A través del SAME y en el ámbito de CABA, comenzó a regir la asistencia a personas que no tienen donde vivir y posean algún problema de salud mental o de abuso de sustancias, orientado tanto a adultos como a niños y adolescentes.
Desde el Gobierno porteño informaron que por el momento son cuatro las unidades de traslado a cargo de emergentólogos, expertos en contención en situaciones de crisis, que además coordinan las tareas junto con los ministerios de Salud, Desarrollo Humano y Hábitat, Seguridad y Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes.
Según información brindada de manera oficial, seis de cada diez personas que viven en la vía pública sufren algún problema mental, relacionado con el ámbito psiquiátrico o por el consumo de sustancias ilegales.
Muchas veces estás personas actúan de manera violenta, poniendo en peligro su propia vida o la de los demás, por lo que en el caso de encontrarse con una persona que presente algún problema aparente de salud o de consumo, deberá llamarse a las líneas 107, 108, 147 o 911.
A partir de allí interviene la Unidad de Emergencia en Salud Mental del SAME, mientras que si se trata de un menor de edad, participa el Consejo de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.
De confirmarse que la persona requiere atención urgente es trasladada a un hospital de la Ciudad, mientras que se intenta identificar a la persona socorrida, a través de la Oficina de Identificación del Ministerio Público Fiscal, con el objetivo de contactar a algún familiar del damnificado.
Si la primera evaluación arroja que no es necesaria una intervención, el tratamiento se continúa de manera ambulatoria a cargo de un equipo tratante con intervención de los ministerios de Salud y Desarrollo Humano y Hábitat.
En el caso de que urja una internación, esto es cuando la situación se presente de riesgo cierto e inminente para sí o para terceros, el paciente debe ser evaluado por un segundo profesional en el lapso de 72 horas al ingreso de la persona. Si el resultado sigue siendo el de internación, allí se procede a que el paciente quede en observación hasta tanto el riesgo cese.
Luego de ser dado de alta, se le realizará un seguimiento por intermedio de Salud y Desarrollo Social.
La Ciudad cuenta hasta el momento con 70 camas para estos casos, distribuidas en los hospitales Rivadavia, Álvarez, Piñero, Durand y Pirovano. A estos se suman los cuatro hospitales especializados en salud mental, para los casos que presenten mayor gravedad: Borda, Moyano, Alvear y Tobar García. Existe la intención de sumar un área de salud mental en el Hospital Tornú de Villa Ortúzar.
En el caso que la internación tenga que ver con el exceso en el consumo de sustancias, el traslado se debe efectuar a un hospital que posea un área de desintoxicación, como es el Hospital Fernández.
Desde el Gobierno de CABA informaron que 3500 personas se encuentran en situación de calle, 1200 duermen en la vía pública y el resto en Centros de Inclusión Social, donde también trabajan especialistas de salud mental.
El asuntol está en discusión desde hace tiempo pero se ha acrecentado su necesidad imperiosa de modificar la ley al respecto con la pandemia.
El Ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós, informó que la problemática reside en cómo hacer para que una persona ceda su autonomía en las decisiones terapéuticas durante una crisis por una enfermedad mental o adicción.
Una solución posible es la directiva anticipada, lo que significaría que fuera de la emergencia y en pleno ejercicio de sus facultades, la persona designe a quién cede la decisión durante una crisis.
