La decisión descomprime la tensión política a pocas semanas de las elecciones para renovar el Consejo de la Magistratura. Mientras De la Torre apuesta a nuevos liderazgos desde Abogados en Acción, Fernanda Vázquez mantiene su reclamo ante la Justicia.
Un giro inesperado modificó este lunes el escenario electoral en el Consejo de la Magistratura de la Nación. La consejera Jimena de la Torre y el presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, Diego Barroetaveña, desistieron de las acciones judiciales con las que buscaban quedar habilitados para competir por un nuevo mandato consecutivo durante el período 2026-2030.
La decisión desactiva uno de los principales focos de tensión institucional cuando faltan pocas semanas para las elecciones de jueces y abogados y los distintos espacios comienzan a definir sus candidatos.
De la Torre formalizó su decisión a primera hora de este lunes mediante una presentación judicial patrocinada por el constitucionalista Alberto F. Garay. Barroetaveña, por su parte, también resolvió abandonar la batalla judicial luego de que la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal suspendiera los efectos de la cautelar que inicialmente lo había favorecido.
El movimiento de ambos consejeros despeja parcialmente el camino electoral. Sin embargo, la discusión sobre la posibilidad de una reelección inmediata todavía no está cerrada: Fernanda Vázquez, representante del estamento de los abogados, mantiene su planteo ante los tribunales.
La discusión que llevó la elección del Consejo a los tribunales
La controversia gira alrededor de una pregunta central: ¿pueden los actuales integrantes del Consejo ser reelegidos inmediatamente o deben dejar pasar un período antes de volver a competir?
La disputa se originó en las distintas reformas que atravesó el organismo desde su creación.
Quienes impulsaron la posibilidad de una reelección consecutiva sostuvieron que el fallo de la Corte Suprema de diciembre de 2021 -que declaró inconstitucional la reforma del Consejo sancionada en 2006 y restableció la composición de 20 miembros- también devolvió plena vigencia al régimen original de la Ley 24.937.
Ese texto permitía que los consejeros fueran reelegidos por un período consecutivo.
La posición contraria sostiene que continúa vigente la modificación introducida por la Ley 26.855, sancionada en 2013, que establece que los integrantes del cuerpo pueden ser reelegidos, pero “con un intervalo de un período de por medio”.
La diferencia no es menor. De imponerse esta última interpretación, quienes terminan sus mandatos deberían esperar cuatro años antes de volver a ocupar una banca en el Consejo.
Barroetaveña y una candidatura que quedó atrapada en la Justicia
El presidente de la Cámara Federal de Casación Penal había sido uno de los primeros en llevar la discusión a los tribunales.
En junio, Diego Barroetaveña promovió una acción declarativa de certeza ante el fuero Contencioso Administrativo Federal y obtuvo inicialmente una medida cautelar favorable que suspendió, para su caso, la exigencia de dejar pasar un período.
La resolución lo habilitaba provisoriamente para competir por otro mandato.
Pero el escenario cambió hace pocos días, cuando la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal decidió suspender los efectos de aquella cautelar hasta que se resolviera la cuestión de fondo.
La decisión dejó su candidatura en una zona de incertidumbre justo cuando comenzaba la cuenta regresiva para la presentación de las listas.
El conflicto también impactó dentro de la lista Bordó, la tradicional agrupación de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN), actualmente presidida por el juez Andrés Basso.
Con el 4 de septiembre como fecha límite para registrar las listas y las elecciones de magistrados previstas para el 8 de octubre, Barroetaveña finalmente resolvió desistir de su planteo judicial.
Jimena de la Torre también dio marcha atrás
Casi en simultáneo, Jimena de la Torre tomó la misma decisión.
La representante de los abogados presentó este lunes, a las 7.49, el escrito mediante el cual desistió de la acción declarativa de certeza que había promovido.
La causa tramita bajo la carátula “De la Torre, María Isabel y otro c/ EN – Consejo de la Magistratura (Ley 26080 y 26855) s/ proceso de conocimiento”, expediente 37266/2026.
En su presentación, patrocinada por Alberto Garay, De la Torre explicó: “Que vengo por el presente a desistir de la acción declarativa de certeza promovida en estas actuaciones y, en consecuencia, del proceso, en los términos de los arts. 304 y concordantes del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación”.
La consejera también dejó en claro que la decisión tiene un componente político y electoral: “La presente decisión responde a circunstancias sobrevinientes vinculadas con la estrategia institucional y electoral del espacio que integro, que tornan innecesario para esta parte mantener la pretensión deducida en autos”.
De todos modos, introdujo una aclaración relevante: “Este desistimiento no importa renuncia a derecho alguno”.
De la Torre apuesta a la renovación de Abogados en Acción
El abandono de la vía judicial vino acompañado por una definición política.
De la Torre difundió un comunicado en el que planteó que su espacio, Abogados en Acción, cuenta con dirigentes capaces de continuar el proyecto sin necesidad de que ella vuelva a ocupar una banca: “Lo hago con la tranquilidad de saber que Abogados en Acción tiene la fuerza, los equipos y los liderazgos necesarios para garantizar la continuidad de un proyecto que trasciende los nombres y los cargos”.
La agrupación encabezada por De la Torre busca construir una representación federal dentro de la abogacía y ampliar su presencia fuera de la ciudad de Buenos Aires.
En ese contexto, la consejera presentó su decisión como parte de un proceso de renovación. “Se abre una nueva etapa. Vamos a seguir defendiendo a los abogados y trabajando por un Consejo más transparente, ético, moderno y comprometido con el mérito. Los cargos pasan, pero los proyectos y los valores quedan”, sostuvo.
Sin embargo, dejó abierto el debate institucional que originó la controversia: “Necesitamos reglas claras, previsibles y parejas para todos los estamentos. Es una condición indispensable para garantizar la confianza de los electores y la legitimidad de sus representantes”.
El calendario electoral se descomprime, pero la pelea judicial continúa
Los desistimientos llegan en un momento especialmente sensible para el Consejo.
Los jueces votarán a sus representantes el 8 de octubre, mientras que las elecciones correspondientes al estamento de los abogados están previstas para el 20 de octubre.
La incertidumbre alrededor de las candidaturas de consejeros que pretendían ser reelegidos inmediatamente amenazaba con trasladar la disputa electoral a los tribunales e incluso abrir interrogantes sobre la validez de las listas y del propio proceso electoral.
Las decisiones de Barroetaveña y De la Torre reducen considerablemente ese riesgo.
Pero no terminan con la discusión.
Fernanda Vázquez, también representante de los abogados, no comunicó oficialmente hasta el momento que haya acompañado el desistimiento de De la Torre. Además, continúan en trámite otras presentaciones vinculadas con el régimen de reelección de los integrantes del organismo.
Así, mientras el Consejo entra en la recta final hacia la renovación de sus representantes, la pelea por las reglas que definirán quién puede competir todavía tiene un capítulo pendiente en los tribunales.
