Claudia Sbabo y Beatriz Viegas declararon como testigos ante el fiscal federal Gerardo Pollicita que la propiedad fue remodelada por los hijos de ambas, socios en una constructora, y que ante la falta de compradores, uno de ellos acercó a Adorni en la operación.
Las mujeres coincidieron en que cobran una jubilación que no llega a los 400 mil pesos, pero explicaron el origen de los fondos con los que compraron en 200 mil dólares el departamento de la calle Miró al ex futbolista Hugo Morales: ahorros y el fruto de la venta en 2024 de un departamento comprado desde pozo en 2022. Cada una aportó 100 mil dólares para comprar la vivienda que, originariamente, estaba tasada en 290 mil dólares, aunque, admitió Morales, estaba deteriorada y exigía reparaciones.
Esas mejoras se llevaron adelante con la colaboración del hijastro de Sbabo, Emanuel Miano, y el hijo de Viegas, Pablo Feijóo, socios en la constructora TSJ Group. Remodelado y con nuevas instalaciones, fue comprado por el Jefe de Gabinete.
Las mujeres habían tenido en venta el departamento algunos meses sin que aparecieran interesados. «La idea era hacer un ‘pasamanos’ comprar y vender pronto» explicaron, pero el mercado no las habría ayudado y en ese momento Feijóo, hijo de Viegas y conocido de Manuel Adorni porque los hijos de ambos asisten al mismo colegio, acercó al Jefe de Gabinete a la negociación.

Adorni, quien recibió a Feijóo en Casa de Gobierno poco antes de que se concretara la compra, ofreció pagar 30 mil dólares “en la mano” y labrar una hipoteca por los 200 mil restantes, sin intereses, a saldar en 12 meses, que vencen en noviembre de este año. La relación entre ambos había sido revelada en la testimonial de la escribana Nechevenko.
Feijóo deberá presentarse a declarar la semana que viene para dar explicaciones acerca de su vínculo con el funcionario, los detalles de la venta, de la hipoteca y de los gastos, ya que si el departamento se compró en 200 mil dólares pero se pagaron comisiones inmobiliarias y se realizaron mejoras, parecería exigua o nula la ganancia al vendérselo al Jefe de Gabinete por 230 mil dólares a lo largo de un año.
Fuentes judiciales informaron que Adorni le habría solicitado a Feijóo que buscara un comprador para su departamento de la calle Asamblea, en Parque Chacabuco, con la idea de solventar con lo que reciba por esa operación, los 200 mil dólares que debe pagarles a Viegas y Sbabo a fin de año.
Las próximas testimoniales serán las de Natalia Rucci y su marido Marcelo Trimarchi, responsables de la inmobiliaria que vendió el departamento de Miró, José Cosentino, quien le vendió a la esposa de Adorni una casa en el country Indio Cua el mismo día en que dos policías federales le entregaban 100 mil dólares a cambio de una hipoteca y Matías Tobar, dueño de una empresa de refacciones que realizó trabajos en esa casa de fin de semana.


