En una nueva edición del ciclo Mujeres Influyentes de la Justicia, organizado por Quorum, magistradas, fiscales, académicas, abogadas y referentes del ámbito jurídico compartieron experiencias, desafíos profesionales y reflexiones sobre el liderazgo femenino. El encuentro puso en valor la diversidad de trayectorias, la importancia de construir redes de acompañamiento y la necesidad de generar espacios de decisión más plurales, humanos e inclusivos.
El liderazgo femenino en el ámbito jurídico no se construye únicamente a partir de los cargos alcanzados o de las trayectorias profesionales. También se fortalece a través de las experiencias compartidas, los vínculos de confianza y la posibilidad de reconocer en otras mujeres desafíos, aprendizajes y aspiraciones comunes.
Con esa premisa, Quorum celebró una nueva edición del ciclo Mujeres Influyentes de la Justicia, una iniciativa que reúne a referentes de distintos sectores del universo jurídico para promover el diálogo, el intercambio de experiencias y la construcción de una red federal, plural y colaborativa.
El encuentro convocó a representantes del Poder Judicial, el Ministerio Público, el ámbito académico y el ejercicio privado de la abogacía, provenientes de diferentes jurisdicciones del país. La diversidad de perfiles permitió abordar los desafíos de la profesión desde múltiples perspectivas, en un espacio donde las jerarquías institucionales dieron paso a las historias personales y a las experiencias compartidas.
A través de una dinámica de presentaciones, conversaciones abiertas y preguntas orientadas a conocer aspectos menos visibles de sus recorridos, las participantes reflexionaron sobre las decisiones que marcaron sus carreras, los obstáculos que debieron superar y el valor de acompañar a otras mujeres en su crecimiento.
El valor de construir un enjambre de mujeres
Uno de los principales objetivos de la iniciativa es consolidar un “enjambre” de mujeres influyentes, entendido como una comunidad de profesionales que, desde sus diferentes funciones y especialidades, puedan reconocerse, acompañarse y generar nuevas oportunidades de desarrollo.
La propuesta busca trascender los espacios tradicionales de encuentro entre colegas de una misma actividad. En lugar de reunir exclusivamente a magistradas, fiscales, académicas o abogadas, promueve la interacción entre mujeres que desarrollan sus carreras en distintos ámbitos y que, precisamente por esa diversidad, pueden enriquecer sus perspectivas.
La construcción de vínculos genuinos, el reconocimiento de trayectorias y la posibilidad de compartir conocimientos constituyen algunos de los pilares de esta red, que comenzó a gestarse en diciembre de 2025 y continúa ampliándose a través de nuevos encuentros.
En ese sentido, el propósito no se limita a visibilizar historias de éxito profesional, sino también a generar un círculo virtuoso de acompañamiento, donde cada integrante pueda convertirse en referente, mentora o impulsora de nuevas oportunidades para otras mujeres.
La iniciativa parte de una convicción: el crecimiento individual adquiere una dimensión diferente cuando se transforma en una oportunidad de crecimiento colectivo.

