El presidente de la Corte, Horacio Rosatti, sorprendió al presentarse en una reunión de comisiones que no integra, pidió construir consensos en torno al proyecto del tribunal.
En una escena que no estaba en agenda y que rápidamente captó la atención de consejeros y asesores, el presidente de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, apareció este jueves en la reunión conjunta de las comisiones de Reglamentación y de Selección para enviar una señal política clara: la reforma del Reglamento de Concursos para la designación de jueces se discutirá, pero con acuerdos amplios.
Rosatti no integra ninguna de las comisiones que estaban reunidas. Sin embargo, decidió hacerse presente en el inicio del debate, agradecer la “prontitud” con la que el Consejo tomó el tema y, sobre todo, fijar un tono: diálogo, apertura y construcción colectiva.
“Vamos a trabajar con la opinión de todos ustedes y con la de las organizaciones que han pedido intervenir. La dinámica de este órgano colegiado exige buscar permanentemente el consenso”, sostuvo, en un breve mensaje que funcionó más como gesto institucional que como intervención técnica.
Un gesto con lectura política
La presencia del titular del máximo tribunal no pasó desapercibida. En el Consejo interpretaron su visita como una forma de respaldar el tratamiento del proyecto impulsado por la propia Corte -suscripto por Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti– pero sin imponerlo.
Por el contrario, Rosatti buscó enfatizar que la iniciativa del tribunal es un punto de partida. “Tiene elementos valiosos que sin duda serán enriquecidos por la opinión de todos ustedes”, dijo, en un guiño directo a los consejeros que ya venían trabajando en propuestas propias, incluso desde gestiones anteriores.
La escena duró apenas unos minutos. El juez explicó que se encontraba en pleno acuerdo de ministros en el Palacio de Tribunales y que debía retirarse. Pero antes dejó otra definición clave: “Vamos a trabajar y trabajar mucho para tomar la mejor decisión posible”.
De esta manera, el Presidente del Consejo se diferenció de Rosenkrantz, quien al presentar la propuesta mandó un mensaje fuerte a los consejeros: “La propuesta que hoy presentamos es sistémica. Como toda propuesta sistémica tiene una lógica interna que puede ser modificada, abierta o subrepticiamente, con la mera alteración de algunos de sus puntos nodales. Por eso, consideramos que el Consejo de la Magistratura debería hacer un esfuerzo para evaluarla, si es posible pronto, y, esperamos, aprobarla, sin modificar sus aspectos centrales. El Consejo tiene hoy en sus manos la posibilidad de hacer que una aspiración institucional fundamental para el país que tiene más de 40 años esa idea sea de ahora en más una realidad”.


El Consejo entra en etapa de definiciones
El encuentro había comenzado minutos antes bajo la conducción de los consejeros Alberto Lugones, titular de la Comisión de Reglamentación, y María Fernanda Vázquez, al frente de la Comisión de Selección.
Lugones fue el primero en poner en contexto la discusión. Habló de un “día importante”, con fuerte atención mediática, y anticipó que el proyecto de la Corte será analizado “con profundidad”. Pero también marcó un límite: “No voy a firmar nada a libro cerrado”.
Esa advertencia sintetiza el clima que atraviesa al Consejo: predisposición a discutir cambios en el sistema de concursos, pero con tensiones sobre el alcance de las reformas y el grado de incidencia que debe tener la Corte en el diseño del proceso de selección de magistrados.
Quiénes estuvieron
De la reunión participaron, entre otros, el consejero del Ejecutivo Santiago Viola (quien ya asumió la Presidencia de la Comisión de Administración y Financiera); los jueces Diego Barroetaveña, Alejandra Provítola y Agustina Díaz Cordero; los abogados César Grau, Alberto Maques y Álvaro González; el académico Guillermo Tamarit y la diputada Vanesa Siley, quien se conectó de manera remota.
También participó brevemente Jimena de la Torre, quien se excusó por tener que abordar un vuelo.
Lo que está en juego
El debate sobre el Reglamento de Concursos no es menor. Define las reglas de uno de los procesos más sensibles del sistema judicial: la selección de jueces federales y nacionales.
La intervención de la Corte -a través de una acordada que propone cambios- reactivó una discusión que el Consejo ya tenía en agenda, pero que ahora adquiere otra dimensión institucional.
En ese contexto, la aparición de Rosatti funcionó como una señal de equilibrio: respaldar la iniciativa del tribunal, pero sin desplazar al Consejo de su rol central.
Un mensaje breve, pero con impacto. Porque en el Consejo saben que, detrás de la discusión técnica, se juega algo más profundo: quién y cómo se diseñan las reglas de acceso a la magistratura en la Argentina.
