El titular del Juzgado Federal N°4 de Mar del Plata rechazó las denuncias por expresiones antisemitas y xenófobas en redes sociales, habló de una acusación “maliciosa”, reivindicó su derecho a expresarse como ciudadano y pidió el archivo del expediente.
El juez federal Alfredo López hizo un extenso descargo para responder sobre las expresiones antisemitas y xenófobas por las que fue citado por la Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura de la Nación.
López negó haber incurrido en mal desempeño y sostuvo que se lo acusa a partir de publicaciones “parciales, editadas y fragmentadas” y reclamó que la denuncia sea desestimada por “manifiestamente improcedente y maliciosa”.
Al iniciar su declaración, López se presentó ante los consejeros y pidió formalmente el rechazo del expediente. “Voy a solicitar que, oportunamente, se proceda, en los términos del artículo 22 del reglamento, a desestimar la presente denuncia por manifiestamente improcedente y maliciosa”, expresó, antes de remarcar que en cuatro décadas de carrera judicial jamás había enfrentado cuestionamientos de ese tipo.
“Aquí quisiera puntualizar que en 40 años en el Poder Judicial nunca he tenido ninguna denuncia ni recusación motivada en los hechos que ahora se me imputan. Es más, mis acusadores y los supuestos ofendidos no han promovido ninguna denuncia contra el suscripto, de carácter civil ni penal, pese a que en las acusaciones podría inferirse la comisión de algún delito”, afirmó.
En uno de los tramos centrales de su descargo, el magistrado vinculó el origen de la denuncia con sus posteos sobre el conflicto en Medio Oriente y formuló una pregunta retórica: “Como dije, si en 40 años hasta ahora no he tenido imputaciones de esta naturaleza, ¿qué es lo que ha ocurrido entonces? ¿Me he convertido después de 40 años en un antisemita repentino? ¿O bien ha ocurrido un hecho público y notorio que es el genocidio acontecido en Gaza a manos del Estado de Israel?”.
Sobre ese punto, sostuvo que sus manifestaciones no respondieron a una opinión aislada ni subjetiva. “Circunstancia esta que no resulta de una opinión subjetiva de mi persona, sino de una medida dispuesta por la Corte Penal Internacional de la cual di cuenta en mi red social X desde noviembre del 2024, y que dieran cuenta a su vez los medios de comunicación, como así también las Naciones Unidas, UNICEF, Cruz Roja, Médicos Sin Fronteras e innumerables naciones”, señaló.
López reconoció haber respondido a usuarios en redes sociales, aunque negó que esas intervenciones constituyan insultos u ofensas. “A partir de ese momento, como surge de la prueba aportada por esta parte, se sucedieron una catarata de insultos y agravios hacia mi personalidad, que quizás por falta de templanza procedí a responder. Reconozco que por mi condición de magistrado y estando sujeto al escrutinio público, debí evitar esas respuestas ejerciendo la virtud de la prudencia”, admitió, para luego agregar: “Pero siempre fue en respuesta a personas que interfirieron en mi cuenta para insultar o menospreciar. Actué por reacción, nunca por acción. Y mis respuestas nunca fueron insultos ni ofensas”.

En otro pasaje, el juez cuestionó a la denunciante y sostuvo que existe una vara desigual para evaluar las expresiones públicas. “Resulta paradójico que la denunciante, diputada nacional y presidenta del Foro Argentino contra el Antisemitismo, Sabrina Ajmechet, que utiliza profusamente su cuenta X, haya tenido la osadía de denunciar a un juez federal cuando ella misma, en su red social, ha ofendido a la comunidad católica, pese a lo prescrito por el artículo 2 de la Constitución Nacional”, afirmó, y agregó que esas circunstancias “se encuentran acreditadas en las pruebas aportadas”.
López también buscó despegar las expresiones cuestionadas de su función jurisdiccional y defendió su trayectoria personal y profesional. “Entiendo que aquí se está poniendo en tela de juicio a la persona in totum, más allá de la función jurisdiccional y por expresiones vertidas fuera de su ámbito institucional”, dijo, antes de definirse: “Soy un hombre que profesa y defiende la fe católica, de conformidad con lo prescrito por el artículo 2 de la Constitución Nacional. Juré por los santos evangelios y, como consecuencia de haber elevado este Consejo de la Magistratura la terna para mi designación como juez de la Nación, que fuera finalmente confirmada por el Poder Ejecutivo y el Senado, soy juez federal”.
En ese mismo sentido, reivindicó sus convicciones y negó ocultar intenciones. “Lo que defiendo en el plano de mis ideas y de mis convicciones lo hago francamente, de frente, sin dobleces. Nadie puede decir que tengo sentimientos o intenciones ocultas en mis actos”, expresó, y sostuvo que siempre se manifestó cuando entendió que estaban en juego la soberanía nacional, la cuestión Malvinas o su fe religiosa.
Hacia el final, López citó un fallo reciente para reforzar su planteo sobre la libertad de expresión en redes sociales. “No todo lo que opina un ministro es un acto administrativo, ni toda opinión de un legislador es ley, ni toda opinión de un juez es una sentencia”, afirmó, tras leer extensos pasajes de una resolución judicial que, según dijo, fija criterios para distinguir entre el uso institucional y personal de las redes.
Ante una consulta del consejero Rodolfo Tailhade, quien participó de la audiencia de manera virtual porque se encuentra internado, sobre si ratificaba sus expresiones y recordó antecedentes previos, el magistrado respondió: “Las cuestiones que usted planteó oportunamente fueron desestimadas y no forman parte del objeto del presente, con lo cual no tengo más nada que agregar”.
