Luego de las elecciones generales ya está definido quiénes serán los dos candidatos que se enfrentarán en la segunda vuelta del 19 de noviembre: por el oficialismo, Sergio Massa, y por La Libertad Avanza, Javier Milei. Un análisis de los comicios en esta nota de Quórum.

La ciudadanía se expresó y dejó claro que en Argentina todo puede cambiar en tres meses. El oficialismo logró después de una campaña muy fuerte revertir el resultado que había obtenido en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y se quedó con el primer lugar en las elecciones generales.
Sergio Massa, actual ministro de Economía y representante de Unión por la Patria (UxP), se impuso frente a Javier Milei, candidato de La Libertad Avanza (LLA), quien lideraba las encuestas y había ganado las elecciones primarias de agosto (PASO). Con poco más del 98 % de los votos escrutados, Massa superó a Milei por más de 1,7 millones de votos, un
resultado que ha dejado paralizados a los líderes de LLA, que se consideraban ganadores hasta la mañana de la elección. Incluso el actual ministro pudo dar vuelta la elección en Provincias perdidas en las PASO, como Santa Cruz, La Pampa y Río Negro.
La segunda vuelta electoral, programada para el 19 de noviembre, se presenta como un enfrentamiento entre UxP y LLA. Ambos candidatos buscarán atraer a los votantes de Juntos por el Cambio (JxC), la coalición de derecha liderada por Patricia Bullrich. La ex Ministra de Seguridad obtuvo un 23,8% de los votos, muy por debajo del 28% que la coalición había logrado en las PASO. Si bien la mayoría de los votantes de JxC son antiperonistas, existe un sector más moderado, vinculado a la Unión Cívica Radical
(UCR), que podría estar dispuesto a apoyar a Massa para detener el discurso antirrepublicano de Milei.
La estrategia de Massa se ha centrado en vincular el voto a Milei con una amenaza a la democracia. La evolución del voto refleja una tendencia hacia el respaldo de valores como la educación y la salud pública por sobre la gestión económica del actual Ministro de Economía, que ha tenido alta inflación. El “voto por miedo” ha prevalecido sobre el “voto por entusiasmo”.
El gobernador saliente de Córdoba, Juan Schiaretti, ha experimentado un impresionante aumento en su caudal electoral en comparación con las PASO. Con un total de 1.784.315 votos, casi duplicó lo obtenido inicialmente. El incremento en su apoyo lo convierte en un actor importante en la segunda vuelta electoral del 19 de noviembre. Creció en varias provincias y además frenó el crecimiento de Milei y le arrebató el protagonismo histórico a Juntos por el Cambio en Córdoba.
En esta segunda vuelta, los votos de Schiaretti se vuelven muy codiciados por UxP y LLA, dado que ninguno de los candidatos presidenciales de dichos espacios logró obtener más del 50% de los votos en la primera vuelta. Schiaretti y su base de votantes en Córdoba se convierten en un grupo importante que podría influir en el resultado final de la elección presidencial.
Durante los discursos posteriores al conocimiento de los resultados quedó clara la estrategia que tendrán Massa y Milei. El Ministro de Economía buscará acercar posiciones a Schiaretti y captar más votos radicales, mientras que el economista ya empezó a tratar de limar asperezas con los votantes bullrichistas, algo que no será tan fácil dado que no sólo la acusó de haber puesto bombas en un jardín de infantes sino que también la cuestionó fuertemente.
De todas maneras, las palabras de Bullrich fueron un indicio de cuál es su postura. Afirmó: “Quiero decirles que nuestra causa va más allá de un resultado electoral. En Juntos por el Cambio tenemos una convicción profunda, transparente y republicana en la lucha contra la corrupción. Tenemos la convicción de que el país debe abandonar el populismo si quiere crecer y terminar con la pobreza. Nunca seremos cómplices de las mafias que destruyeron este país. Nuestros valores no se venden ni se compran”.
Por su parte, el gobernador electo de Entre Ríos Rogelio Frigerio adelantó: “Amerita que nos juntemos los 10 gobernadores de nuestro espacio para definir una estrategia en conjunto. Todavía no tuvimos esa reunión. Pero se va a dar”.
Desde el lugar que me toque, no me rendiré nunca en mi lucha contra el populismo.
Por lo pronto, tendremos un tercer debate presidencial. Se llevará a cabo el domingo 12 de noviembre en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y será, sin duda, para verlo comiendo pochoclos.


