Los representantes del Consejo de la Magistratura reclamaron la remoción del juez del Tribunal Oral Federal de La Pampa por mal desempeño. La acusación describió gritos, amenazas e intimidaciones contra empleados. Díaz Lacava pidió disculpas y, entre lágrimas, habló del impacto que el proceso tuvo sobre su familia. Ahora deberá resolver el Jurado de Enjuiciamiento.
Este martes se llevó adelante en el Consejo de la Magistratura de la Nación una nueva audiencia del juicio político contra Pablo Díaz Lacava, juez del Tribunal Oral Federal de La Pampa, en la que la acusación pidió su destitución por mal desempeño.
La jornada estuvo marcada por los alegatos de las partes y por la intervención del propio magistrado, quien pidió disculpas por lo ocurrido y se quebró al referirse a las consecuencias que el proceso tuvo sobre su familia.
El pedido de destitución
En primer lugar fue el turno de la acusación, que representa al Consejo de la Magistratura y está integrada por los consejeros Diego Barroetaveña y Álvaro González.
Durante su exposición repasaron los cargos contra el magistrado y finalizaron con un pedido concreto: su destitución por mal desempeño, al considerar acreditadas distintas faltas disciplinarias vinculadas con el trato hacia el personal de su tribunal y con el ejercicio de su función.
“Nuestra conclusión es precisa: el doctor Díaz Lacava incurrió en desórdenes de conducta que afectaron el servicio de justicia y justificaron la causal de mal desempeño establecida”, sostuvo Barroetaveña.
El consejero enumeró ataques verbales, amenazas de sumarios y otras formas de intimidación contra trabajadores del tribunal. “¿Quién puede trabajar en esas condiciones?”, planteó ante el Jurado.
“Gritos, golpes, explosiones de furia, violento, desencajado, todos los días con un nuevo conflicto. Es una persona que tiene mucho poder. Los empleados primero soportaron, un día dijeron basta y ahí llegaron las denuncias que este Consejo tomó”, continuó.
Barroetaveña también describió el clima que, según la acusación, se vivía dentro del tribunal: “Díaz Lacava se encerraba, les gritaba a los secretarios. Indican que cuando escuchaban sus llaves, ya se acartonaban y se relajaban un poco cuando se iba. Los enojos eran una casi constante”.

Las disculpas de Díaz Lacava
Luego, el propio Díaz Lacava pidió la palabra y se dirigió al Jurado.
“Quiero pedir mis disculpas sinceras por lo que esta situación le pudo haber generado a todas las personas vinculadas, a los denunciantes y a mi familia. Mis hijos y mi esposa están sufriendo esta situación hace tres años y medio”, afirmó.
Entre lágrimas, el magistrado se refirió al impacto personal y familiar que tuvo el proceso iniciado a partir de las denuncias.
“Los denunciantes explicaron cuáles fueron las afectaciones que padecieron: mi esposa y yo sufrimos cirugías, intervenciones de urgencias médicas y mis tres hijos estuvieron con asistencia psicológica desde que llegó la denuncia”, expresó.
Y agregó: “No repetiría nada de lo que ocurrió. Hubiera pedido inmediatas disculpas y rectificado de la mejor manera posible si otras personas me hubiesen señalado estos hechos en su momento”.

La decisión queda en manos del Jurado
Concluidos los alegatos, el Jurado de Enjuiciamiento deberá ahora resolver si Díaz Lacava continúa en su cargo o es destituido por mal desempeño y posteriormente dará lectura a la sentencia.
El Jurado está presidido por Marcelo Gastón Bartumeu Romero, juez del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 25 de la Capital Federal, e integrado además por Néstor Pablo Barral, de la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín; las senadoras María Belén Monte de Oca y María Florencia López; los diputados nacionales Nicolás Mayoraz y Christian Alejandro Zulli; y la abogada de la matrícula federal Ana Beatriz Fernández.
Cabe mencionar que en paralelo al proceso disciplinario, el magistrado se encuentra procesado penalmente por lesiones leves y graves, amenazas simples y coactivas contra dos trabajadores y cuatro trabajadoras judiciales, hechos que -según la imputación- ocurrieron “en un contexto de violencia, maltrato laboral y, para el caso de las mujeres damnificadas, en un contexto de violencia de género”. La causa se encuentra próxima a ser elevada a juicio oral.