Liderazgo femenino: llegar, permanecer y transformar
Uno de los ejes centrales de la jornada fue la participación de las mujeres en los espacios de decisión dentro del sistema judicial y las organizaciones jurídicas.
A partir de sus experiencias, las participantes reflexionaron sobre los avances alcanzados en materia de representación femenina y las desigualdades que todavía persisten, especialmente en los niveles más altos de conducción.
Si bien la presencia de mujeres en el ámbito del derecho se ha incrementado a lo largo de las últimas décadas, ese crecimiento no siempre se refleja de manera proporcional en los cargos de mayor responsabilidad.
Durante el intercambio surgió una reflexión compartida: el desafío no consiste únicamente en acceder a posiciones de liderazgo, sino también en sostenerse en ellas, participar activamente de las decisiones estratégicas y contribuir a transformar estructuras institucionales históricamente atravesadas por modelos de conducción masculinos.
Las dificultades para conciliar responsabilidades familiares y profesionales, los prejuicios asociados al ejercicio de la autoridad y las barreras que pueden condicionar el desarrollo de una carrera fueron algunos de los aspectos abordados.
También se destacó la necesidad de revisar las prácticas institucionales y promover una participación femenina que no sea meramente representativa, sino que se traduzca en una verdadera capacidad de incidencia.
En este contexto, el liderazgo fue concebido no solamente como una posición de poder, sino como una responsabilidad que implica abrir caminos, generar oportunidades y construir instituciones más equitativas.
La mirada federal y las diferentes realidades de la Justicia
La diversidad territorial de las participantes permitió incorporar una dimensión especialmente significativa: los desafíos que presenta el ejercicio del derecho en las distintas jurisdicciones argentinas.
Las experiencias desarrolladas en provincias como Tucumán, Chaco, Corrientes, Formosa, Tierra del Fuego y Buenos Aires pusieron de manifiesto las particularidades de cada sistema judicial, las diferencias en materia de recursos y las distintas realidades sociales que atraviesan la administración de Justicia.
Durante la conversación se destacó la importancia de fortalecer el federalismo dentro de las instituciones, ampliar la representación de las provincias en los órganos de decisión y reconocer las necesidades específicas de las jurisdicciones alejadas de los principales centros urbanos.
Las participantes también compartieron experiencias vinculadas con la gestión judicial, la creación de nuevas estructuras, la implementación del sistema procesal penal acusatorio y los desafíos de administrar Justicia en contextos de desigualdad social.
El intercambio permitió reconocer que las transformaciones institucionales requieren no solamente reformas normativas, sino también compromiso, capacidad de gestión, articulación entre organismos y una profunda comprensión de las comunidades a las que sirve el sistema judicial.


