La Cámara Federal de Casación Penal confirmó por seis meses más la detención de Hernán Rubén García, señalado como uno de los responsables de controlar a las víctimas mediante el suministro de drogas en la denominada “Zona Roja” de La Plata. El juicio oral continúa en trámite.
La Cámara Federal de Casación Penal confirmó la prórroga de la prisión preventiva de Hernán Rubén García, uno de los imputados por integrar la organización criminal de trata de personas y explotación sexual que comenzó a ser investigada tras la desaparición de Johana Ramallo en 2017.
La decisión fue adoptada por la Sala de Feria del máximo tribunal penal del país mediante una resolución del 23 de julio de 2026. Los jueces Guillermo Yacobucci, Mariano Borinsky y Alejandro Slokar ratificaron la medida dispuesta por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de La Plata y ordenaron que García permanezca detenido por otros seis meses, a partir del 1° de agosto, mientras continúa el juicio oral o hasta que se dicte sentencia.
La prórroga había sido solicitada por el Ministerio Público Fiscal, que sostuvo la necesidad de mantener la medida cautelar durante el desarrollo del debate.
El entramado criminal detrás del caso Johana Ramallo
El nombre de Hernán Rubén García aparece vinculado a la investigación que se inició tras la desaparición de Johana Ramallo, ocurrida en julio de 2017. Dos años más tarde, restos óseos de la joven fueron hallados en la costa de Berisso, un hallazgo que reforzó la hipótesis de que había sido víctima de una organización dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual.
La investigación judicial permitió reconstruir el funcionamiento de una red que operaba en la denominada “Zona Roja” del barrio El Mondongo, en la ciudad de La Plata. Según la acusación, la organización no solo explotaba sexualmente a mujeres en situación de extrema vulnerabilidad, sino que además desarrollaba actividades vinculadas con la comercialización de estupefacientes.
El rol atribuido al acusado
De acuerdo con la imputación, García habría sido uno de los proveedores de drogas de la organización y uno de los encargados de mantener el control sobre las víctimas mediante el suministro de sustancias estupefacientes.
La acusación sostiene que la banda captaba mujeres jóvenes en contextos de vulnerabilidad social, económica y familiar, las sometía a un sistema de dependencia a través del consumo de drogas y explotaba esa situación para mantenerlas bajo control.
La investigación también describe que la organización cobraba por el uso de las denominadas “paradas” en la vía pública y que algunos de sus integrantes simulaban mantener relaciones sentimentales con las víctimas para ganar su confianza, manipularlas y facilitar su sometimiento.
Prisión preventiva durante el juicio
Con la resolución de la Sala de Feria, la Cámara de Casación entendió que subsisten las razones que justifican la prisión preventiva del imputado mientras avanza el juicio oral.
De este modo, Hernán Rubén García continuará detenido, al menos, hasta el vencimiento de la nueva prórroga o hasta que el Tribunal Oral dicte sentencia en una de las causas más emblemáticas sobre trata de personas y explotación sexual en la provincia de Buenos Aires.
