Los abogados no lograron en ninguna instancia que se mantuviera la investigación contra el ex legislador bajo el supuesto de que él sabía que se iba a atentar contra la vida de la ex presidente.
A través de un recurso de reposición, los abogados de Cristina Kirchner pretendían que los jueces revirtieran su fallo del 23 de abril pasado, en el que confirmaron el archivo de la pesquisa sobre el ex diputado, es decir que aspiraban a que la Sala II modificara su propio criterio.
La sospecha sobre Milman se apoya en la declaración de un asesor parlamentario, Jorge Abello, quien aseguró haber escuchado decir al diputado de Juntos por el Cambio: “Cuando la maten, yo voy camino a la costa”, días antes de que Fernando Sabag Montiel intentara sin éxito disparar contra Cristina Kirchner a las puertas de su casa de Recoleta, el primero de septiembre de 2022.
La jueza federal de primera instancia, María Eugenia Capuchetti, descartó ese testimonio durante la instrucción de la causa porque ningún otro asistente a la confitería “Casablanca”, próxima al Crongreso, lo escuchó y aunque los abogados José Manuel Ubeira y Marcos Aldazábal cuestionaron el análisis del teléfono que Milman entregó para que se lo peritara y denunciaron que dos asesoras del diputado que negaron haber estado en el lugar aparecían en las filmaciones, el ex legislador quedó fuera de la investigación.
La Cámara Federal confirmó la decisión de la magistrada y los jueces Angela Ledesma, Guillermo Yacobucci y Alejandro Slokar, en fallo dividido, la ratificaron el mes pasado. En esa ocasión, Slokar había discrepado con sus colegas, al sostener que confirmar el archivo era negarle a la damnificada la posibilidad de ser escuchada.
Contra ese nuevo fallo adverso, Ubeira y Aldazábal plantearon la reposición, intentaron que la Sala volviese sobre sus pasos y la investigación sobre Milman fuese desarchivada, pero no lo lograron: los camaristas Ledesma y Yacobucci argumentaron que los letrados no lograron “acreditar el real alcance de su agravio” y que se limitaron a reiterar objeciones que ya habían sido rechazadas.
Si deciden continuar adelante para intentar mantener a Gerardo Milman vinculado con el atentado contra la vida de Cristina Kirchner, sólo les queda un recurso extraordinario, o eventualmente de queja, para llegar hasta la Corte Suprema.


