Con más de 715 asistentes, la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional celebró su comida anual en un clima de masiva concurrencia, discursos fuertes y un consenso transversal: la necesidad urgente de cubrir vacantes, modernizar el sistema y reconstruir el vínculo con la ciudadanía.
La Rural volvió a convertirse en el punto de encuentro más importante del Poder Judicial argentino. Anoche, con barra libre, entrada abundante y un salón colmado por más de 715 personas -entre magistradas, magistrados, funcionarios e invitados especiales-, la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN) realizó su tradicional comida anual, un evento que nuevamente tuvo un tono político e institucional.
Participaron figuras de los tres poderes del Estado. Hablaron el presidente de la AMFJN, Andrés Basso; el ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona; el presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti; y el ministro de Corte Carlos Rosenkrantz. También estuvieron presentes el juez del máximo tribunal Ricardo Lorenzetti; el procurador General Eduardo Casal; la defensora General Stella Maris Martínez; el secretario de Justicia de la Nación, Sebastián Amerio; las máximas autoridades de los ministerios públicos porteño y bonaerense, Juan Bautista Mahiques y Julio Conte Grand; miembros del Consejo de la Magistratura; presidentes de cámaras nacionales y federales; el secretario General de la UEJN Julio Piumato; embajadores acreditados; representantes de colegios de abogados y periodistas especializados.
La foto de familia más amplia de la Justicia se reunió, y los discursos dejaron claro que atraviesa un punto de inflexión.




Basso: “Debemos recuperar el vínculo con la comunidad y rechazar cualquier intento de debilitar la independencia judicial”
Andrés Basso abrió la noche con un balance de gestión: “Este es un año muy especial, que cierra un primer ciclo de mucho trabajo”, afirmó, reivindicando los logros alcanzados tras un período de desafíos y conflictos. En ese sentido, agradeció el respaldo obtenido en las elecciones, que le permitirá encabezar por dos años más la asociación. Junto a él estuvieron toda la noche pendientes de la organización la reelecta vicepresidenta primera María Elena López y la flamante secretaria General, Carolina Ocampo.
El presidente de la AMFJN destacó dos ejes centrales: el rechazo firme al traspaso de la Justicia Nacional y la defensa de los derechos previsionales de los asociados.
Subrayó que la institución avanzó en la participación más plural y federal, y preparó una agenda para 2026 que incluye el uso de inteligencia artificial, formación en habilidades blandas y un compromiso renovado con el mejoramiento del servicio de justicia.
Pero el diagnóstico más fuerte llegó al referirse al estado del vínculo entre la Justicia y la sociedad: “La crisis de credibilidad que atraviesa el Poder Judicial es un tema que tenemos que atender. Debemos comunicarnos más y mejor. Hay estudios que muestran la caída de la confianza, y tenemos la responsabilidad institucional de revertirla”.
Basso pidió además alertar sobre una tendencia regional: “Hay voces que cuestionan el sistema de designación e inamovilidad de los magistrados. Es un intento de debilitar la independencia judicial”.
Y cerró con una advertencia concreta: las vacantes judiciales alcanzaron cifras inéditas, perjudicando directamente a los justiciables y erosionando la imagen del Poder Judicial.
Cúneo Libarona: “El Congreso se convirtió en la máquina de impedir, pero vamos a cubrir las vacantes ya”
El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, retomó uno de los puntos más sensibles de la noche: la cobertura de cargos judiciales. Ratificó que el Gobierno avanzará “a la brevedad”, aunque responsabilizó directamente al Congreso por la demora, al que definió como “la máquina de impedir”.
Desde allí, trazó una línea de continuidad con la agenda del presidente Javier Milei:
Reformas clave destacadas por el ministro
- Implementación del Sistema Penal Acusatorio en el 65% del país: “Un modelo moderno, oral y ágil que reduce tiempos y ordena roles”.
- Proyecto de nuevo Código Penal: penas más duras, delitos graves sin prescripción y cumplimiento efectivo.
- Ley de Reiterancia y Reincidencia: fin de la impunidad de quienes acumulan delitos y permanecían libres.
- Ley de Juicio en Ausencia: posibilidad de juzgar delitos graves aun con acusados prófugos.
