El máximo tribunal del país rechazó por inadmisible el último recurso que le quedaba a Sandra Edit Borda en su batalla judicial para ser reconocida como hija biológica de Sandro, luego de 18 años de litigio y pruebas genéticas concluyentes que descartaron vínculo. Se confirma entonces que el cantante dejó una única heredera.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación clausuró de manera definitiva una extensa batalla judicial que buscaba determinar la filiación biológica entre el célebre cantante Roberto Sánchez, Sandro, y una mujer que afirmaba ser su hija. El tribunal, con la firma de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, declaró inadmisible el recurso extraordinario presentado por Sandra Edit Borda, y dio así por concluida una causa iniciada hace casi dos décadas.
La Corte resolvió bajo el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial, que la habilita a rechazar recursos sin necesidad de expresar fundamentos. “La desestimación por la vía del artículo 280 no implica afirmar el acierto del fallo recurrido, sino que refleja que el caso no resulta procedente para la instancia extraordinaria”, recordó el juez Lorenzetti en su voto, en línea con la práctica habitual del tribunal cuando considera que la cuestión jurídica no amerita revisión.

Qué implica esto para la herencia de Sandro
Desde el entorno del cantante nunca se reconoció esa paternidad. La única heredera legal de los bienes de Sandro es Olga Garaventa, su última esposa. En su testamento, el artista dejó establecido expresamente que todos sus bienes debían quedar en manos de ella, ya que no tenía hijos reconocidos.

Sandro falleció en enero de 2010
La historia se remonta a 2006, cuando, según relató Borda, su madre le confesó en su lecho de muerte que era hija del famoso cantante. Un año más tarde, se realizó una prueba de ADN extrajudicial con Sandro, cuyo resultado, según le comunicó la pareja del artista, habría sido negativo. Sin embargo, Borda sostuvo que vio ese estudio y que los resultados no eran concluyentes. A partir de allí, inició un extenso periplo judicial: primero, con una acción de impugnación de paternidad contra Carlos Borda -quien la había criado- y, en paralelo, un pedido de reconocimiento de filiación contra Sandro.
En 2014, la Justicia le dio la razón respecto a la impugnación de la paternidad de Carlos Borda. En 2015, se autorizó la exhumación de los restos del cantante para una nueva prueba de ADN. El resultado fue categórico: no existía compatibilidad genética entre Sandra Edit Borda y Roberto Sánchez. “Los resultados observados son incompatibles con la existencia de un vínculo padre/hija”, concluyó la sentencia de primera instancia que rechazó el reconocimiento.
La Cámara de Apelaciones confirmó esa decisión y, en febrero de 2024, la Suprema Corte de Justicia bonaerense ratificó el fallo. En su dictamen, los jueces indicaron que los agravios presentados no rebatían la contundencia de las pruebas genéticas, y que la simple acusación de arbitrariedad no alcanzaba si no se demostraba que el fallo carecía de bases razonables.
Borda recurrió entonces a la Corte Suprema de la Nación, que con este nuevo pronunciamiento pone fin definitivo al proceso.
El rechazo del máximo tribunal le impide avanzar en cualquier otra instancia legal.
