El ex secretario de Seguridad, Sergio Berni, se defendió de una imputación formulada por el fiscal federal Eduardo Taiano y negó haber contaminado la escena del crimen permitiendo que decenas de personas circularan por el departamento de Alberto Nisman sin preservar las pruebas que pudieran servir para esclarecer el hecho.
Paralelamente a la investigación de las circunstancias en las que murió el fiscal Alberto Nisman, se abrió otra causa dedicada a las presuntas irregularidades que se cometieron esa noche, cuando, según la fiscalía, decenas de personas circularon por todo el departamento sin tomar recaudos elementales, manosearon el teléfono celular de la víctima, e incluso comieron en el lugar.
Sin imputarle un delito concreto, aunque se adivina que se trataría de la figura de encubrimiento, el fiscal Eduardo Taiano sí responsabilizó por los desmanejos de esa noche a Sergio Berni, acusándolo de no haber actuado para impedir que se perdieran pruebas irrecuperables y que se contaminara la escena del crimen.
El ex funcionario realizó su descargo a través de un escrito en el que negó tajantemente haber perjudicado el resultado de las investigaciones, rechazó también que las medidas que tomaron en el lugar los policías que se encontraban con él hubieran borrado evidencia para la investigación ulterior.


Por otra parte, se amparó en que en el departamento de Nisman estaba la directora del proceso, es decir la fiscal Viviana Fein, quien tenía la potestad de tomar las decisiones que considerara pertinentes para preservar las pruebas. En su indagatoria de hace un par de semanas, Fein dijo que cuando llegó ya estaba allí Berni y que «tratándose de un funcionario de primer nivel» no podía decirle que se fuera y tampoco encontró motivos para hacerlo.
En esa ocasión, Taiano le preguntó si no hubiera sido mejor que un funcionario del Poder Ejecutivo se mantuviera lejos del departamento de Nisman, considerando que la víctima se preparaba para acusar a la Presidente de la República al día siguiente en el Congreso por el Memorándum con Irán. Fein repuso que la acusada era Cristina Kirchner pero no Sergio Berni, por lo que no había argumentos para pedirle que se fuera.
Nisman apareció muerto en circunstancias que aún se investigan en el juzgado federal 10 a cargo de Julián Ercolini, el 18 de enero de 2015 en su departamento del complejo Le Parc, en Puerto Madero, con un disparo calibre 22.
