La decisión del juez federal Ariel Lijo marca un giro en la causa: más que los hechos en sí, la investigación busca explicar por qué se demoraron acuerdos clave durante la pandemia.
El juez federal Ariel Lijo dio un paso clave en la causa que investiga presuntas irregularidades en la compra de vacunas contra el COVID-19: ordenó la citación a indagatoria de exfuncionarios, empresarios y referentes sanitarios, en un expediente que apunta a reconstruir los motivos detrás de las decisiones adoptadas en plena emergencia.
La medida, impulsada a partir del requerimiento del fiscal Carlos Stornelli, abre una etapa procesal decisiva. Pero, más allá del impacto institucional, redefine el eje del caso: la pregunta ya no es solo qué ocurrió, sino por qué ocurrió.
Los citados: política, ciencia y negocio bajo análisis
La nómina de convocados refleja la complejidad del proceso de toma de decisiones durante la pandemia. Entre los principales citados a indagatoria se encuentran:
- Carla Vizzotti, ex ministra de Salud de la Nación
- Nicolás Kreplak, ex viceministro de Salud bonaerense
- Eduardo López, infectólogo asesor
- Pedro Cahn, referente sanitario
- Hugo Sigman, empresario del sector farmacéutico
- Marcelo Figueiras, titular de Laboratorios Richmond
También fueron convocados otros funcionarios y actores vinculados a la negociación y provisión de vacunas, en un intento por reconstruir el entramado completo de decisiones.


El eje que plantea Lijo: explicar las decisiones
La resolución de Lijo recoge la hipótesis fiscal que pone bajo sospecha las demoras en la negociación con ciertos laboratorios, en particular Pfizer, en un momento en que el acceso a vacunas era crítico.
En ese marco, la Justicia busca determinar si esas demoras respondieron a criterios sanitarios y técnicos, obstáculos legales y contractuales, o intereses ajenos a la salud pública, como posibles beneficios para determinados actores.
El expediente, así, se desplaza desde la verificación de hechos hacia un terreno más complejo: la racionalidad de las decisiones estatales en contexto de crisis.
Una investigación sobre el margen de discrecionalidad
La intervención de Lijo pone en juego un punto sensible: hasta dónde llega la discrecionalidad del Estado en situaciones excepcionales.
Durante la pandemia, las decisiones se tomaron bajo presión, con información incompleta y en un mercado global altamente competitivo. Ese contexto será clave para evaluar si las conductas investigadas se mantuvieron dentro de un margen razonable o si, por el contrario, configuraron delitos.
Un caso testigo sobre la gestión en emergencia
Con las indagatorias, la causa entra en una etapa en la que los citados deberán dar explicaciones concretas sobre su rol y sus decisiones.
Pero el alcance del expediente excede a los imputados. La investigación que encabeza Lijo puede convertirse en un caso testigo sobre cómo se juzgan, a posteriori, las decisiones públicas tomadas en situaciones extremas.
En definitiva, lo que se empieza a discutir en esta instancia no es sólo responsabilidad penal, sino la lógica que guió una de las políticas más sensibles de la historia reciente.

