El juez federal de Rosario Gastón Salmain habló al cierre del jury y defendió su desempeño al frente del juzgado. Antes, la defensa pidió rechazar los cargos y denunció una pelea interna en la Justicia santafesina detrás del caso.
“Lo único que les pido es que me dejen seguir caminando”. Con esa frase, Gastón Salmain pronunció sus últimas palabras ante el Jurado de Enjuiciamiento que deberá resolver si continúa o no como juez federal de Rosario.
Así se cerró el juicio político, luego de los alegatos de la acusación y de la defensa. Ahora, el tribunal deberá analizar la prueba reunida y definir si corresponde removerlo del cargo.
Salmain utilizó sus últimos minutos para reivindicar su trayectoria, su trabajo al frente del Juzgado Federal N°1 y, especialmente, la valoración que hicieron durante el debate los empleados y funcionarios que trabajan con él.
“Lo que dicen ellos. Eso soy yo, no soy lo que dice la acusación. Así que, en ese sentido, me quedo tranquilo”, sostuvo frente al tribunal.
El magistrado, acusado de favorecer irregularmente al fideicomiso Attila y haber ocultado una cesantía previa al concursar para ser juez, recordó que se presentó al concurso convencido de que reunía las condiciones y la experiencia necesarias para ocupar el cargo y aseguró que, una vez designado, intentó desempeñarse de la mejor manera posible. “En el ejercicio de mis funciones intenté ser el mejor juez que puede ser, y eso creo que se vio, está a la vista”, afirmó.
También puso el acento en el funcionamiento del tribunal y destacó la velocidad alcanzada en la resolución de expedientes. Según señaló, el equipo logró llegar a despachar escritos el mismo día de su presentación, algo que definió como “una velocidad inusitada”.

“Estamos en el buen camino como equipo”, sostuvo Salmain, y enumeró los valores que, según dijo, guiaron la gestión: “los principios, la moral, la eficiencia, la eficacia. Un verdadero servicio de justicia”.
“Dicen que el que se cae y se levanta es más fuerte que el que nunca se cayó”, expresó. Y concluyó: “Probablemente yo me caí, pero me levanté y camino. Y lo único que les pido es que me dejen seguir caminando”.
El pedido de la defensa
Antes de las últimas palabras de Salmain, cerró el alegato de la defensa José Manuel Ubeira, quien reclamó al Jurado que rechace los cargos y permita que el magistrado retome sus funciones.
“Déjenlo en paz, rechacen los cargos, mándenlo a su juzgado”, pidió el abogado después de una larga alocución. Ubeira denunció que Salmain quedó atrapado en una disputa interna dentro del Poder Judicial.
“En Rosario está la batalla campal entre Rosatti y Lorenzetti (N. de R.: jueces de la Corte Suprema de Justicia), que la están saldando con este hombre que no les hizo nada”, afirmó.
El defensor también cuestionó el trámite de una denuncia por supuesto falso testimonio que promovió durante el proceso y sostuvo que la causa debería permanecer en la ciudad de Buenos Aires y no ser enviada a Rosario.
En ese marco, aseguró que agotará todas las instancias si el Jurado resuelve en contra de su cliente. “Si así no lo hacen, van las reservas a la Corte Suprema de la Nación y a los tribunales internacionales”, advirtió antes de cerrar su exposición.