Educación, nuevas tecnologías y los desafíos del derecho
La formación académica y el impacto de las nuevas tecnologías constituyeron otro de los grandes ejes del encuentro.
Las participantes coincidieron en la importancia de promover una actualización permanente de conocimientos frente a un escenario jurídico atravesado por transformaciones cada vez más aceleradas.
La inteligencia artificial, la ciberdelincuencia, los criptoactivos y las nuevas modalidades de investigación criminal fueron algunos de los temas abordados, junto con los desafíos que estas herramientas plantean para la actividad judicial y el ejercicio profesional.
También se reflexionó sobre los cambios en la educación universitaria, la expansión de los modelos de enseñanza virtual y la necesidad de adaptar las metodologías de formación a las nuevas generaciones.
En este marco, se destacó el valor de la investigación académica, la especialización y la construcción de espacios de mentoría que permitan acompañar a estudiantes y jóvenes profesionales en sus primeros pasos.
La conversación puso de manifiesto que la incorporación de nuevas tecnologías no debe entenderse únicamente como un proceso de modernización técnica, sino también como una oportunidad para repensar las formas de enseñar, aprender y ejercer el derecho.
Justicia, ambiente y responsabilidad colectiva
La protección del ambiente y el papel del Poder Judicial frente a los conflictos colectivos también formaron parte de las conversaciones.
A partir del análisis de procesos judiciales estructurales, como los vinculados con el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo y otros conflictos ambientales de alcance interjurisdiccional, se reflexionó sobre los desafíos que plantea la ejecución de sentencias complejas y la necesidad de articular responsabilidades entre los distintos poderes del Estado.
El intercambio permitió abordar la importancia del control ciudadano, el acceso a la información ambiental y la educación como herramientas fundamentales para garantizar una participación social efectiva.
Asimismo, se planteó la necesidad de avanzar hacia una mirada integral de la protección ambiental, que reconozca la interdependencia entre los sistemas naturales, económicos y sociales.
Las reflexiones destacaron que los desafíos actuales no se limitan a la existencia de marcos normativos adecuados, sino que también involucran su implementación efectiva, la gestión pública y el compromiso de los diferentes actores institucionales.
Las decisiones que marcan una trayectoria
Más allá de las temáticas estrictamente jurídicas, uno de los aspectos más enriquecedores del encuentro fue la posibilidad de conocer las historias personales detrás de cada recorrido profesional.
Las participantes compartieron experiencias vinculadas con cambios de jurisdicción, concursos judiciales, renuncias, nuevos comienzos, maternidad, formación académica y decisiones que implicaron abandonar espacios de comodidad para asumir nuevos desafíos.
En muchos casos, esas elecciones estuvieron acompañadas por importantes transformaciones familiares y personales, que exigieron reorganizar prioridades y encontrar nuevas formas de equilibrar las distintas dimensiones de la vida.
Lejos de presentar trayectorias lineales, las experiencias compartidas mostraron recorridos atravesados por incertidumbres, esfuerzos, aprendizajes y momentos de reinvención.
También surgió el valor de la vocación como motor de crecimiento. A pesar de las dificultades, el compromiso con la profesión, la pasión por el derecho y el deseo de contribuir a una mejor Justicia aparecieron como denominadores comunes.
La dimensión humana del liderazgo: sensibilidad, valentía y vulnerabilidad
La dinámica del encuentro incluyó un espacio de preguntas personales que permitió profundizar el conocimiento mutuo y abrir conversaciones que habitualmente no encuentran lugar en los ámbitos institucionales.
A través de un juego de cartas, las participantes reflexionaron sobre sus sueños, sus inseguridades, sus decisiones más valientes, sus proyectos pendientes y aquellos aspectos de su personalidad que muchas veces permanecen ocultos detrás de las responsabilidades profesionales.
Uno de los temas que surgió fue la relación entre fortaleza y vulnerabilidad. En particular, se reflexionó sobre la exigencia que muchas mujeres sienten de mostrarse permanentemente fuertes, resolutivas y capaces de afrontar cualquier desafío.
La sensibilidad, frecuentemente asociada a una supuesta debilidad en los espacios de poder, fue reivindicada como una cualidad que puede enriquecer el ejercicio profesional, la toma de decisiones y la construcción de vínculos.
También se destacó la importancia de reconocer las propias inseguridades, aceptar los momentos de incertidumbre y comprender que el liderazgo no exige renunciar a la dimensión emocional.
En ese intercambio, las experiencias personales se transformaron en puntos de encuentro entre mujeres de diferentes generaciones y trayectorias.
El acompañamiento entre generaciones: una herramienta para abrir caminos
La importancia de generar vínculos entre mujeres de distintas edades y etapas profesionales fue otro de los aspectos destacados de la jornada.
Las participantes coincidieron en que muchas de las oportunidades que marcaron sus carreras estuvieron vinculadas con el acompañamiento de otras mujeres que confiaron en sus capacidades, compartieron conocimientos o les permitieron acceder a nuevos espacios.
Desde esa perspectiva, la mentoría y la construcción de referentes positivos adquieren un papel fundamental para las nuevas generaciones.
El encuentro permitió reconocer que el liderazgo también implica compartir experiencias, transmitir aprendizajes y contribuir a que otras profesionales puedan recorrer sus propios caminos con mayores herramientas.
La presencia de representantes de diferentes generaciones enriqueció el intercambio y permitió poner en diálogo experiencias consolidadas con nuevas perspectivas sobre el ejercicio del derecho, las tecnologías y los desafíos profesionales.
Las protagonistas, en primera persona: reflexiones para seguir construyendo
Como cierre del encuentro, las participantes compartieron reflexiones sobre el significado de estos espacios, el liderazgo femenino y la importancia de construir vínculos que trasciendan las funciones institucionales.
Sus miradas reflejan la diversidad de experiencias que integran el universo jurídico y la convicción de que el reconocimiento mutuo constituye una herramienta fundamental para seguir transformando las instituciones.


La impulsora del ciclo Mujeres Influyentes de la Justicia, abogada penal y fundadora de Quorum Florencia Abramzon expresó: “En esta oportunidad se cumple el enjambre federal, que es lo que buscamos, con mujeres de Tucumán, de Resistencia, de Córdoba, de Buenos Aires; así que estamos muy contentas de seguir creciendo, uniéndonos y viendo como nos proyectamos para el 2027. Hablamos de temas muy profundos, tanto académicos como personales y eso es lo que hace al enjambre”.
Por su parte, la ministra de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán Claudia Sbdar sostuvo: “Pasamos un hermoso momento, fue un encuentro con mujeres que hacen cosas diferentes, abogadas de distintos ámbitos y lo interesante son las diferentes miradas que hubo y las posiciones que cada una ocupa desde su lugar. El poder hablar de los desafíos, de los sueños, de la pasión, de lo que hacemos todos los días, de nuestro momento de entrega, de nuestros momentos de alegría, de las angustias y compartirlo con personas de distintos lugares del país, en una expresión de auténtico federalismo, con mujeres que en el fondo estamos enamoradas de lo que hacemos, fue altamente gratificante y agradezco por ello”.

