Vanessa Tosi, quien trabaja en Jag Executive Aviation, ratificó que los pasajes con los que la familia del jefe de Gabinete Manuel Adorni viajó a Punta del Este en febrero, fueron pagados por Marcelo Grandio, quien la llamó en medio de su declaración testimonial.
La testigo relató que Marcelo Grandio, a quien conoce como cliente desde hace tiempo, se comunicó con ella y le pidió cotización para un viaje a Punta del Este “porque quería invitar a una familia a que pasara unos días en su casa” en el balneario uruguayo. Una vez que se acordaron los términos económicos, Vanessa Tosi supo que los huéspedes serían el Jefe de Gabinete, su esposa y sus hijos.
Tosi indicó que Grandio quiso evitar la facturación de los vuelos, pero ante la inflexibilidad de la empresa, que no aceptaba cobrar en negro, acordaron dejar constancia sólo del de ida y aportó el chat donde el periodista indica que debe facturarse a nombre de Imhouse, su productora de contenidos audiovisuales.
Insistiendo una vez más en que se trataba de una invitación, contrariamente a lo sostenido por Manuel Adorni en su reciente conferencia de prensa, la testigo relató que Grandio le pidió que vendiera algunas plazas del avión que volvía vacío de Uruguay el 12 de febrero para reducir costos. Tossio consiguió colocar dos pasajes en el avión de ese día y otro más en el vuelo del 17 de febrero que iba a buscar a Adorni para traerlo de regreso a Buenos Aires. La suma alcanzaba a 1800 dólares, que se le descontaron a Grandio de la vuelta desde Uruguay, que por ese motivo fue de sólo 3000 dólares.
El 23 de febrero Tosi se comunicó con Grandio para “recordarle el tema del pago”. Él respondió que se comunicaría “Horacio”, la misma persona que realizó la transferencia para pagar la factura del vuelo de ida, quien finalmente le pasó el teléfono a otro hombre “de nombre Marcelo”, quien la contactó por WhatsApp, le dijo que trabajaba con Grandio y que tenía un sobre con dinero para entregarle. La factura por ese pago fue extendida por Agustín Issin días más tarde, porque se encontraba fuera de la ciudad. Sin embargo, ya estallado el escándalo, Grandio le envió una carta documento en la que desconocía el servicio prestado, la factura de los 3000 dólares y reclamaba que se generara una nota de crédito.
Ya en el último tramo de su declaración, que se extendió por más de tres horas en el tercer piso de los tribunales de Retiro, mencionó que una vez que se había hecho público el video de los Adorni abordando el avión privado y se iniciaban las denuncias contra el Jefe de Gabinete, Grandio la llamó varias veces “muy nervioso”, hasta que ella dejó de atenderlo. Negó haberse sentido intimidada por los intentos reiterados de ponerse en contacto, el último de los cuales sucedió en plena declaración testimonial: el celular de Tosi sonó, podía leerse que el contacto que llamaba era Grandio, ella no respondió y apenas más tarde le llegó otro mensaje del productor en el que le preguntaba “Vane, ¿podés hablar?”.
Tras la confirmación por parte de Vanessa Tosi de los dichos de su jefe, el broker Agustín Issin, el juez Ariel Lijo deberá resolver si continúa con las declaraciones testimoniales para acumular prueba o ha llegado el momento de las indagatorias.
