Mañana, a las 11, el ex marido de Jésica Cirio se presentará ante la Cámara Federal porteña para solicitar a los jueces Mariano Llorens y Roberto Boico su excarcelación o el beneficio de la prisión domiciliaria. Ambos planteos ya habían sido rechazados por el juez federal Ariel Lijo, a pedido del fiscal Franco Picardi, en la causa en la que se encuentra procesado por haber montado un falso operativo policial contra su exsocio Francisco Hauque. Según la acusación, el objetivo era incriminarlo mediante el “plantado” de un arma de fuego y estupefacientes para evitar el pago de una deuda millonaria en dólares.
El financista Elías Piccirillo intentará revertir ante los camaristas el criterio del juez Ariel Lijo, quien rechazó su petición de recuperar la libertad, o al menos abandonar el pequeño departamento de su hermano en la localidad de Banfield, donde cumple la prisión domiciliaria con la que fue beneficiado a fines de año pasado, para irse a vivir al barrio de Belgrano, en la casa de su actual pareja, Florencia Epelbaum, quien además pasaría a convertirse en garante del cumplimiento de las condiciones que se le impusieran.
En esta causa, Piccirillo está procesado por los delitos de secuestro coactivo, transporte de estupefacientes agravado, encubrimiento agravado y portación ilegal de armas, a raíz de haber ideado un falso operativo policial con la colaboración de personal exonerado de la Federal, en el que “hallaron” el arma y las drogas que Piccirillo había puesto en el auto de Hauque tras haber compartido una cena en el Palacio Duhau el 18 de enero del año pasado.
Al tratarse de un planteo que gira en torno a la libertad de un imputado, o a un cambio en las condiciones de su lugar de detención , se verifica uno de los casos en los que la feria debe habilitarse. Sucedría lo mismo en amparos de salud, riesgos de vida, daños irreparables, o violencia de género, entre otros.
Por qué Lijo rechazó los pedidos de Piccirillo
Para fundar su negativa a los reclamos de libertad del financista, el juez, acompañando el dictamen del fiscal Picardi repasó cada una de las actitudes en las que estuvo lejos de decir la verdad y de colaborar con los investigadores de la causa en la que terminó procesado: había declarado como su domicilio un lote en el barrio privado “El Yacht”, en Nordelta, que según revelaron los allanamientos de febrero de 2025, era donde vivía su amigo Carlos Migueles, junto a su familia, y donde no había “pertenencias, documentación o elemento alguno que permitiera concluir que el imputado habitaba efectivamente ese lugar”.
Para la fiscalía, eso probaba que el arraigo invocado por la defensa era artificial: “La permanencia del imputado en un domicilio obedece exclusivamente al cumplimiento de la medida de arresto domiciliario oportunamente dispuesta y al control permanente ejercido mediante el dispositivo de vigilancia electrónica”.
Además, filmaciones incorporadas a la causa mostraban a Piccirillo, la noche del 17 de enero de 2025, “manipulando dos teléfonos celulares y una tablet”. Sin embargo, cuando compareció “únicamente aportó un teléfono celular, el cual, además, se encontraba reseteado de fábrica al momento de su secuestro”. Un informe socioambiental detectó que el ex de Cirio tenía dos líneas activas a su nombre, dato que coincide con el testimonio público de un testigo que dijo haberlo visto usar dos iPhone en el domicilio donde cumple la domiciliaria. Pero en un allanamiento posterior sólo se secuestró un dispositivo, cuyo contenido todavía no fue analizado.
No sólo no le concedieron la libertad que reclamó en primera instancia y que mañana tratará de obtener en la Cámara Federal, sino que del estudio de ese último dispositivo secuestrado podrían extraerse conclusiones acerca de las amenazas que Hauque y su novia aseguran estar sufriendo y que le atribuyen a Piccirillo. Si se comprobaran, el financista podría incluso volver a la cárcel.
Se espera que mañana su defensa aporte los elementos que, ausentes en primera instancia, le dieron argumentos a la fiscalía y al juez para negarle el cambio de domicilio: “No se han aportado datos del inmueble en cuestión ni de las condiciones concretas en las que se propone el cumplimiento de la medida de coerción”.
Sus causas y las de su ex
El juez federal subrogante de Lomas de Zamora, Luis Armella, ordenó una serie de allanamientos como consecuencia de la difusión de videos donde se veía a la presentadora Jesica Cirio rodeada de fajos de dólares, en imágenes que parecían corresponder a la casa que compartió con su ex marido, Martín Insaurralde, quien está siendo investigado por enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
La Gendarmería Nacional, enviada al departamento de Palermo de Cirio, también se presentó en el de Banfield donde cumple su domiciliaria Piccirillo, quien aceptó entregar sus claves y no opuso ninguna clase de obstáculos para que se comprobara, según dijo uno de sus abogados, que es “completamente ajeno a la causa del vestidor”.
