Leonardo Barone, ex piloto presidencial, fue condenado a tres años de prisión en suspenso por falsificar certificados de seguros ante la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil).
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 condenó a Leonardo Barone, apoderado de Global Jet Aviation S.A., a la pena de tres años de prisión en suspenso por defraudar a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) mediante la presentación de pólizas de seguro de caución falsas.
Barone había llegado a ser el piloto preferido de Alberto Fernández tras manejar el avión que llevaba a Carlos “El Indio” Solari por recitales por todo el país. La relación entre el ex Presidente y Barone era tan estrecha que se enviaban videos y saludos a familiares como mostró, cinco años atrás, un informe de La Cornisa en el que se denunció la adulteración de horas de vuelo para acceder al importante cargo por parte del ex funcionario.
El juez Néstor Costabel, consideró a Barone (54) autor de los delitos de uso de documento privado falso y defraudación a la administración pública. El debate había comenzado el 18 de mayo y contó con la representación de la Fiscalía General N°1 ante los Tribunales Orales en lo Criminal Federal de la Capital Federal, a cargo de Diego Luciani.
Además de la pena en suspenso, el tribunal le impuso a Barone el pago de las costas del proceso y reglas de conducta que incluyen fijar domicilio y someterse al cuidado de un patronato. Los fundamentos de la sentencia se conocerán el 25 de agosto.

En su alegato, el fiscal José Ipohorski Lenkiewicz había pedido una condena más dura, de 3 años y 6 meses de prisión, además del decomiso de los bienes utilizados para cometer el hecho y las ganancias obtenidas con el delito. El tribunal falló por debajo de ese pedido.
Según la acusación, Barone actuó como “único responsable, representante e interlocutor” de Global Jet, la firma que se adjudicó la licitación pública N°4/2013 de la ANAC. El fiscal sostuvo que el imputado indujo a error al organismo mediante la presentación de garantías falsas, lo que le permitió a la empresa obtener “un oneroso contrato público que jamás debió haberle sido asignado”.
Ante consulta periodística, Barone negó los hechos, al igual que lo había hecho con el informe de La Cornisa y lo relacionó con cuestiones políticas.
En su momento, el programa televisivo, había puesto el ojo en el posible delito de conflicto de intereses entre el cargo público del ex piloto presidencial y sus emprendimientos privados. Fuentes cercanas al mundo de la aviación aseguran que el escándalo recién empieza y que hay más información que vincula a Barone con compras poco transparentes realizadas en la función pública.
Durante su gestión, fue noticia la compra de un avión presidencial por más de 20 millones de dólares. También se conoció, durante el último año de la gestión de Alberto Fernández, un video del temeroso aterrizaje del avión presidencial a cargo de su compañero Juan Pablo Pinto que le costó el cargo al citado Barone. Pinto sería noticia, durante el gobierno de Javier Milei, por pilotear el famoso vuelo de la pareja del empresario Scatturise, transportando valijas, supuestamente, no declaradas.
