La creación del Instituto de Estudios sobre Seguridad Estratégica en relación al Terrorismo y Crimen Organizado Internacional fue anunciada en un acto en el Salón Rojo de la Facultad de Derecho. Participaron jueces federales, fiscales, legisladores, diplomáticos, embajadores, expertos internacionales y referentes de la seguridad.
La Universidad de Buenos Aires (UBA) presentó oficialmente el Instituto de Estudios sobre Seguridad Estratégica en relación al Terrorismo y Crimen Organizado Internacional (ISETCO), un espacio académico concebido para realizar análisis interdisciplinarios sobre amenazas transnacionales. El lanzamiento tuvo lugar en el Salón Rojo de la Facultad de Derecho, en una jornada que reunió a jueces, fiscales, legisladores, diplomáticos y expertos internacionales.
Entre otros estuvieron presentes los jueces federales Mariano Borinsky, Diego Barroetaveña, Marcelo Martínez De Giorgi y Ariel Lijo; el camarista Mariano Llorens; el procurador general porteño Juan Bautista Mahiques; el procurador bonaerense Julio Conte Grand; y las fiscales federales Alejandra Mángano y Cecilia Incardona. También el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil; los senadores Carlos Espínola, Sergio Uñac, Fernando Salino, Sandra Mendoza, Juan Manzur y Flavia Royón. Además, participaron embajadores, agregados de seguridad extranjeros y miembros de las fuerzas federales y de la Policía de la Ciudad. Desde el ámbito periodístico, moderaron los paneles Eduardo Feinmann, Jorge Liotti, Romina Manguel y Daniel Santoro.

La directora ejecutiva del instituto, Luciana Micha, sintetizó la filosofía del proyecto con una frase: “El ISETCO somos todos”, asegurò y señaló que el objetivo central será anticipar escenarios criminales mediante datos confiables y enfoques combinados. “Este espacio tiene que ser plural y estratégico, para poder leer, diagnosticar y prevenir”, afirmó. Y advirtió que las respuestas estatales suelen llegar tarde: “Si no, siempre estamos detrás de los problemas, buscando cómo reparar aquello que no pudimos advertir”.
A su lado, el decano Leandro Vergara enmarcó el lanzamiento como un hito académico. Dijo que “la universidad pública tiene la responsabilidad de producir un conocimiento útil” y citó al científico Jorge Wagensberg: “La historia de la ciencia es la historia de las buenas preguntas”. Desde el rectorado, Ricardo Gelpi reforzó el sentido institucional del paso dado: “Hablar de la UBA es hablar de libertad, justicia, autonomía, excelencia, vocación y solidaridad”, aseguró antes de celebrar que la universidad vuelve a “dar un paso al frente con el liderazgo que la caracteriza”.
Uno de los momentos más esperados de la jornada fue la intervención del juez federal Ariel Lijo, quien describió al ISETCO como “un legado institucional de la universidad”. Remarcó que la justicia deberá adaptarse a fenómenos que atraviesan las fronteras: “El juez va a ser el eje de un difícil equilibrio entre la seguridad pública y el sistema de garantías”, dijo. Y planteó un desafío histórico: “El gran desafío es no volver a atravesar situaciones que ya atravesamos en el país”.
“Una iniciativa necesaria y oportuna”
Desde Viena, el director general del OIEA, Rafael Grossi, envió un mensaje grabado en el que calificó la creación del instituto como “una iniciativa tan necesaria como oportuna para nuestro país y para el sistema multilateral”. Alertó que “el terrorismo continúa mutando, aprovechando la polarización política y las tecnologías”, y definió a América Latina como un territorio donde el fenómeno tiene “un perfil particularmente preocupante”.
A lo largo del día, los distintos paneles abordaron temas como terrorismo global, crimen organizado en las Américas, investigación penal en entornos digitales y la necesidad de marcos normativos que acompañen la evolución del narcotráfico, la corrupción sistémica y las nuevas tecnologías. El camarista Borinsky fue contundente: “Es importante tener una arquitectura jurídica adecuada, que hoy no la tenemos”, mientras que el agregado del FBI, Ricardo Hernández, subrayó que “la prevención del terrorismo es un cambio de paradigma”.

En los paneles dedicados al crimen organizado, la académica Lourdes Puente Olivera advirtió que “las resoluciones locales son absolutamente insuficientes porque el Estado está débil”, y la fiscal Mángano remarcó que las maniobras digitales “producen violencia física, extorsiones y muertes”.
Hacia el final, el camarista Carlos Mahiques reflexionó que el terrorismo interpela al sistema institucional en todas sus dimensiones: “Es un desafío al intelecto, al coraje político y a la interpretación de los jueces”. A su turno, Mariano Llorens agregó que el juicio en ausencia, recientemente validado, permitirá “lograr un poco más de verdad” en causas históricas como la AMIA.
