Martín Luciano Poderti, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata, podría ser sometido a un juicio político y destituido de su cargo. Lo acusan de retener indebidamente 59 monedas de oro “Krugerrand”, 28 monedas de 50 pesos mexicanos, 54 monedas tipo libra esterlina (soberano), dos monedas de 100 soles y una moneda de 100 yuanes.
El Consejo de la Magistratura citó a indagatoria al juez Martín Luciano Poderti, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata, para que responda sobre la acusación por el supuesto robo de 144 monedas de oro que estaban bajo su custodia.
En la reunión de la Comisión de Acusación, que preside el senador Luis Juez, se analizó el expediente 103/2024 y se resolvió convocar a Poderti, en los términos del artículo 20 del Reglamento de Disciplina y Acusación. Si avanza el proceso administrativo, el magistrado podría ser sometido a juicio político y destituido de su cargo.
La causa plantea que el juez federal retuvo indebidamente 59 monedas de oro “Krugerrand”, 28 monedas de 50 pesos mexicanos, 54 monedas tipo libra esterlina (soberano), dos monedas de 100 soles y una moneda de 100 yuanes, que fueron incautadas en el marco del operativo “Quijote”, una causa narco que derivó en la detención del empresario Gustavo Sancho.
Los allanamientos se realizaron en noviembre de 2017 en varias provincias, donde Sancho tenía importantes vínculos. En ese momento, Poderti era secretario en el Juzgado Federal N°2 de San Isidro, el cual intervino tras la inhibición del Juzgado N°1.

Desde esa función, tenía la responsabilidad de custodiar los bienes secuestrados a Sancho. Según el fiscal Paul Starc, las monedas estaban depositadas en la caja de seguridad 8-44 del Banco Nación de San Isidro, a la que sólo Poderti tenía acceso mediante una llave exclusiva.
Entre el 26 de diciembre de 2019 y el 9 de febrero de 2023, el magistrado accedió en 19 oportunidades a esa caja, lo cual quedó registrado en las actas y planillas del banco.
En su defensa, el magistrado argumentó que utilizaba la caja por razones de seguridad, tras haber sido víctima de un robo en su domicilio de Martínez. Según su relato, los delincuentes revolvieron toda la vivienda, sustrajeron dinero, electrodomésticos y documentos de trabajo, lo que le generó la sensación de que buscaban algo en particular. Por ello, consideró que su domicilio no era un lugar seguro para resguardar documentación judicial sensible.
Además, sostuvo que existen múltiples razones por las cuales no habría cometido el delito que se le imputa. “Sería absurdo y burdo haber dejado pruebas que me incriminen directamente”, expresó. También cuestionó la lógica de la acusación, ya que si su intención hubiera sido sustraer los bienes, no habría dejado elementos de valor superior, como lingotes de oro, un reloj Rolex y anillos.
En su declaración, el juez insinuó que tanto los robos sufridos en sus domicilios de CABA como esta imputación penal podrían ser consecuencia de su accionar en la Justicia por haber “tocado intereses mafiosos”. “Me metí con muchas mafias, metí presa a mucha gente. No tengo certezas, pero creo que esto tiene que ver con eso”, expresó.
