Con la presencia de Horacio Rosatti, María Soledad Mancini y Facundo Cortés Olmedo juraron como camaristas federales. Las designaciones comienzan a completar un tribunal que arrastraba vacantes desde hacía un lustro y atraviesa un escenario sensible por una investigación que involucra a su conducción.
Después de cinco años de vacantes, la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba comenzó a recomponer su integración. María Soledad Mancini y Facundo Carlos Cortés Olmedo juraron este martes como nuevos jueces del tribunal en una ceremonia que contó con la presencia del presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura de la Nación, Horacio Rosatti.
La llegada de los dos magistrados supone una renovación para una Cámara que durante un lustro convivió con sillas vacías y que, además, atraviesa un momento institucional delicado: fiscales federales pidieron recientemente indagar a la presidenta del tribunal, Graciela Montesi, y a su vicepresidente, Abel Sánchez Torres, a quienes atribuyen distintos delitos presuntamente cometidos en el ejercicio de sus funciones.
En ese contexto se produjo una ceremonia de fuerte presencia institucional, aunque sin discursos. Montesi, en su carácter de presidenta de la Cámara, fue la encargada de tomar juramento a los nuevos integrantes.
Mancini pasará a integrar la Sala A de la Cámara Federal de Apelaciones, mientras que Cortés Olmedo se incorporará a la Sala B. En el estrado estuvieron también Sánchez Torres y los camaristas Eduardo Ávalos y Liliana Navarro.

Dos trayectorias diferentes para llegar a la Cámara
Mancini es abogada egresada de la Universidad Nacional de Córdoba y especialista en Derecho Penal. Su trayectoria profesional se desarrolló íntegramente dentro de la Justicia Federal.
Ingresó al Poder Judicial como empleada en 1996 y posteriormente se desempeñó como secretaria penal del Juzgado Federal N° 3 y del Juzgado Federal N° 2 de Córdoba, hasta llegar ahora a uno de los principales tribunales federales de la provincia.
Cortés Olmedo también se recibió de abogado en la Universidad Nacional de Córdoba, aunque construyó un recorrido diferente. Especializado en Derecho Tributario, desarrolló parte de su carrera en la actividad privada, desde su estudio jurídico, y ocupó además distintos cargos dentro de la función pública provincial.
Las dos incorporaciones permiten comenzar a cubrir vacantes que permanecieron abiertas durante años en un tribunal clave para la Justicia Federal cordobesa.


Rosatti, Maqueda y consejeros, entre los invitados
La ceremonia reunió a representantes de distintos ámbitos del Poder Judicial, el Consejo de la Magistratura y las autoridades provinciales.
Además de Rosatti, participó el ex ministro de la Corte Suprema Juan Carlos Maqueda, quien regresó así a una ceremonia judicial en su provincia. También estuvieron el ministro de Justicia de Córdoba, Julián López; los integrantes del Tribunal Superior de Justicia provincial Sebastián López Peña, Luis Rubio y Marta Cáceres de Bollatti; y el fiscal general de la Provincia, Carlos Lescano.
Por el Consejo de la Magistratura de la Nación asistieron el senador Luis Juez; los diputados Álvaro González y Gonzalo Roca; y el juez de la Cámara Federal de Casación Penal, Diego Barroetaveña.

También estuvo presente el jefe del bloque de diputados nacionales de La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni.
Tras entonar las estrofas del Himno Nacional y dar lectura al decreto mediante el cual fueron designados Mancini y Cortés Olmedo, las autoridades de la Cámara compartieron los mensajes de salutación enviados a los flamantes magistrados. Entre ellos se destacó el del vicepresidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz.
No hubo discursos. La ceremonia mantuvo hasta el final el tono estrictamente protocolar de una jura que, sin embargo, tiene un significado que excede al acto formal: después de cinco años de vacantes, la Cámara Federal de Córdoba empieza a recuperar su integración en medio de uno de los momentos institucionales más sensibles de los últimos tiempos.
