Prestaba servicio en una comisaría de Salta. En un juicio abreviado recibió tres años de prisión condicional tras confesar haber realizado compras y pagos con los datos financieros de colegas. Deberá cumplir reglas de conducta y ofrecer una reparación económica equivalente al 50% del valor de los daños ocasionados.
Una suboficial de 32 años que prestaba servicio en una comisaría de la provincia de Salta fue condenada a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional por estafar a ocho compañeros de trabajo utilizando de manera fraudulenta los datos de sus tarjetas de crédito y débito.
La sentencia fue dictada por el juez Diego Rodríguez Pipino, en el marco de un juicio abreviado acordado entre las partes. La condenada también deberá cumplir reglas de conducta y ofrecer una reparación económica equivalente al 50% del valor de los daños ocasionados.
La causa -que estuvo a cargo de la fiscal penal especializada en Ciberdelincuencia Sofía Cornejo– comenzó a investigarse a partir de una serie de denuncias presentadas por efectivos policiales que detectaron movimientos financieros sospechosos en sus cuentas. Las víctimas advirtieron pagos de servicios, compras virtuales y otras disposiciones de fondos que no reconocían, todas realizadas en distintos momentos de 2024.
Durante la investigación, se determinó que las maniobras ilícitas fueron ejecutadas por la suboficial acusada, quien tenía acceso a los datos personales y financieros de sus subordinados. En varios casos, los pagos se realizaron a nombre de la propia imputada y en otros, a nombre de familiares. Esta información, sumada al análisis de los movimientos bancarios y a los datos recopilados durante los allanamientos, permitió reunir evidencia digital concluyente.
Con estos elementos, la fiscalía solicitó al Juzgado de Garantías 4 del distrito Centro la orden de allanamiento y detención en dos domicilios vinculados a la acusada. Durante los procedimientos se secuestraron dispositivos electrónicos y documentación clave para probar los hechos.
La mujer fue imputada inicialmente por cinco hechos de estafa mediante uso de tarjetas, en concurso real, aunque durante el avance de la causa se incorporaron tres nuevos episodios, lo que elevó el total a ocho. En una primera audiencia, la acusada se abstuvo de declarar y permaneció detenida por pedido del Ministerio Público Fiscal. Sin embargo, en la instancia de juicio abreviado, admitió su responsabilidad en los hechos, lo que facilitó el acuerdo con la fiscalía y la resolución del proceso.
