbitos internacionales.

Finalmente, reivindicó al Colegio como un espacio que debe trascender las cuestiones estrictamente profesionales para promover el debate sobre los grandes temas institucionales, económicos y estratégicos del país. En ese sentido, destacó la trayectoria económica y financiera de Quirno y su mirada sobre una política exterior capaz de articular “diplomacia, comercio, inversión y desarrollo”.

Quirno: estabilidad económica como base de la seguridad jurídica

Durante su exposición, Pablo Quirno centró su análisis en la relación entre estabilidad económica, seguridad jurídica e inserción internacional de la Argentina. Sostuvo que el ordenamiento de la economía impulsado por el gobierno de Javier Milei permitió comenzar a recuperar previsibilidad para los contratos, las inversiones y la actividad privada.

El canciller recordó el escenario de diciembre de 2023, caracterizado por una inflación anual superior al 200%, déficit fiscal, falta de crédito y una elevada discrecionalidad estatal. Según planteó, esa inestabilidad repercutía directamente sobre la práctica jurídica y empresarial, con regulaciones cambiantes, dificultades para proyectar precios y contratos expuestos a constantes alteraciones.

En ese contexto, afirmó que “la estabilidad jurídica es hija de la estabilidad económica” y sostuvo que cuando el Estado pierde el control de sus cuentas y de su moneda, ese desorden termina trasladándose a las normas y los contratos.

Quirno destacó que el equilibrio fiscal, la estabilidad monetaria y el respeto por los contratos son también herramientas de política exterior, porque inciden directamente sobre la confianza internacional, el acceso al crédito y la capacidad del país para atraer inversiones. Desde esa perspectiva, vinculó su anterior función como secretario de Finanzas con su actual tarea al frente de Cancillería: proyectar hacia el exterior el nuevo escenario económico y traducirlo en mercados, acuerdos comerciales, inversiones y mayor presencia internacional.

Apertura comercial y nuevos mercados

Uno de los principales ejes de la exposición fue la apertura comercial. Quirno señaló que la Argentina partía de una red de acuerdos que alcanzaba aproximadamente al 10% del producto mundial y aseguró que los instrumentos concluidos ya acercan esa cobertura al 30%, con la expectativa de llegar al 50% en el corto plazo.

Entre los avances mencionó especialmente los acuerdos y negociaciones con la Unión Europea, EFTA, Singapur y Estados Unidos, así como la solicitud de adhesión al CPTPP y las conversaciones orientadas a ampliar mercados en Asia, América del Norte y Medio Oriente.

También destacó la aprobación legislativa del acuerdo Mercosur-Singapur y del proyecto de adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), al que consideró una herramienta relevante para facilitar la protección internacional de las innovaciones argentinas. A ello sumó la apertura y reapertura de mercados agroindustriales y la intervención de Cancillería frente a barreras comerciales que podían afectar las exportaciones nacionales.

Inversiones y el rol de los abogados

En materia de inversiones, Quirno remarcó el papel del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y señaló que existen proyectos aprobados por más de USD 55.000 millones, mientras que el universo de iniciativas presentadas o en evaluación se acerca a los USD 150.000 millones.

En este punto, destacó especialmente el rol de los abogados y los estudios jurídicos en la estructuración de proyectos capaces de sostenerse durante distintas administraciones y ofrecer previsibilidad a los inversores.

El Canciller vinculó esta estrategia con un escenario internacional atravesado por crecientes tensiones geopolíticas. Advirtió que los conflictos, las sanciones, las alteraciones en las rutas marítimas y las decisiones políticas pueden modificar costos energéticos, cadenas de suministro y la viabilidad de las inversiones.

Frente a ese contexto, presentó a la Argentina como un potencial proveedor estratégico por sus recursos en energía, cobre, litio y alimentos, además de su talento tecnológico y una ubicación geográfica alejada de los principales focos de conflicto.

En el plano político y diplomático, Quirno reivindicó el alineamiento argentino con Estados Unidos e Israel, la defensa de la democracia, la libertad, la iniciativa privada y las instituciones republicanas. También destacó la necesidad de profundizar la cooperación regional frente al narcotráfico, el lavado de activos, el terrorismo y el crimen organizado transnacional.

Hacia el cierre de su exposición, convocó al sector jurídico a formar parte activa de esta estrategia de inserción internacional. Sostuvo que la calidad con la que los estudios jurídicos estructuren operaciones, asesoren a empresas y resuelvan controversias será determinante para consolidar la reputación y la confianza del país en el exterior.

Las definiciones de Quirno durante el intercambio

Tras su exposición, el Canciller respondió preguntas sobre algunos de los principales temas de la agenda internacional argentina, desde la relación con China y Estados Unidos hasta el futuro del Mercosur, la seguridad jurídica, los acuerdos comerciales y las oportunidades que abre el nuevo escenario geopolítico.

China y Estados Unidos: relaciones que no son excluyentes

Consultado sobre cómo proyecta Cancillería la relación con China en el marco de la alianza estratégica con Estados Unidos, Quirno sostuvo que ambos vínculos transitan por carriles diferentes y no son excluyentes.

Recordó que China es el segundo socio comercial de la Argentina y señaló que continúan las negociaciones para ampliar mercados y profundizar la relación financiera. En paralelo, definió a Estados Unidos como un aliado estratégico y el principal inversor extranjero en el país.

