En conferencia de prensa, la fiscal adjunta Bettina Croppi reveló que hasta el momento se realizaron 15 allanamientos y que están analizando los datos de treinta teléfonos celulares.
La fiscal adjunta Bettina Croppi dio detalles de la investigación por la desaparición de Lian Gael Flores Soraide, el nene de 3 años que fue visto por última vez el sábado pasado en la localidad de Ballesteros Sud, provincia de Córdoba. En conferencia de prensa aseguró que «todas las hipótesis» están abiertas pero aclaró que no puede decir «cuál es la principal».
Lian desapareció el sábado 22 de febrero a las 15:30 en una zona de cortaderos de ladrillos, donde los investigadores montaron una base de operaciones para seguir de cerca todas las novedades.
«Todo está en investigación. Y tenemos que ser muy cautos y muy cuidadosos en este momento. Esta es una investigación muy compleja y cualquier dato que pudiera decir sobre una medida concreta de prueba o cualquier otra línea investigativa, hipótesis de mayor entidad o de menor entidad, corre riesgo la investigación», reconoció la fiscal.

Y agregó: «Todas las hipótesis se están investigando, pero no puedo hablar de cuál es la principal. Estos procesos son muy complejos y tenemos una línea muy clara que habla de rastrillajes en la zona, pero no nos podemos quedar con esto».
Sin embargo, reconoció que en el entorno cercano del menor «hay investigaciones pendientes» sobre «posibles delitos contra la integridad sexual». De todos modos, aclaró que ninguno «tiene un proceso con condena». Entre las líneas de trabajo que se barajan figuran desde una venganza, como sugirió el papá de Lian en las últimas horas, hasta un ataque sexual o un extravío.
«No se descarta absolutamente nada», insistió Croppi en otro tramo de la conferencia. «Ni que el niño haya caminado y haya caído el río, y por eso se está relevando el río, pero no se descarta nada», aclaró.
La funcionaria también reveló que hasta el momento realizaron quince allanamientos y secuestraron treinta celulares y seis vehículos. «Todos los mensajes que están en los teléfonos se están relevando. No sólo los de audio de Whatsapp sino también las llamadas y las antenas utilizadas en el lugar. El contenido y el valor probatorio de todos esos resultados no se los puedo dar. O sea, se están relevando, estos sí tengan absoluta tranquilidad que se están relevando, por supuesto, todos los dispositivos secuestrados».

Sobre los autos secuestrados indicó que están siendo analizados por perros buscadores de rastros y reconoció que hubo allanamientos en otras provincias, aunque no aportó mayores detalles.
«Tenemos 15 allanamientos en la zona y en otras localidades. Hay más de 25 celulares secuestrados. Los jueces de control de cada lugar en donde se hace el allanamiento han colaborado para hacerlos de forma inmediata. Y en todas las órdenes va el relevamiento del lugar, la constatación de las personas que se encuentran, el secuestro de los celulares y la autorización de la previsualización de los celulares para obtener una información inmediata con autorización judicial», explicó.
«Los celulares -amplió- van a ser relevados en su totalidad por el equipo de Policía Judicial, que tiene una tecnología de punta de última generación para extraer toda la información sensible. Además, se han tomado hasta el momento más de 30 declaraciones testimoniales y se encuentran secuestrados seis vehículos. Estos son los actos procesales que hemos realizado hasta el momento».
Acerca de los operativos que se están llevando a cabo en Córdoba detalló que desde el minuto cero cuentan con colaboración de expertos de rastrillaje del Sistema Federal de Búsqueda de Personas (SIFEBU) y de especialistas de Gendarmería Nacional en relevamiento de comunicaciones, ubicación de celulares y antenas.



«En la zona tenemos más de 300 efectivos policiales, móviles, personal del DUAR (Departamento de Unidades de Alto Riesgo de la Policía de Córdoba), bomberos y catorce drones trabajando en este momento. Todo patrulla rural, la división Canes, el Ejército y la Fuerza Policial Antinarcótico. Tenemos antena de telefonía para permitir las comunicaciones», precisó.
«El terreno de búsqueda -sumó- se ha dividido en cuadrantes que se van relevando a caballo, con baqueanos de la zona, a pie y con drones. El perímetro que en este momento estamos cubriendo, con diferente intensidad de búsqueda, es de alrededor de 4 mil metros, partir de la casa de desaparición del niño alrededor. También se está cubriendo la zona del río, unos diez kilómetros hasta ahora para detectar cualquier anomalía, el río propiamente dicho y las costas».
Por último, la fiscal aclaró que hasta el momento no tienen ningún indicio que permita presumir la existencia de un delito de orden federal. «No descarto que eso pueda ocurrir, pero hasta este momento no lo tenemos», señaló.