Por su parte, la fiscal federal de Lomas de Zamora Cecilia Incardona manifestó: “Como en otros encuentros de mujeres, siempre es fundacional lo que pasa, tenemos una simbiosis y nos identificamos con la historia de la otra, nos emocionamos juntas y sobre todo, este encuentro me dejo en claro que la red de mujeres siempre rinde frutos y genera un efecto para el resto, abre caminos a otras generaciones, otras colegas y compañeras”.

Mientras que la presidenta de la Cámara Penal de Moreno-General Rodríguez Celina Ardohain señaló: “Me encantan y me parecen constructivos estos espacios de mujeres, que creo que es la salida en este camino de búsqueda de derechos, creo que este es el canal para lograrlo. Compartir lo que sentimos, acompañarnos, apoyarnos para llegar a estos lugar que nos merecemos y por las generaciones que nos siguen, creo que hay que participar desde el rol que nos toque, sea desde lo profesional, lo familiar, lo personal, pero hay que involucrarse”.

La jueza de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia Rocío Alcalá dijo: “Este encuentro genero energía positiva, un mimo al alma, tener la oportunidad de compartir con enormes mujeres con enormes responsabilidades, de distintos ámbitos y de distintos lugares del país, sobre todo saber que una no esta sola y todo lo que hacemos desde los distintos lugares tiene un alma y lo hacemos con pasión. Estos encuentros son motivacionales y espero que se sigan haciendo”.

Mientras que la decana de Ciencias del Derecho de la Universidad Siglo 21 Paula Alladio manifestó: “Estoy sumamente agradecida de haber podido participar de esta instancia. Creo que es un encuentro en donde nos mezclamos como mujeres más allá de nuestras funciones y roles y pudimos identificarnos con la otra. Ha sido muy movilizante poder ver las problemáticas, los esfuerzos, las alegrías que son comunes entre nosotras las mujeres y que nos dan la base para seguir desarrollándonos porque queda mucho por hacer”.

La socia del Estudio Beccar Varela Florencia Heredia afirmó: “Destaco las iniciativas para crear espacios de intercambio de experiencia profesional en lo legal desde la presencia y mirada femenina. Creo que visibilizar el trabajo de tantas valiosas exponentes el mundo legal es importante y necesario”.

Mercedes Lugones, secretaría Penal de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, señaló: “Este encuentro me dejo un hermoso grupo humano, nos fuimos con muchas anécdotas y nos dimos cuenta de que son transversales las problemáticas que nos pasan como mujeres y nos llevamos un montón de circunstancias de la vida que nos toco afrontar. Quizás soy la más chica del grupo pero también siento que dejé mi granito de arena sobre las problemáticas que estamos viviendo hoy en día como mujeres, así que muy agradecida a Flor y al equipo de Quorum por dejarme participar”.

Una comunidad que trasciende los encuentros
El cierre de la jornada reafirmó el espíritu que dio origen a Mujeres Influyentes de la Justicia: construir un espacio donde las trayectorias individuales puedan encontrarse, enriquecerse y transformarse en oportunidades colectivas.
La iniciativa continúa creciendo a través de nuevas convocatorias y encuentros periódicos que permiten fortalecer vínculos personales y profesionales entre mujeres de distintas jurisdicciones y especialidades.
En un ámbito tradicionalmente atravesado por estructuras jerárquicas, la propuesta de Quorum invita a construir relaciones desde una perspectiva diferente, basada en la horizontalidad, la confianza, la empatía y el reconocimiento.
Porque transformar la Justicia también implica transformar la manera en que sus protagonistas se vinculan, se acompañan y ejercen el liderazgo.
Y ese es, precisamente, el sentido de este enjambre: que ninguna trayectoria quede aislada y que cada experiencia pueda convertirse en una oportunidad para impulsar a otras mujeres.
