El juez Rafecas archivó la causa por el viaje a Estados Unidos de la esposa de Adorni en el avión presidencial

El Juzgado Federal 3 cerró la investigación por presunta malversación de caudales públicos, a raíz del viaje en el avión presidencial de Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete Manuel Adorni.

Ante el dictamen de la fiscal federal Alejandra Mangano, quien no advirtió delito en el hecho investigado, el titular del Juzgado Federal 3 Daniel Rafecas cerró la investigación abierta por el viaje a Estados Unidos en el avión presidencial de la esposa del jefe de Gabinete Manuel Adorni durante el mes de marzo pasado.

La investigación que llevó adelante la fiscal Mangano llegó a la conclusión de que, contrariamente a lo sostenido por el denunciante abogado Gregorio Dalbón, la presencia de Bettina Angeletti no generó ningún costo adicional para el Estado.

La aeronave utilizada, un Boeing 757-200 con capacidad para 39 pasajeros, partió el 6 de marzo desde el Aeroparque Jorge Newbery hacia Miami con 12 personas a bordo; Angeletti viajó también en el tramo Miami-Nueva York, siempre con más de diez plazas disponibles en cada tramo.

La Secretaría General de la Presidencia informó que ella no integró la comitiva oficial sino que viajó en calidad de invitada del Poder Ejecutivo, categoría que no requiere acto administrativo de autorización y que, según ese organismo, “no implicó erogación alguna para el Estado”.

“El cotejo entre el número de integrantes de la comitiva oficial y la capacidad del avión Boeing 757-200 (39 plazas) permite verificar que la decisión de Presidencia de la Nación de cursar una invitación a Bettina Julieta Angeletti para viajar en el avión oficial constituye un uso razonable de la discrecionalidad de las decisiones presidenciales y carece de entidad para configurar algunos de los delitos denunciados, en tanto no implicó ninguna erogación presupuestaria particular o extraordinaria, menos aun cuando existían más de 10 plazas disponibles para cada uno de los tramos aéreos realizados entre el 6 y el 11 de marzo”, puntualizó la fiscal.

Según la documentación acercada a la causa, los únicos consumos registrados en la tarjeta corporativa de la Jefatura de Gabinete durante el viaje fueron los alojamientos de Adorni en el hotel Trump National Doral de Miami y en The Langham de Nueva York -los mismos hoteles en que se alojó el Presidente y la Secretaria General de la Presidencia-, facturados a nombre del funcionario en habitaciones dobles sin cargo diferencial por ocupación simple o doble.

No se registraron viáticos, ni gastos de alimentación, ni de movilidad interna atribuibles a Angeletti. El pasaje de regreso de la esposa de Adorni, además, no fue adquirido con fondos públicos ni a través de la agencia estatal Optar SAU.

«La presencia de Bettina Julieta Angeletti no generó un costo adicional para el Estado y las erogaciones realizadas por la administración pública se limitaron al pago del hospedaje y traslado del Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, conforme las reglamentaciones vigentes», dictaminó la fiscal.

Rafecas, ante la conclusión de la fiscal de que no hubo delito, cerró la causa y, además, subrayó el límite constitucional que le impone la jurisprudencia de la Corte Suprema: sin impulso del Ministerio Público, el principio acusatorio le impide actuar de oficio.

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