El Ministerio de Justicia sumó al grupo al registro oficial de entidades vinculadas al terrorismo. La medida busca reforzar la cooperación internacional y bloquear las redes financieras de la organización señalada por operar con apoyo de sectores militares y políticos de Venezuela.
El Gobierno nacional anunció la incorporación del llamado “cártel de los Soles” al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación. La resolución, adoptada en coordinación con las carteras de Relaciones Exteriores y Seguridad, implica que la organización criminal transnacional pasa a ser reconocida como grupo terrorista, lo que habilita sanciones financieras y restricciones operativas en el país.
Según el comunicado, la decisión se enmarca en los compromisos internacionales asumidos por la Argentina en la lucha contra el terrorismo y responde a “informes oficiales que acreditan actividades ilícitas de carácter transnacional, entre ellas narcotráfico, contrabando y explotación ilegal de recursos naturales, así como vínculos con otras estructuras criminales en la región”.
El anuncio del gobierno de Javier Milei se produce en un clima de creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela. Es que la Casa Blanca advirtió en los últimos días que está dispuesta a usar “todo su poder” para frenar el flujo de drogas hacia su territorio, tras desplegar buques militares en el Caribe. Desde Caracas respondieron que las amenazas ponen en riesgo la estabilidad regional.
Estructura
El Cártel de los Soles es señalado por los Estados Unidos y otros gobiernos como una estructura de narcotráfico conformada por altos mandos militares de Venezuela. El nombre proviene de las insignias doradas en forma de sol que llevan los generales de la Guardia Nacional Bolivariana. La expresión se utilizó por primera vez en 1993, cuando dos oficiales de alto rango fueron investigados por tráfico de drogas.
Con el tiempo, la participación de los militares pasó de recibir sobornos a liderar directamente el transporte, almacenamiento y distribución de cocaína. Diversos informes sostienen que la organización utiliza aeropuertos y puertos marítimos para movilizar cargamentos hacia el Caribe, Centroamérica, África y Europa.
En 2020, el Departamento de Justicia de EEUU acusó a Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y otros altos funcionarios de haber convertido al Cártel de los Soles en una red de alcance internacional desde fines de los años noventa. Las investigaciones describen un entramado sostenido en tres pilares: control territorial a través de las fuerzas armadas, respaldo institucional desde el poder político y un esquema de empresas estatales y privadas para el lavado de dinero.

Entre los nombres que aparecen en los expedientes figura Tareck El Aissami, ex vicepresidente y ex ministro de Petróleo, detenido en 2024 por una causa de corrupción en PDVSA, que según las pesquisas habría servido también para financiar operaciones del narcotráfico.
A su vez, las agencias estadounidenses aseguran que el Cártel de los Soles mantiene relaciones operativas con el Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa, lo que le otorga un peso estratégico en la circulación de drogas en el continente.
Sin embargo, el gobierno de Caracas rechaza las acusaciones y Maduro asegura que se trata de una campaña de desprestigio y un intento de Washington por desestabilizar a su administración.
En la misma línea, el presidente colombiano Gustavo Petro afirmó días atrás que el Cártel de los Soles “no existe” y que el verdadero control del tráfico de cocaína lo tiene una “Junta del Narcotráfico” integrada por el Clan del Golfo y disidencias de las FARC, cuyos líderes se encontrarían radicados en Europa y Oriente Medio.
