Junto a alumnos de otras cinco facultades integraron el equipo que compitió en Nueva York y obtuvo el reconocimiento en el National Model United Nations. Los premios se entregaron en el recinto de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Detrás del mayor reconocimiento que puede obtener una delegación universitaria en el ámbito diplomático, hubo un grupo que marcó el pulso del equipo: tres estudiantes de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) que encabezaron el trabajo que terminó con un reconocimiento histórico en Naciones Unidas.
Ellos fueron parte central de la delegación que representó en una simulación a la República Árabe de Siria en el National Model United Nations (NMUN), la más prestigiosa del sistema de la ONU. En ese escenario, lograron quedarse con el premio a “Delegación Destacada”, el más importante del certamen, en una competencia que reúne a universidades de todo el mundo desde 1927.
El equipo completo estuvo integrado por nueve estudiantes. El núcleo proveniente de la Facultad de Derecho tuvo un rol clave en la construcción de estrategias, la redacción de resoluciones y las negociaciones en los distintos comités. Junto a ellos participaron alumnos de Ciencias Económicas, Sociales, Exactas y Filosofía y Letras, en una experiencia que por primera vez combinó cinco facultades distintas de la UBA.

Además del premio principal, la delegación obtuvo otras cinco distinciones: un reconocimiento otorgado por sus propios pares y cuatro premios a documentos de posición en distintas comisiones, entre ellas la Asamblea General y la conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear. Todos ellos se entregaron en el recinto de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La performance del equipo argentino se impuso frente a instituciones de peso internacional, como la LMU Munich (Alemania), la University of Texas (Estados Unidos) y la Université Paris II Panthéon-Assas (Francia), entre otras.
El equipo argentino
La delegación de estudiantes de la UBA estuvo conformado por Felicitas Repetto Alcorta, Juan Ignacio Bergaglio y Rocío Berardi (carrera de Abogacía, Facultad de Derecho); Esteban Almeida y Manuela Sánchez Cisano (carreras de Actuario y Economía, respectivamente, Facultad de Ciencias Económicas); Gonzalo Ruiz del Castillo (carrera de Ciencia Política, Facultad de Ciencias Sociales); Cindy Eliana Levi y Azul Muiño (carreras de Ciencias de la Computación y Ciencias Biológicas, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales); e Isabella Juliana Parise Cicero (carrera de Geografía, Facultad de Filosofía y Letras).

Los nueve estudiantes atravesaron un proceso de capacitación a cargo de los tutores Martina Nasanovsky y Felix Samoilovich; del director del Programa de Liderazgo en Asuntos Globales, Juan Francisco Petrillo; del coordinador académico del equipo, el doctor Leopoldo M. A. Godio; y de participantes de ediciones previas.
El NMUN es considerado el espacio más relevante para la formación de jóvenes en diplomacia y relaciones internacionales. Durante la competencia, los estudiantes simulan el funcionamiento de los órganos de la ONU, negocian resoluciones y debaten sobre problemáticas globales, replicando las dinámicas del organismo.
La edición 2026 tuvo, además, un condimento especial para la UBA. Fue la primera vez que la delegación se armó con estudiantes de distintas disciplinas, en el marco del Programa de Liderazgo en Asuntos Globales (ProLAG), impulsado por la Secretaría de Relaciones Internacionales.
Los nueve integrantes del equipo atravesaron un proceso de selección entre 70 postulantes y una preparación intensiva de cinco meses, con entrenamientos en oratoria, negociación y análisis de temas internacionales. También participaron de encuentros con diplomáticos y especialistas, lo que les permitió llegar a la competencia con una formación integral.
En un contexto de restricciones presupuestarias para las universidades públicas, la participación y el resultado obtenido adquieren un valor adicional. La UBA no sólo logró enviar su delegación más numerosa hasta el momento, sino que además alcanzó el máximo reconocimiento en uno de los escenarios más exigentes del mundo académico internacional.
