Ximena De Tezanos Pinto, la vecina de arriba de Cristina Kirchner en el departamento de Recoleta donde la ex Presidenta sufrió un atentado contra su vida, declaró este miércoles como testigo ante el Tribunal Oral Federal 6 que juzga a los tres acusados por el intento de homicidio.
Habló del día en que escribió una carta y la dejó con una planta de regalo a su entonces vecina y Vicepresidenta de la Nación y dijo que a veces Cristina le provoca “compasión” pero rechazó tener alguna “enemistad ni encono personal” hacia ella.
Además, negó conocer en persona al diputado Gerardo Milman, apuntado por la querella como posible autor intelectual y se refirió a la agrupación “Revolución Federal”, cuyos integrantes están procesados en otra causa penal por “incitación a la violencia colectiva”.
De Tezanos Pinto abrió la audiencia de este miércoles en el juicio oral que se sigue a los detenidos Fernando Sabag Montiel, Brenda Uliarte y Nicolás Carrizo por el fallido intento de homicidio de la entonces vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el 1 de septiembre de 2022 cuando llegaba al edificio donde ambas vivían por entonces, en el barrio porteño de Recoleta.
Cuando la Vicepresidenta arribaba al lugar y caminaba entre manifestantes que la apoyaban ante la acusación en su contra en la causa Vialidad, Sabag Montiel logró acercar un arma a pocos centímetros de su cara y gatilló, pero la bala no salió.
Luego de ese hecho Cristina Kirchner se mudó a San José 1111, en Monserrat, donde desde la semana pasada cumple bajo prisión domiciliaria la pena de seis años de prisión por administración fraudulenta impuesta en esa investigación penal, por la adjudicación irregular del 80 por ciento de la obra pública en Santa Cruz al también condenado empresario Lázaro Báez.

La ex Presidenta es querellante en la pesquisa por el intento de asesinato. En el marco del juicio oral fue citada su ahora ex vecina. El interrogatorio comenzó con preguntas de los abogados de la querella.
La mujer, de 58 años, contó que desde el 2001 vive en Juncal y Uruguay, en el piso de arriba al que ocupaba Cristina Kirchner.
“¿Le dejó una carta a Cristina en el consorcio?”, preguntó el abogado querellante Marcos Aldazábal.
“No sabía que la había recibido, qué bien”, respondió Tezanos Pinto antes de profundizar en el tema. “Le mandé una nota con una planta que quedó medio ahí marchitándose”, explicó.
La misiva fue “en tono amable” y la escribió luego de una declaración periodística en la cual ella había “dado por sentado que esto podía ser una farsa, por esas cosas que generaron mucha confusión”.
“Le escribí una nota porque imagino que tener una pistola a 20 centímetros de tu cabeza debe ser una situación bastante fea y la nota fue en ese sentido”, el de remarcar que la entonces Vicepresidenta fue una “víctima” más allá de lo que ella como vecina pensara, remarcó.
Al inicio de su declaración y a instancias también de la querella se refirió a su vínculo con integrantes de “Revolución Federal” y aceptó conocer a uno de los procesados, Gastón Guerra por haber compartido reuniones pero negó cualquier relación con esa agrupación y dijo que nunca integró su grupo de chat.
También rechazó conocer en persona al diputado Gerardo Milman, a quien un testigo atribuyó la frase “cuando la maten voy a estar en la Costa”, que habría dicho dos días antes del atentado en un bar cercano al Congreso nacional. Milman acaba de entregar su celular a la Justicia para ser peritado luego de presentarse a declarar y negar todas las imputaciones al respecto.

Otro tramo del interrogatorio fue conducido por la fiscal ante el Tribunal, Gabriela Baigún. La fiscal le preguntó sobre sus sentimientos hacia Cristina Kirchner en alusión a dichos de Tezanos Pinto sobre haberse sentido una “víctima” de persecución por parte de la ex Presidenta en la causa que investiga a “Revolución Federal”.
“No lo tomo como algo personal, no tengo ninguna enemistad especial con Cristina Fernández de Kirchner, no tengo ninguna enemistad personal, nunca la tuve. Ella es una figura pública y como figura pública ha tenido conductas que no adhiero, no me parece bien”, se explayó.
Sobre si guarda algún sentimiento hacia la persona de la ex Presidenta, respondió: “No. En muchos momentos hasta me provoca compasión, le soy sincera”. También negó “odiarla”.
El juicio se desarrolla todos los miércoles en la sala de audiencias del subsuelo de Comodoro Py 2002 y el Tribunal está presidido por la jueza Sabrina Namer junto a los jueces Adrián Grünberg e Ignacio Fornari.
La llamada “banda de los copitos” está acusada de “homicidio doblemente calificado por alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas agravado por el uso de arma de fuego”.
