La 73ª Asamblea se llevó a cabo en República Dominicana. Reunió a 17 países y contó con la presencia de representantes argentinos. Puso el foco en las presiones, la seguridad y el rol de la Justicia en la región.
La ciudad de Santo Domingo fue la sede de la 73ª Asamblea de la Federación Latinoamericana de Magistrados (FLAM). Entre el 7 y el 10 de abril, y con la participación de representantes de 17 países, se llevó a cabo un encuentro en el que se debatió sobre la independencia del Poder Judicial y las condiciones de seguridad de quienes lo integran.
La apertura se realizó en el auditorio de la Suprema Corte de Justicia de República Dominicana, con la presencia de autoridades judiciales y del ministro de Justicia de ese país, Antoliano Peralta Romero, junto a referentes internacionales como el presidente de la Unión Internacional de Magistrados (UIM), Walter Barone, y la titular del Grupo Iberoamericano, Adriana Orocu Chavarría. También participaron el entonces presidente de la FLAM, el juez nacional en lo civil argentino Marcelo Gallo Tagle, y la presidenta de la entidad anfitriona, Rosanna Vázquez Febrillet.
Durante las exposiciones iniciales hubo coincidencias en remarcar la necesidad de fortalecer la división de poderes y garantizar la autonomía judicial frente a distintos contextos políticos en la región. Ese eje se profundizó en las jornadas de trabajo, donde Gallo Tagle presentó un balance de su gestión y advirtió sobre una “preocupación creciente” en torno a la seguridad personal y funcional de magistrados, funcionarios del Ministerio Público y sus entornos.





En paralelo, se destacó el trabajo articulado de la Federación con organismos internacionales como la ONU y la OEA, así como su incorporación a espacios de discusión como la Cumbre Iberoamericana de Cortes y Consejos de la Magistratura, con el objetivo de visibilizar la situación de los sistemas judiciales latinoamericanos.
Otro de los puntos abordados fue la capacitación permanente, a partir de convenios con instituciones como la UNESCO, la Universidad de Bolonia y otros organismos académicos y técnicos.
En el cierre del encuentro se renovaron las autoridades de la FLAM. La dominicana Elka Reyes Olivo fue elegida como nueva Presidenta, acompañada por Natalia Molas como Vicepresidenta primera y Roberto Calderón como Vicepresidente segundo. La estructura se completa con representantes de Uruguay, Chile y Guatemala como vocales, mientras que Rosanna Vázquez Febrillet asumió como secretaria general y el argentino Alejandro Nobili como Secretario Permanente.






La asamblea también incluyó la reunión del Grupo Iberoamericano de la UIM, en la que se analizaron temas sensibles para la región, entre ellos la situación del Poder Judicial en México tras la reforma constitucional que estableció la elección popular de jueces. En ese marco, se evaluó el rol de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de ese país.
Los informes presentados por cada delegación nacional, que describieron el estado de los poderes judiciales en sus respectivos países, fueron incorporados a la declaración final del encuentro. Allí se reafirmó la necesidad de fortalecer la independencia judicial, mejorar las condiciones de seguridad de magistrados y profundizar la comunicación institucional sobre el rol de la Justicia.