Con un tono más personal, Cúneo Libarona apuntó a la necesidad de recomponer la relación entre ciudadanía y Poder Judicial: “Mi sueño es que volvamos a reconciliarnos con la sociedad. El nivel de nuestra justicia es muy bueno, pero un escándalo de pocos opaca el trabajo enorme de muchos”.
Como deseo para 2026, dejó una frase que atravesó toda la noche: “Un año sin tantas vacantes”.
Rosatti: “La tarea de jueces y fiscales en un sistema con carencias ha sido improbable”
El presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, aportó quizás el análisis institucional más profundo.
Comenzó celebrando que la preocupación por las vacantes esté “en vías de resolución”, pero dedicó buena parte de su discurso a reivindicar el esfuerzo cotidiano del Poder Judicial frente a una estructura debilitada: “Los jueces han viajado cientos de kilómetros, atendiendo distintos regímenes procesales, supliendo carencias inéditas. Los otros poderes del Estado no admitirían semejantes niveles de vacantes”.
Defensa enfática del sistema de selección de jueces
Rosatti recordó los tres modelos históricos: elección popular de jueces, designación discrecional del Presidente pre-1994, y sistema actual del Consejo de la Magistratura, con concursos, audiencias y control social. Y remarcó: “Si no quieren este sistema, deben reformar la Constitución. No hay otro camino”.
También anunció que el Consejo trabaja para acelerar los concursos, mejorar los procesos de transcripción y evaluación, y fortalecer el sistema de enjuiciamiento disciplinario, que este año tuvo una actividad inusual.
Un llamado a capacitar para la justicia del siglo XXI
Rosatti adelantó una agenda basada en: capacitación para delitos complejos, trabajo interdisciplinario, lenguaje claro, modernización organizacional, especialización frente a delitos como narcotráfico, lavado de activos, corrupción y pornografía infantil.
Cerró con una mirada histórica: “Así como en 1983 la Justicia ayudó a consolidar la democracia, aspiro a que dentro de unos años se reconozca el trabajo que hoy hacemos contra la corrupción y el narcotráfico.”
Rosenkrantz: “La fidelidad al derecho exige condenar cuando corresponde… y absolver cuando corresponde”
El ministro de la Corte Carlos Rosenkrantz ofreció el discurso conceptual más jurídico-filosófico de la noche.
Recordó, al igual que Rosatti, el homenaje que la Corte le realizó a quienes integraron el tribunal que juzgó a las Juntas Militares, que los jueces actuaron con una virtud esencial: “El coraje de ser fieles al Derecho, incluso cuando eso es impopular”.
Y enfatizó una idea que resonó en todo el auditorio: “A veces nuestra sociedad se vuelve maniquea y pierde la capacidad de distinguir entre lo que nos gusta y lo que la ley exige”.
Rosenkrantz planteó dos desafíos estructurales para mejorar la Justicia:
- Reformar los procedimientos de selección y nombramiento de jueces. Porque “las vacantes hablan por sí mismas”.
- Mejorar la formación universitaria y la práctica profesional de los abogados.
El ministro denunció la enorme cantidad de escritos “técnicamente defectuosos” que saturan el sistema y perjudican derechos.
Su brindis final sintetizó el espíritu de su intervención: “Brindo por un Poder Judicial fiel al derecho, y por una arquitectura institucional que permita que esa fidelidad produzca mejores resultados”.
Una noche festiva con un mensaje compartido: modernizar, cubrir cargos y reconstruir confianza
La comida anual de la AMFJN volvió a dejar en claro que el Poder Judicial atraviesa un momento de redefinición. Más allá del ambiente distendido, las coincidencias fueron claras:
- Las vacantes judiciales constituyen la urgencia número uno.
- Es necesario modernizar el sistema y acelerar los concursos.
- El vínculo entre Justicia y sociedad está dañado y debe repararse.
- La independencia judicial debe ser defendida frente a presiones y modelos alternativos.
- La capacitación y la profesionalización son claves en un escenario de delitos complejos.
En una noche cargada de gestos, presencias y definiciones, la Justicia mostró una preocupación compartida y una expectativa fuerte sobre 2026: volver a ser una institución capaz de generar confianza pública.
