El ex Gobernador de Entre Ríos, condenado a ocho años de prisión en el megajuicio por corrupción, enfrenta otra causa por la “megacausa de las Coimas”. Pero el proceso aún no tiene tribunal definitivo: casi todos los jueces de Paraná quedaron apartados por sus intervenciones previas.
El nuevo juicio que deberá enfrentar Sergio Urribarri por la llamada megacausa de las Coimas atraviesa un escenario inédito: ocho de los nueve jueces del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná quedaron excluidos de intervenir, lo que demorará la conformación del tribunal que deberá juzgarlo.
El caso involucra también al empresario Diego Armando Cardona Herreros y fue elevado a juicio oral el 1 de agosto pasado por el juez de Garantías Julián Carlos Vergara. Sin embargo, la integración del tribunal se tornó compleja porque la mayoría de los magistrados ya había tenido algún tipo de participación en instancias anteriores de la investigación.
El primero en quedar apartado fue el vocal Santiago Brugo, quien intervino resolviendo apelaciones a decisiones de Vergara en esta misma causa. A él se sumaron Mauricio Mayer, Matilde Federik y Juan Malvasio, por haber actuado como juez de Garantías, fiscal de Coordinación y vocal de juicio abreviado, respectivamente, en etapas vinculadas al expediente.
La exclusión alcanzó también a los vocales Gervasio Labriola, Alejandro Grippo y Rafael Cotorruelo, quienes en mayo de 2024 habían resuelto un planteo de recusación sobre la intervención de Brugo. Con este escenario, solo Alejandro Joel Cánepa, Rubén Alberto Chaia y María Carolina Castagno quedaron inicialmente designados para integrar el tribunal, publica el sitio Entre Ríos Ahora.
Pero la situación se complicó aún más cuando Cánepa pidió su inhibición. El magistrado explicó que, en su rol previo como fiscal de Coordinación de la Unidad Fiscal Paraná, había tenido participación activa en la apertura de la causa en 2017, además de coordinar allanamientos en la investigación por enriquecimiento ilícito que también involucra a Urribarri. Según argumentó, esa intervención lo pondría en una “situación paradigmática” si debiera resolver sobre medidas en las que participó directamente.
En su presentación, Cánepa agregó que durante su función como fiscal intervino además en otras causas que tuvieron al exgobernador como imputado, incluso en el megajuicio que terminó con la condena a ocho años de prisión y que hoy se encuentra bajo recurso extraordinario en la Corte Suprema. “La situación descripta me ubica objetivamente en la causal de excusación”, sostuvo el magistrado.
