Una martillera afirmó que el departamento que compró Adorni podría haber valido 115.000 dólares más

La declaración añade interés a la testimonial que prestará el miércoles Pablo Feijóo, quien conoce a Manuel Adorni porque sus hijos van al mismo colegio, remodeló junto a su socio el departamento de Miró al 500 e involucró a su madre en la compraventa de la propiedad.

En el marco de la investigación que lleva adelante el fiscal federal Gerardo Pollicita con respecto al presunto enriqueciminto ilícito del Jefe de Gabinete, crece la importancia de Pablo Feijóo, hijo de una de las jubiladas que le vendieron a Manuel Adorni el departamento de Miró al 500, después de habérselo comprado, pocos meses antes, an ex futbolista Hugo Morales.

Esta mañana declararon la martillera Natalia Rucci y su esposo, Marcelo Trimarchi, quienes coincidieron en que el inmueble, tal como quedó tras las mejoras que le hicieron Feijóo y su socio en la empresa constructora TSJ Group, podría haber sido ofrecido en 345.000 dólares. El funcionario lo compró pagando 30 mil dólares en efectivo y concretando una hipoteca por los 200 mil dólares a un año (que vence el próximo noviembre) y sin intereses.

Beatriz Viegas y Claudia Sbabo compraron en mayo del año pasado, con la intermediación de Rucci, el departamento que le pertenecía a Morales. Estaba deteriorado y necesitaba una fuerte inversión para ponerlo en valor. Cada una se quedó con el 50% del inmueble y debieron justificar ante el fiscal la procedencia de esos fondos. Feijóo, hijo de Viegas y Emanuel Miano, hijastro de Sbabo, quienes son socios en una empresa del rubro, lo remodelaron para que fuera más atractivo.

Rucci y su marido creyeron que serían los encargados de vender la propiedad, pero Feijóo les comunicó que tenía un comprador, sin decirles que era Adorni ni a ellos ni a las vendedoras, quienes aseguraron bajo juramento que no conocíeron al Jefe de Gabinete hasta el día en que se formalizó la hipoteca ante la escribana Adriana Nechevenko. La pesquisa determinó que el hijo de Viegas visitó a Adorni en la Casa de Gobierno un mes antes de la operación.

A la fiscalía le resulta difícil cerrar los números con una venta del departamento de Caballito por 230 mil dólares cuando se compró por 200 mil, se pagaron las comisiones y tasas correspondientes y se llevaron adelante reformas significativas.

El hijo de Viegas declarará el miércoles a las 9 de la mañana en el quinto piso de Comodor Py y se espera que lleve su teléfono celular y que exhiba todas las conversaciones, gestiones y chats que haya entrecruzado con el Jefe de Gabinete, con su propia madre, la escribana Nechevenko y su socio sobre la venta de Caballito. Ese mismo día prestará testimonial el encargado del edificio de la calle Miró.

El fiscal quiere determinar si Adorni cuenta con medios declarados para sostener las compraventas de propiedades que llevó a cabo en los dos últimos años y si está en condiciones de sufragar los gastos que suponen. Es por eso que convocó a Matías Tobar, responsable de hacer modificaciones en la casa del lote 380 del country Indio Cua, quien deberá aportar los presupuestos y toda la documentación relativa a esas obras.

El funcionario debe explicar con qué fondos pudo realizar los viajes a Bariloche y Aruba que se descubrieron en los últimos días, las compras de propiedades, las refacciones, teniendo en cuenta que la mayoría de ellas las habría concretado en efectivo.

Las fuentes judiciales insistieron en que es el funcionario el que debe demostrar que no incurrió en enriquecimiento ilícito, ya que la norma establece, aunque haya quienes objeten su constitucionalidad, la inversión de la carga de la prueba.

Noticias relacionadas

Suscribite a nuestro newsletter

Para estar actualizado de las últimas noticias, informes especiales y recibir las ediciones digitales antes que nadie!

Últimas noticias