Como ejemplo mencionó las exportaciones de carne: mientras se negocia ampliar el acceso al mercado estadounidense, China continúa siendo un comprador de una magnitud considerablemente mayor. “Hay que saber diferenciar las relaciones comerciales de las relaciones estratégicas”, sintetizó.

Respecto de un eventual viaje oficial a China, señaló que existe una visita programada, aunque todavía no confirmada. Su concreción dependerá del avance de las negociaciones comerciales y financieras actualmente en curso y de las agendas de los funcionarios. También recordó los contactos de alto nivel mantenidos con las autoridades chinas, incluida la reunión con Xi Jinping durante el G20 de 2024.

La candidatura argentina a la Secretaría General de la ONU

Quirno también ratificó el respaldo de Cancillería a la candidatura argentina para la Secretaría General de Naciones Unidas. “Absolutamente sí”, respondió.

Explicó que la Argentina fue el primer país en presentar formalmente un candidato y destacó su prestigio internacional. Aseguró, además, que Cancillería trabaja activamente para conseguir la mayor cantidad de apoyos posibles durante el proceso de selección.

Geopolítica: de los conflictos a las oportunidades

Ante una consulta sobre si las guerras y tensiones internacionales pueden generar nuevas oportunidades comerciales para el país, Quirno sostuvo que la pandemia y la guerra entre Rusia y Ucrania modificaron la lógica de la globalización y expusieron los riesgos de depender de proveedores únicos o de cadenas de suministro excesivamente concentradas.

En ese escenario, consideró que la Argentina cuenta con ventajas vinculadas a sus recursos naturales, capital humano y ubicación geográfica alejada de los principales conflictos. Energía, minerales y otros recursos, señaló, se convirtieron en “activos estratégicos”, por lo que el desafío pasa por atraer inversiones, diversificar mercados y construir alianzas que incorporen también una dimensión de seguridad.

Seguridad jurídica y previsibilidad

Otro de los ejes del intercambio fue la necesidad de reconstruir la confianza de los inversores. Para Quirno, la seguridad jurídica no depende únicamente de contar con normas adecuadas, sino de generar las condiciones para que esas reglas puedan cumplirse y sostenerse en el tiempo.

En ese sentido, volvió a vincular la previsibilidad con el equilibrio fiscal, el orden macroeconómico y la continuidad de las políticas, y mencionó al RIGI como ejemplo de un régimen diseñado para ofrecer un horizonte de largo plazo a inversiones que exceden los ciclos políticos.

También consideró que el objetivo debe ser extender esas condiciones al conjunto de la economía mediante la reducción del gasto público, la disminución de impuestos distorsivos y una mayor competitividad.

Banco Central: “blindar hacia futuro” la política monetaria

Sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, Quirno la calificó como “un paso importantísimo” para volver a concentrar a la entidad en sus funciones esenciales: preservar el valor de la moneda y combatir la inflación.

Destacó particularmente la intención de limitar la emisión monetaria destinada a financiar al Tesoro y “blindar hacia futuro” la política monetaria mediante un marco institucional respaldado por el Congreso.

El futuro del Mercosur

Quirno también planteó la necesidad de revisar el funcionamiento del Mercosur. Consideró que, después de 35 años, el bloque no alcanzó plenamente los objetivos planteados originalmente y debe adaptarse a un escenario internacional muy diferente al de 1991.

Cuestionó la lentitud y burocracia de las negociaciones entre bloques y defendió una mayor flexibilidad para que los países puedan avanzar individualmente en acuerdos comerciales cuando no exista consenso.

En ese contexto, planteó la necesidad de discutir aspectos estructurales, como el arancel externo común y una eventual evolución hacia una zona de libre comercio. “Argentina no tiene tiempo para perder”, afirmó.

Los acuerdos con Estados Unidos y Francia

Respecto del acuerdo comercial con Estados Unidos, explicó que durante los últimos meses el Gobierno avanzó con leyes, resoluciones y decretos vinculados con los compromisos asumidos. Una vez completado ese proceso y alcanzada mayor certeza sobre el escenario tarifario estadounidense, señaló, el acuerdo será presentado ante el Congreso.

Sobre el convenio para evitar la doble imposición con Francia, indicó que todavía no puede establecerse una fecha precisa para su entrada en vigencia debido a que restan procedimientos administrativos y diplomáticos en ambos países, entre ellos revisiones técnicas y traducciones. No obstante, aseguró que el acuerdo ya se encuentra encaminado y en proceso de implementación.

Las prioridades de la política exterior argentina

Finalmente, consultado sobre los principales objetivos de la política exterior, Quirno señaló que la prioridad es consolidar un posicionamiento internacional definido, basado en los valores que sostiene el Gobierno y en alianzas estratégicas consideradas compatibles con ellos.

Aclaró que las coincidencias con determinados países no responden, desde su perspectiva, a un “alineamiento automático”, sino a valores e intereses compartidos. El objetivo, sostuvo, es que la Argentina tenga una voz cada vez más relevante en el escenario internacional y aproveche sus recursos estratégicos, su ubicación geográfica y sus alianzas para incrementar su influencia global.

En ese marco, Quirno sintetizó el rumbo que busca imprimirle el Gobierno a la política exterior y a la reconstrucción de la confianza internacional del país: “La Argentina vuelve a importar porque vuelve a tener palabra”.

Noticias relacionadas

Suscribite a nuestro newsletter

Para estar actualizado de las últimas noticias, informes especiales y recibir las ediciones digitales antes que nadie!

Últimas noticias