El fiscal federal Sergio Mola le pidió al juez Luis Armella, quien investiga el presunto enriquecimiento ilícito de Martín Insaurralde, realizar una inspección ocular en la quinta de San Vicente que el ex intendente de Lomas de Zamora compartió con la modelo Jésica Cirio cuando estaban casados.
Los videos de Jesica Cirio presuntamente en el vestidor de la quinta donde vivió con Martín Insaurralde, en los que se veía una cantidad indeterminada de fajos de dólares, se convirtieron en el disparador de una serie de medidas judiciales en la causa en que se investiga al ex jefe comunal por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
El fiscal Sergio Mola le pidió al juez Luis Armella, quien no ha delegado la causa, una inspección ocular en el lugar en el que aparentemente fueron grabados los videos de Cirio, la casona ubicada en “Fincas de San Vicente”, para establecer las características del lugar. Ni Insaurralde ni su ex mujer viven ya allí desde hace varios años. No obstante, el fiscal considera que la inspección puede ser de interés.
Otra de las dudas que dejan los polémicos videos es la cantidad real de dólares que se muestran en las imágenes. Pese a que se ha hablado de cifras que van de los 10 a los 15 millones de dólares, Mola explicó que en este punto el rigor es necesario, que se impone saber con la mayor exactitud posible la cifra exacta. Con ese fin, ofreció la posibilidad de que peritos de la Procuración General de la Nación se apliquen al análisis de los videos.
Mola pidió también la declaración testimonial del contador de Insaurralde, de personas allegadas a la entonces pareja que pudieran reconocer los lugares de la casa que se ven en las grabaciones, y, entre otras, la del periodista Diego Cabot, quien exhibió públicamente los videos de la modelo y los dólares.
Este fin de semana Armella dispuso allanar el departamento de Cirio en Palermo y el de su ex marido, Elías Piccirillo, en Banfield. Ella no estaba en el lugar y fue intimada a entregar su teléfono en el Juzgado Federal 2 de Lomas de Zamora, cosa que hizo ayer por la mañana. En el caso de Piccirillo, cedió sus dispositivos electrónicos, sus claves y su abogado anticipó: “No van a encontrar nada”.
